RANCHOS DE ESTANTEO

Los ranchos de estanteo, antiguas construcciones que servían de vivienda para el gaucho y su familia consistían en un  esqueleto o armazón y el techado, que eran idénticos en toda la llanura: en todos se utilizaban los “horcones”, la cumbrera para dividir las aguas (en los llamados techos a dos aguas) y paja quinchada.  Cambiaban solamente las paredes, que en vez de ser hechas con adobes, se hacían con cañas divididas longitudinalmente por la mitad, que sumergidas en barro, adquirían más cuerpo y  garantizaban una gran impermeabilidad. Una vez seco el barro, se las sujetaba con tientos a los “estantes”, una a continuación de otra, procurando que quedaran lo más juntas y ajustadas posible. Terminadas así estas paredes, se las cubría exteriormente con una capa de barro mezclado con paja fina y estiércol, aumentando así sus facultades para resistir el viento, la lluvia y el frío (ver El rancho del gaucho argentino)..

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