PRESIDENCIA DE MARCELO TORCUATO DE ALVEAR (1922-1928)

Luego de que fuera consagrada la fórmula radical ALVEAR-ELPIDIO GONZÁLEZ sobre la fórmula presentada por los conservadores NORBERTO PIÑEIRO-RAFAEL NÚÑEZ,  para ejercer la presidencia y vicepresidencia de la República, el Doctor ALVEAR, que se hallaba en Europa, prolongó su estadía allí y recién regreso a mediados de setiembre de 1922 y asumió el 12 de octubre de ese año

Su mandato coincidió con el término de la crisis mundial de posguerra, lo que le permitió desarrollar una gestión gubernativa que, facilitada por esas circunstancias le posibilitó mejorar la economía y las finanzas, debido al aumento de comercio interior y exterior, a que las buenas cosechas y las materias primas argentinas fueran bien vendidas en los mercados europeos, al par que los capitalistas extranjeros comenzaron a realizar importantes inversiones en nuestro país, especialmente las provenientes de los EE.UU. y gran cantidad de inmigrantes comenzaron a llegar a nuestros puertos.

Aunque la oposición de sus antigüos correligionarios radicales (los  ahora “personalistas” de Yrigoyen), se hizo muy violenta, el gobierno de ALVEAR, fue al decir de LEOPOLDO LUGONES, “un gobierno de diplomacia, de creación de embajadas, de muchos tratados, de visitas reales  y de saraos”. En esos años llegaron a nuestro país los herederos de las coronas de Italia y de Gran Bretaña: el príncipe de Piamonte, Humberto de Saboya y el Príncipe de Gales, respectivamente. Buenos Aires atrajo la atención de los turistas y volvieron a realizarse espléndidas fiestas a las que asistían el Presidente de la Nación y su esposa y las relaciones exteriores se mantuvieron en términos cordiales.

En cuanto a su obra de gobierno,  contando con la eficaz colaboración de un gabinete totalmente identificado con sus principios y objetivos (Interior: JOSÉ NICOLÁS MATIENZO. VICENTE GALLO. JOSÉ P. TAMBORINI; Relaciones Exteriores  y Culto: ANGEL GALLARDO; Guerra: AGUSTÍN PEDRO JUSTO; Marina: MANUEL DOMECQ GARCÍA; Hacienda: RAFAEL HERRERA VEGAS. VÍCTOR M. MOLINA; Justicia e Instrucción Pública: CELESTINO MARCÓ. ANTONIO SAGARNA; Agricultura: TOMÁS LE BRETÓN. EMILIO MIHURA; Obras Públicas: EUFRASIO LOZA. ROBERTO MARCELINO ORTÍZ.), digamos que logró el acrecentamiento de la riqueza y la valorización de la moneda argentina. Se sancionaron algunas leyes largamente reclamadas: las  de previsión social por ejemplo, creándose las Cajas de Jubilaciones de Bancarios y Maestros primarios; se reglamentó el impuesto a la herencia y el trabajo de las mujeres y menores; se estableció el pago de los salarios en moneda nacional y no en vales; se organizó el Registro Electoral y  se promulgó la Ley de Fomento Cooperativo.

Fue creada la Dirección General de Yacimientos Petrolíferos Fiscales, a cuyo frente fue puesto el general ingeniero ENRIQUE MOSCONI, quien desarrolló una gran labor en defensa de nuestra producción petrolífera y fue dispuesta la construcción de las destilerías de Y.P.F. en La Plata. Se fundó la Sociedad Geográfica Argentina, la Casa del Teatro y los Cuerpos Estables del teatro Colón. Se inauguró el Palacio de Correos y Telégrafos y el Museo Histórico de Luján y se creó el Conservatorio Nacional de Música “Carlos López Buchardo”

Se inició la construcción de la segunda línea de subterráneos de la Ciudad,  se inauguró el primer Frigorífico estatal y se remodeló el Puerto de Quequén. Comenzó a prestarse el Srvicio Aeropstal con Europa y mediante sendos decretos, se estableció la Hora Oficial para todo el territorio argentino y se instituyó el 1º de Mayo como Día de los Trabajadores

Se firmaron acuerdos para definir conflictos limítrofes pendientes con Uruguay, Chile y Bolivia; se dio un fuerte impulso a políticas agroexportadoras y a la investigación científica aplicada al agro y se registro un notable crecimiento del parque automotor y con respecto a las fuerzas armadas, el Ministro del área, Coronel AGUSTÍN P. JUSTO, renovó el antiguo material bélico, dispuso establecer la primera Fábrica de aviones en Córdoba y construir algunos cuarteles en el interior del país. Nuevas unidades modernizaron la flota  de mar,  se instaló la base de submarinos en Mar del Plata.

La división del radicalismo
Desde el comienzo de su presidencia, el Doctor ALVEAR siguió una línea política que no tardó en producir la división del partido radical, que lo había llevado al poder. La mayoría continuó bajo la dirección personal del caudillo HIPÓLITO YRIGOYEN, pero otros apoyaron al presidente bajo el nombre de “radicales antipersonalistas», es decir, contrarios a los sistemas «personalistas», sujetos a las directivas de los comités.

Cuando se aproximó el término del mandato presidencial, la agitación política se redujo a la lucha entre las dos fracciones del radicalismo. Los «antipersonalistas» efectuaron una larga e intensa campaña proselitista y luego de formar un «frente único» con los conservadores, proclamaron la fórmula LEOPOLDO MELÓ – VICENTE GALLO. Por su parte, el radicalismo “personalista”, se mantuvo a la expectativa y poco antes de los comicios, sostuvo la fórmula HIPÓLITO YRIGOYEN-FRANCISCO BEIRÓ.

Realizadas las elecciones en abril de 1928, los “personalistas» de IRIGOYEN se impusieron holgadamente, logrando superar a los de ALVEAR por más de 400.000 votos. El Doctor BEIRÓ falleció antes de la proclamación de los electos y fue reemplazado por el Doctor ENRIQUE MARTÍNEZ, para ocupar la vicepresidencia.

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