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LA GUERRA DE LA INDEPENDENCIA ARGENTINA. PRIMEROS ENFRENAMIENTOS ARMADOS
No confrontando con la afirmación de que la batalla de Suipacha, librada el 7 de noviembre de 1810, fue el el primer gran enfrentamiento formal y la primera victoria militar de las fuerzas patriotas en la Guerra de la Independencia Argentina, no debemos olvidar que fue en setiembre y octubre de ese mismo año, cuando por primera vez, se enfrentaron las fuerzas de los patriotas con los efectivos de la corona española.
Por respeto a la verdad histórica y como una forma de honrar a quienes, nacidos para ser libres, con su coraje defendieron lo que ya era su patria y hasta perdieron la vida en su defensa, recordemos que el 12 de setiembre de 1810, el Secretario de la Primera Junta de Gobierno Patrio, MARIANO MORENO impartió las órdenes definitivas disponiendo el envío de una fuerza en auxilio de los patriotas que luchaban contra los realistas en el Alto Perú (hoy República e Bolivia), con instrucciones secretas para que el vocal JUAN JOSÉ CASTELLI para que se hiciera cargo del control político del Ejército del Norte (Ejército Auxiliar del Alto Perú) y para que ANTONIO GONZÁLEZ BALCARCE asumiera formalmente el mando militar de la vanguardia de esa fuerza que se ponía en marcha hacia el Alto Perú.
Ante el avance del Ejército que llegaba en auxilio de los revolucionarios del Alto Perú, las tropas realistas destacadas en esa plaza descendieron por la Quebrada de Humahuaca, donde fueron detenidas por los gauchos de GÜEMES que les salen al paso y los vence en dos pequeños combates librados en Cangrejos (18 de setiembre) y Yavi (14 de octubre).
Y esos fueron en realidad, los primeros combates de nuestra guerra de la independencia. Comenzaría así, para Salta y Jujuy, una etapa de grandes sacrificios que duraría 15 años, pero les quedará a Jujuy y a los jujeños, la gran gloria de haber sido los primeros en combatir contra el realista invasor del suelo patrio. Quince años más tarde recién podrán descansar estos esforzados centinelas, quince años de los cuales, como bien expresa Ricardo Rojas: “… se pasearon por Jujuy, los heraldos de la libertad y de la gloria, pero también los corceles apocalípticos de la miseria y de la muerte”.