EL SERVICIO MILITAR OBLIGATORIO EN LA ARGENTINA, UNA EXPERIENCIA FALLIDA (06/12/1901)

El servicio militar obligatorio en la Argentina, fue impuesto por medio de la Ley 4301 que establecía la obligatoriedad de todos los varones mayores de entre 18 y 21 años físicamente aptos, de prestar servicios en las Fuerzas Armadas definiéndose si se hacía en el Ejército o la Armada, según lo establecieran las demandas de cada fuerza y lo impusieran las necesidades territoriales de efectivos.

Pero la prestación de servicios obligatorios en las Fuerzas Armadas Argentinas, no comenzó entonces. Antes, el 23 de noviembre de 1895, mediante la Ley 3318 impulsada durante la presidencia de JOSÉ EVARISTO URIBURU, ante la amenaza de una inminente guerra con Chile por conflictos limítrofes, se movilizaron 24.000 ciudadanos de 20 años de edad de todo el país, quienes se sumaron a 10.000 soldados del ejército regular.

Fue la famosa “Conscripción de Curá-Malal”,  llamada así, porque la concentración se realizó en los Cerros de Curá-Malal, localidad cerca de Pigüé, en la provincia de Buenos Aires, el 12 de marzo de 1896. Allí, los jóvenes recibieron instrucción militar intensiva durante 60 días, pero fueron prontamente desmovilizados, luego de arribarse a una solución del problema que había enfrentado a ambos países (ver Conflictos de límites con Chile).

La Ley Ricchieri
Había pasado muy poco tiempo, cuando en 1898, ante la experiencia vivida durante ese inminente conflicto armado, que había mostrado al país poco preparado para la defensa, el coronel PABLO RICCHIERI fue designado Ministro de Guerra por el presidente JULIO ARGENTINO ROCA, asignándole la responsabilidad de organizar un nuevo ejército nacional moderno y profesional, en reemplazo de la estructura castrense que hasta ese entonces era el brazo armado de la patria.

Como primera medida, el coronel RICCHIERI impulsó la sanción de una Ley que le permitiera alcanzar los objetivos que se había propuesto al asumir el cargo: “afianzar en los jóvenes argentinos el concepto de ciudadanía y de igualdad ante la ley; alfabetizarlos e integrarlos a los hijos de inmigrantes, además de incrementar el amor a la patria en los varones provenientes de diversas clases sociales y rincones del país” (ideales que sin duda, exponen el criterio de sus mentores, afianzados en el poder en aquellos días.

Fue entonces, que el 6 de diciembre de 1901 se promulgó la Ley 4301 que legalizando el “Estatuto Orgánico Militar”, creó el “Servicio Militar Obligatorio” en la Argentina, peyorativamente llamado “la colimba” (1), estableciendo la obligatoriedad a todos los varones de entre 18 y 21 años de edad, físicamente aptos, de prestar servicios en las Fuerzas Armadas durante un año (2).

El sistema existió durante 98 años, hasta que el 31 de agosto de 1994, durante la presidencia del doctor CARLOS SAÚL MENEM, a raíz de una serie de hechos desgraciados que culminaron con la muerte de un soldado conscripto en circunstancias extrañas (pero seguramente dolosas) la Ley fue derogada por impulso de una fuerte demanda de la sociedad que exigió la cancelación del servicio militar obligatorio.

Actualmente, el sistema vigente es el “Servicio Militar Voluntario”, creado por la Ley 24.429, que permite a los jóvenes servir en las Fuerzas Armadas como una opción laboral y de capacitación.

(1). Una posible etimología bastante extendida, postula que “colimba” deriva de las primeras sílabas de las palabras «COrrer, LIMpiar y BArrer”, en alusión irónica a las principales ocupaciones de los conscriptos.
(2). En 1970, se empezó a implementar un sorteo anual de las “clases” para determinar si el sorteado debía hacerlo en el Ejército o en la Fuerza Aérea durante un año o en la Armada durante dos años.

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