CLOACAS Y AGUAS CORRIENTES (20/09/1869)

CLOACAS Y AGUAS CORRIENTES. El 20 de setiembre de 1869, durante la presidencia de DOMINGO FAUSTINO SARMIENTO, se inauguraron las obras de cloacas y aguas corrientes en la ciudad de Buenos Aires. Cuando la ciudad era apenas una pequeña aldea, el Río de la Plata fue la primera fuente de suministro de agua potable. Pasó el tiempo, la aldea fue creciendo y muchos de sus habitantes excavaron sus propios pozos de agua en la primera napa. Pero la población siguió aumentando y las filtraciones de letrinas y sumideros contaminaron el agua de los pozos, especialmente en el centro de la ciudad, y otra vez se recurrió masivamente al río. Algunos pocos vecinos, los más ricos, usaban el agua de lluvia recogida en aljibes o cisternas. En tiempos de la colonia la utilización del agua del río dio origen a verdaderas empresas de aguateros que cargaban el agua en carros, en las orillas del río, donde con seguridad la contaminación ya era una realidad. Desde 1830 comenzaron a hacerse estudios para encontrar soluciones al problema de suministro de agua y se probó un sistema de galerías filtrantes que no tuvo éxito. Fue SARMIENTO el hombre que jugó un papel fundamental en la construcción de cloacas y la instalación de un sistema de agua corriente. Mucho antes de ser elegido Presidente y mientras se encontraba en los Estados Unidos, estudió los sistemas de obras sanitarias de aquel país. Tenía muy claro que la mayor parte de las terribles epidemias que habían azotado la ciudad debían su origen a la falta de aguas corrientes y sistemas de eliminación de aguas servidas. Desde la ciudad de Chicago se encargó de conseguir ingenieros que asesoraran los trabajos de Buenos Aires. Cuando regresó al país, en 1868, ya electo Presidente, se terminaban de construir las primeras instalaciones de agua corriente ubicadas en la Recoleta. Las obras siguieron durante su presidencia y se terminaron al final del mandato.

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