TRATADOS DE PAZ CON EL CACIQUE MARIANO ROSAS

El territorio conocido como “Leuvucó” (cuyo nombre significa «Agua Dulce» en lengua ranquel) en la actual provincia de La Pampa, fue el corazón y principal centro de operaciones de los ranqueles y a lo largo del siglo XIX, fue escenario de episodios fundamentales durante la confrontación con esas tribus que ya “araucanizadas”, seguían al cacique MARIANO ROSAS (ver Confrontación con los aborígenes).

Paradójicamente, en el año 1872, esa confrontación alternó los enfrentamientos armados con la diplomacia de frontera. Ante las hostilidades y la presión militar que se ejercía en la región, el cacique ranquel MARIANO ROSAS terminó firmando un nuevo Tratado de Paz en marzo de 1872 y ratificado en los meses posteriores con el general JOSÉ ARREDONDO. Este acuerdo regulaba el intercambio de prisioneros y los límites comerciales, buscando frenar temporalmente la violencia en la región.

El pueblo ranquel buscaba mantener su autonomía territorial y detener los avances de la frontera militar. Solo dos años antes, en 1870, el coronel LUCIO V. MANSILLA había visitado Leuvucó para iniciar estas negociaciones, viaje que inspiró su famosa obra “Una excursión a los indios ranqueles”.

Pero esa paz acordada en 1872 duró muy poco. Tras la muerte de MARIANO ROSAS en 1877 por viruela, el gobierno argentino lanzó una nueva Campaña al Desierto. Fue dispuesta por el presidente NICOLÁS AVELLANEDA y será la quinta que se realiza. En 1879, el ejército tomó Leuvucó por la fuerza, destruyó las tolderías, profanó las tumbas de los caciques y desterró a los sobrevivientes. Hoy en día, el “Parque Indígena Leuvucó” es un sitio histórico protegido donde descansan nuevamente los restos restituidos de MARIANO ROSAS.

Recordemos que el cacique ranquel MARIANO ROSAS (Panguitruz Guor) firmó tres tratados de paz principales con el gobierno argentino en diferentes momentos de su liderazgo: El 22 de junio de 1865 firmó un Tratado formal en Leuvucó con el presidente BARTOLOMÉ MITRE. Este acuerdo se rompió meses después debido a incumplimientos del gobierno. En abril de 1870 realizó un parlamento y convenio en sus tolderías con el coronel LUCIO V. MANSILLA. Este célebre encuentro inspiró la obra literaria “Una excursión a los indios ranqueles”, aunque el acuerdo no llegó a ser ratificado por el presidente SARMIENTO.

En 1872 firmó un nuevo Tratado de paz definitivo con el General JOSÉ ARREDONDO, Comandante de las fronteras de Córdoba, San Luis y Mendoza y en julio de 1878, delegó en uno de sus hermanos, HUECHUGNER la firma de un Tratado de paz con el gobierno de la República Argentina, que también fue firmado por un representante de BAIGORRITA y por el Coronel MANUEL OLASCOAGA en representación del presidente NICOLÁS AVELLANEDA.

Pero nunca sirvieron para nada estos tratados. Todos fueron vulnerados por uno u otro bando y la guerra contra los aborígenes siguió hasta que el último de “los rebeldes”, el cacique SAYHUEQUE se rindió el 1° de enero de 1885 a las autoridades gubernamentales, en el Fuerte “Junin de los Andes” (ver Rendición del cacique Sayhueque).

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