SABREMOS ALGÚN DÍA LOS COLORES DE LAS CINTAS DE FRENCH Y BERUTI EN 1810?

Hoy se ha afirmado la versión de que las cintas que repartieron “los chisperos” DOMINGO FRENCH y ANTONIO BERUTI aquel 25 de Mayo de 1810 eran blancas y no azules y blancas como se nos ha dicho en todas nuestras escuelas desde aquellos días hasta el presente. La versión es un mito histórico, que fue popularizado décadas después, por historiadores como BARTOLOMÉ MITRE que se basaron en relatos orales y no en documentos de archivo.

Es que la Historia miente?. No. Lo que sucede es que los acontecimientos, los personajes y sus actitudes, si no cuentan con el fiel testimonio de quienes han sido contemporáneos de ellos, o de documentos de la época, indefectiblemente, el relato que de ellos se haga, debe basarse en “la tradición oral”, una fuente muchas veces contaminada por las ideologías y los intereses personales de sus relatores. Ellos dirán “su verdad”, que lamentablemente, quizás no sea la realidad y el color de las cintas que repartieron FRENCH y BERUTI en la Plaza Mayor en 1810, ha sido uno de esos tantos temas controversiales con los que se nutre la Historia Argentina y ha trascendido a la enseñanza hasta el presente.

Pero veamos los hechos. En Buenos Aires, los días 21 y 22 de mayo de 1810, fueron de agitación pública y manifestaciones frente al Cabildo. El día 21, FRENCH, BERUTI y ARZAC repartieron en la Plaza Fuerte (hoy de Mayo), retratos de Fernando VII y cintas como distintivo de la causa que los convocaba. Esa es la realidad; pero de qué color eran esas cintas?. Hay historiadores que aseguran que eran blancas porque ese es el color, que según la Heráldica, es el color de la Argentina; otros dicen que eran azules y blancas y hasta hay quien dice que eran rojas. Trataremos aquí de aportar algunos datos que permitan a nuestros usuarios, arribar a una probable verdad, aunque quizás, nunca podremos confirmar como realidad.

Eran blancas?
Veamos ahora las distintas posturas que nuestros historiadores han tomado en este tema. La idea de que el blanco es el color de la Argentina, proviene de una mala interpretación de las leyes heráldicas tradicionales por parte de los primeros historiadores y políticos del siglo XIX que justificaban su dictamen apoyándose en que, según ellos, de acuerdo a las reglas de la “heráldica”, ese es el color de la Argentina. Craso error nunca aclarado, porque esa afirmación, proviene de una mala interpretación de las leyes heráldicas tradicionales. En la Heráldica, el blanco es el color de la plata y es muy rebuscado extenderle a la Argentina esa representación por el solo hecho de que el nombre del país, “Argentina”, deriva del latín “argentum”, es decir “plata”, aunque es cierto que en la heráldica, la plata se representa visualmente con el color blanco.

Pero no son ellos los únicos que se remiten a la Heráldica para justificar sus afirmaciones y se equivocan. Intelectuales como BARTOLOMÉ MITRE y DOMINGO FAUSTINO SARMIENTO que defendieron firmemente la versión de que el color de la bandera creada por MANUEL BELGRANO era celeste, ignorando que en la heráldica clásica, el celeste no existe como esmalte oficial; el único azul aceptado es el azur (un azul intenso).

Para contrarrestar la heráldica tradicional —que exigía un azul oscuro y que era fuertemente defendida por los federales como JUAN MANUEL DE ROSAS—, los historiadores liberales argumentaron que el blanco (plata) era el metal heráldico predominante del territorio por su propio nombre, justificando que el azul debía aclararse («celeste») para que contrastara o armonizara adecuadamente con la identidad del Río de la Plata.

Pero sin que aparezca comentario alguno acerca de la vinculación del color de las cintas con la Heráldica, en un manuscrito donde se citan estos sucesos que se encuentra en el Archivo General de la Nación, al informar sobre la pueblada del 21 de Mayo, se lee: ‘Amanecieron el lunes en la plaza Mayor, bastante porción de encapotados con cintas blancas al sombrero y casacas, en señal de unión entre americanos y europeos y el retrato de nuestro amado monarca en el cintillo del sombrero, de que vestían a todo el que pasaba por allí. Comandábalos French, el del Correo y Beruti, el de las Cajas…”.

Eran azules y blancas?
Los historiadores clásicos, y detrás de ellos todos los libros escolares, relataron aquel reparto de cintas celestes y blancas en los días que precedieron al 25 de Mayo, para distinguir a los partidarios de la Revolución. BARTOLOMÉ MITRE atribuye a DOMINGO FRENCH la adopción de esos colores diciendo: “entró en una de las tiendas de la Recova y tomó varias piezas de cintas blancas y celestes”. Mientras que en otro párrafo dice: “Apostando en seguida piquetes en las avenidas de la Plaza los armó de tijeras y de cintas blancas y celestes, con orden de no dejar penetrar sino a los patriotas y de hacerles poner el distintivo. BERUTI fue el primero que enarboló en su sombrero los colores triunfantes”.

VICENTE FIDEL LÓPEZ, al relatar los sucesos de Mayo, dice que por la tarde, a pesar de que el tiempo estaba lluvioso y destemplado, “la plaza se llenó en un momento de señoras y señoritas, con los colores celestes que distinguieron el penacho tan popular de los patricios”. Aunque, en la famosa polémica que MITRE mantuvo con VICENTE FIDEL LÓPEZ, afirmaba que todas las aseveraciones publicadas en su “Historia de Belgrano y de la Independencia Argentina”, provenían de fuentes documentales, jactándose de haber inaugurado entre nosotros la historia documental, a la inversa de LÓPEZ, cuya historia solía basarse en la tradición oral o, más exactamente, familiar, en este caso particular del reparto de cintas. MITRE confiesa lealmente que su relato proviene de la tradición oral y no aporta el apoyo de documentos escritos.

La verdad es que el relato de que las cintas eran azules y blancas, porque eran de ese color las únicas que quedaban cuando FRENCH y BERUTI las compraron en la “bandola” de un tal Álvarez, es una confusión que trascendió en el tiempo, mezclándolo con el que nos dice que el distintivo de la Sociedad Patriótica, que sólo se empezó a usar en marzo de 1811, era azul y blanco.

Eran rojas?
Otros autores que han estudiado este tema, hablan de cintas blancas y rojas que para algunos representarían la unión entre los criollos (blancos) y los realistas (rojos) y para otros tendría un sentido de “Paz” y “Guerra”. Las cintas celestes y blancas aparecieron recién un año después, al cumplirse el primer aniversario de la gesta de Mayo.

La polémica desatada alrededor de este tema, llegó hasta nuestros días: Mientras que para MARÍA SÁENZ QUESADA, Licenciada en Historia, especializada en Historia Argentina y latinoamericana, miembro de la Academia Nacional de la Historia de la República Argentina y de la Academia Nacional de Educación, eran de color blanco (opinión apoyada por muchos, que sugieren que era así, porque era el color más fácil de conseguir y que además significaba la unión que era necesaria en esas circunstancias). Para la doctora doctora en Historia MARCELA TERNAVASIO, profesora titular de Historia Argentina en la Universidad Nacional de Rosario e investigadora del Conicet, las cintas tenían los colores rojo que simbolizaba la lucha (color de la corona española) y celeste (el color de los Borbones) y recordando que BARTOLOMÉ MITRE asegura que eran blancas y celestes, porque esos eran los colores de las únicas cintas que pudieron conseguir FRENCH y BERUTI en las tiendas de la Recova, subraya: «Nadie, a esta altura, puede decir que ésos eran los colores de la Patria”.

Se repartieron cintas celestes y blancas?. FERMÍN CHÁVEZ dice que no: Las cintas eran blancas y rojas, simbolizaban la unión y la lucha. MARÍA ELENA INFESTA también cree que fueron de estos colores, pero que el celeste y el blanco se empezaron a usar después, cuando el ejército de la revolución entró al interior y tuvo que diferenciarse de los realistas. En Mayo no se pensaba en un distintivo porque la idea no era separarse de España.

Eran cintas blancas -dice FÉLIX LUNA-, las más fáciles de conseguir. MARÍA SÁENZ QUESADA remite a una investigación de ROBERTO MARFANY (autor de “El Cabildo de Mayo”) y afirma: eran blancas, con un retrato de Fernando VII. Se trataba de impedir el avance francés sobre las colonias españolas. Y se da la división entre españoles y criollos, el tema era quiénes iban a tomar el gobierno. TERNAVASIO por su parte, muestra como referencia las “Memorias” de CORNELIO SAAVEDRA: “La plaza de la Victoria estaba toda llena de gente ya con la divisa en el sombrero de una cinta azul y otra blanca. La historiadora afirma: Hay una carta firmada C.A. que habla de cintas blancas y celestes, cuyos pedazos se reparten a los jóvenes.

Investigaciones posteriores han ido revelando documentos contemporáneos de la revolución de Mayo que rectifican el relato de MITRE, basado sobre la tradición oral. Interesa entonces, dar una breve reseña de esos documentos:

1º.- Un manuscrito anónimo referente a los sucesos de Mayo publicado por el historiador ROBERTO MARFANEY dice que “amanecieron el lunes 21, en la Plaza Mayor, bastante porción de encapotados con cintas blancas al sombrero y casacas, en señal de unión entre americanos y europeos y el retrato de nuestro amado monarca en el cintillo del sombrero (con lo) que vestían a todo el que pasaba por allí. Comandábalos French, el del Correo y Beruti, el de Cajas”.

2º.- Otra relación anónima titulada “Diario de varios sucesos», cuyo autor se muestra como evidente enemigo de la Revolución, puntualiza: “el día 22 se vieron porción de patricios y otros con cintas blancas y el retrato de Fernando VII; y éstos mismos, al siguiente día aparecieron también con un ramo de olivo en el sombrero, pero el día 25, “se vio que en lugar de las cintas blancas del primer día y ramo de olivo del segundo que se pusieron los de la turba en el sombrero, gastaron cintas encarnadas».

El testimonio especifica que los elementos del distintivo fueron sucesivos: el 23 aparecieron las cintas blancas y el retrato de Fernando VII; el 24 se agregó el ramo de olivo, y el 25 se sustituyeron las cintas blancas y los olivos (símbolos de paz), por las cintas encarnadas (símbolos de guerra).

3º.-En las “Memorias curiosas” de JUAN MANUEL BERUTI (hermano de ANTONIO LUIS BERUTI) se lee que para reconocerse, los partidarios de la Revolución se habían puesto en un ojal de la casaca una cinta blanca, “señal de la unión que reinaba, y en el sombrero, una escarapela encarnada y un ramo de olivo por penacho…»

4º.-Una carta fechada en Buenos Aires el día siguiente de la Revolución y dirigida a un vecino de Salta, dice que el día 21 a la mañana se juntaron en la Plaza algunos patricios “todos en corrillos muy alegres y se apareció uno de ellos repartiendo cintas blancas para divisa de la unión, y el infeliz retrato de Fernando VII para que les sirviere de apoyo..”.

5º.-Otra carta atribuida a RAMÓN MANUEL DE PAZOS, escrita el 26 de mayo y dirigida a FRANCISCO JUANICÓ, residente en Montevideo, dice refiriéndose al 21 de mayo: “La mañana del lunes, French, Beruti (oficial de las Cajas) y un tal Arzac, que no es nada, fueron a la Plaza como representantes del pueblo y repartieron retratos de Fernando VII y unas cintas que la tropa (esto es, la oficialidad) traía en el sombrero y otros atadas en los ojales de la casaca, que decían significaba la unión de europeos y patricios, pero yo a ningún europeo he visto y ayer (el 25), ya había una cinta roja encima, que me dicen significa guerra, y la blanca, para que se escoja.

6º.-Hay otros documentos, no menos significativos, como una carta fechada en Córdoba el 4 de junio de 1810 y el Acta del Cabildo de Mendoza del 26 de junio, donde se trata el tema. Bastará para terminar con lo expresado por otro testigo presencial de aquellas jornadas: Mr. Cook.

7º.-Mister NATHAN COOK , un norteamericano que se desempeñaba como sobrecargo en el bergantín “Venus”, procedente del puerto de Salem, en Massachusetts, estuvo en Buenos Aires durante los días de la Revolución de Mayo y ya de vuelta a su patria, escribió un informe que apareció publicado en la “Salem Gazette” donde dijo, refiriéndose al día 21 de Mayo: “… la alarma se empezó al amanecer; los sombreros de los patriotas fueron adornados con el retrato de Fernando VII sobre el cual y en el ojal de la casaca, llevaban una cinta blanca significando, según se dice, unión entre si y fidelidad a Fernando VII, en caso de que sea restaurado al trono”.

Después de todos estos testimonios, no es aventurado decir que parece indudable que los patriotas de Mayo, llevaron como símbolo distintivo (simultánea o sucesivamente), cintas blancas y rojas, por lo que cabe preguntarse: entonces, de donde salió eso de las cintas blancas y celestes?.

Tal vez la explicación sea la que nos aporta IGNACIO NÚÑEZ en su libro “Noticias Históricas”, donde relata cómo, él y otros jóvenes partidarios de MARIANO MORENO, fundaron en 1811 una sociedad destinada a “reanimar el espíritu amortiguado de la Revolución” y usaron como distintivo, una escarapela blanca y celeste.

Finalmente, aunque tristes por haber perdido la poesía del relato que me mostraba a esas cintas azules y blancas distinguiendo a los patriotas que fundaron nuestra Historia, debemos aceptar que las cintas que FRENCH y BERUTI repartieron en aquellas gloriosas jornadas del 21 y el 22 de mayo, eran blancas y estaban acompañadas por el retrato de Fernando VII, aunque luego, el 25 de Mayo, se vieron también cintas coloradas y azules acompañando a la blanca, posiblemente por ser los colores de los cuerpos de milicias (algunas crónicas dicen que el “azul” significaba la paz que se ofrecía y el “colorado” la muerte que se estaba dispuesto a dar y recibir.

Las cintas blancas fueron las telas más fáciles de conseguir en las tiendas de la Recova y no eran un adorno patrio, sino un distintivo de seguridad. Servían para identificar rápidamente quiénes apoyaban la causa revolucionaria y quiénes debían tener el paso prohibido a la Plaza Mayor. A medida que los ánimos se caldearon y aumentó la hostilidad con los partidarios de España, ellos, comenzaron a repartir cintas rojas para identifcarse. Este color representaba la lucha o el jacobinismo.

Está claro que el azul y el blanco, solo parecieron un año después, cuando en 1811 se creó la “Sociedad Patriótica” cuyo distintivo sólo se empezó a usar a partir de marzo de 1811, cuando se hizo evidente que en realidad lo que estaba pasando en esos días aquí y en Caracas, con la “Junta de Caracas” en Venezuela, ya no era exclusivamente un movimiento libertario, al menos en esta etapa de la posterior “Revolución de Mayo”, sino que, independientemente de los conflictos locales contra el Virrey y la pérdida de su jerarquía, originada por la simultánea desaparición en España del poder del rey, aquí representado por la persona del virrey, en Hispanoamérica, ante la usurpación napoleónica, se había iniciado un movimiento en rechazo a las políticas de Francia e Inglaterra para mantener la autonomía económica ante la influencia de esas potencias extranjeras (información producida por Google e IA).

 

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