EL FUEGO ETERNO DEL GAUCHO

Como para mantener permanentemente encendido el fuego en el rancho, habría sido necesario que alguien estuviera vigilándolo noche y día, el gaucho, cinchándolo con su caballo, metía un gran tronco entero por una abertura del rancho o puerta de la cocina en las estancias si el fogón estaba allí (A), dejando un extremo del tronco sobre el fogón armado en su interior.

Prendía fuego entonces a semejante “astilla” y ésta duraba varios días encendida. Bastaba que cada madrugada, alguien diera unos golpes con el lomo de su cuchillo en el tronco, para que de inmediato, se reencendiera y algunas brasas, suficientes para calentar el agua para el mate, caían sobre el fogón (ver El rancho, la vivienda del gaucho argentino).

3 Comentarios

  1. Omar

    Más que comentario quiero hacer una consulta.¿Con qué material iniciaba el fuego el gaucho y el indio en medio de la pampa? ¿Existía ya la cerilla (fósforo), o frotaban dos maderas al estilo prehistórico? Desde ya muchas gracias por su respuesta.
    Saludos cordiales

    Responder
    1. Horacio (Publicaciones Autor)

      Omar: Por lo que sabemos los aborígenes usaban la técnica universalmente utilizada de golpear repetidamente dos piedras (pedernales) para hacerles saltar una chispa con la que encendían un manojito de pasto seco y así iniciar el fuego. En cuanto a los criollos, desde la llegada de los españoles, comenzaron a usar «el yesquero», un práctico aparatito cuya descripción Usted podrá encontrar en Google. Gracias por entrar en nuestra página.

      Responder
  2. Patricia

    Hola quisiera saber más sobre los fogones gauchescos si es posible gracias

    Responder

Dejar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *