UNA EXPEDICIÓN AL RÍO PILCOMAYO EN 1844 (21/8/844)

EN 1844. El 21 de agosto de 1844, partió desde Formosa, una expedición al mando de Valentín Feilberg, que intentaba remontar el río Pilcomayo hasta sus fuentes en Bolivia. La región era hasta ese entonces, prácticamente desconocida, aunque ya antes, se habían realizado algunos intentos de exploración ( Durante cuatro meses, 63 hombres a bordo del remolcador “Explorador” y algunas chatas, vivieron una increíble aventura en una región tropical, húmeda, en medio de pantanos insalubres, nubes de mosquitos y la presencia siempre amenazante de aborígenes hostiles. Pero Feilberg no era un novato. Tenía 40 años y había participado en la Guerra del Paraguay y en la Campaña del Desierto. Había remontado el río Santa Cruz hasta que debió abandonar aquella expedición porque se le congeló una pierna. Al comenzar la exploración del Pilcomayo, Feilberg se encontró con que el río estaba en bajante y el nivel de las aguas hacía imposible la navegación. Se detuvo a la espera de la creciente, mientras se dedicaba a la construcción de un fuerte que sería el origen de la ciudad de Clorinda, en la provincia de Misiones.

Por fin llegaron las lluvias y las naves se pusieron en marcha. La navegación se hacía de día y la noche se pasaba en tierra porque había tan poco espacio a bordo, que los hombres no tenían lugar para acostarse. A medida que avanzaban, las dificultades iban creciendo. No había leña para remplazar el carbón que impulsaba las naves y la abundancia de troncos sumergidos y gruesas raíces, ponían en constante peligro a los barcos. Muchas veces las naves quedaron varadas y la noche de Navidad, una de las chatas chocó con un raigón y empezó a hundirse. Era justo la que transportaba los víveres y apenas pudo rescatarse una pequeña parte de ellos. También el “Explorador estuvo a punto de naufragar, pero a pesar de todas estas dificultades, del hambre y las enfermedades, los expedicionarios reconocieron lugares antes nunca vistos por el hombre blanco y aunque no pudo llegar hasta Bolivia, como era su intención, se hicieron estudios hidrográficos y meteorológicos y se levantaron excelentes planos de la región.

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