PADILLA, MANUEL ANICETO (1780-1840)

Nacido en Cochabamba (Alto Perú), fue un político y periodista sudamericano, de larga actuación en los territorios de los actuales Argentina, Chile, Perú, Bolivia y Paraguay. Estudió derecho en la Universidad de Chuquisaca y una vez recibido de abogado se trasladó a Buenos Aires, donde instaló un estudio. También se dedicó al contrabando con barcos de procedencia británicos y al parecer, estuvo a punto de ser ejecutado como un vulgar ladrón.

Cuando en 1806 se produjo la primera de las invasiones inglesas al Río de la Plata, prestó su colaboración al gobierno de WUILLIAM CARR BERESFORD. Después de la Reconquista se unió al bando vencedor y se hizo amigo de los hermanos SATURNINO y NICOLÁS RODRÍGUEZ PEÑA.

A mediados de septiembre, cuando el general BERESFORD y el mayor DENIS PACK estaban prisioneros en Luján, el oficial que lo tenía en custodia, ANTONIO DE OLAVARRÍA recibió la orden del virrey SANTIAGO DE LNIERS de conducir a ambos al interior del, pero no se le dieron detalles de la operación. Ese mismo día, OLAVARRÍA recibió a dos enviados del Cabildo de Buenos Aires. Uno de ellos era su cuñado, SATURNINO RODRÍGUEZ PEÑA, y el otro era el tal PADILLA, a quien OLAVARRÍA no conocía. Le comunicaron que el alcalde MARTÍN DE ÁLZAGA les había ordenado trasladar a los prisioneros a Buenos Aires, para de allí llevarlo a Catamarca. El oficial no pidió órdenes escritas, creyó en la palabra de su pariente, y se los entregó.

Los prisioneros y sus conductores fueron trasladados a Tigre y de allí a Maldonado, que todavía estaba en manos de los inglesas. De allí pasaron a Montevideo, que había sido capturada por los ingleses, y PADILLA se puso a disposición de los invasores. Junto con el porteño FANCISCO CABELLO Y MESA, colaboró en la redacción del periódico bilingüe The Southern Star (La Estrella del Sur), con el que los británicos esperaban congraciarse con los ilustrados criollos mientras BERESFORD y RODRÍGUEZ PEÑA siguieron viaje a Londres, donde este gestionó y obtuvo, para PADILLA y para él, una pensión vitalicia de 1.500 libras a cada uno. Pack participó en la segunda invasión a Buenos Aires, y debió rendirse por segunda vez tras fracasar frente a la Defensa de la ciudad. CABELLO tuvo menos suerte y cayó en manos de los patriotas.

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