HUERGO, Luís Augusto (1837-1913)

Ingeniero. Fue propulsor de la ingeniería argentina y uno de los hombres que realizaron importantes obras de ingeniería en el país, cuando éste iniciaba su modernización.

Biografía de Luis Augusto Huergo

Entre 1874 y 1906, fue Profesor y Decano de la Facultad de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales de la Universidad Nacional Buenos Aires. Impulsó un tipo de enseñanza universitaria con contenido humanista, estimulando el sentido de la bondad entre los estudiantes y desarrolló una permanente actividad que incluyó desde la escritura de un libro de aritmética hasta el desarrollo de la industria del petróleo, la construcción de ferrocarriles, puertos y canales, la explotación del carbón, la instalación de industrias y la prevención de inundaciones.

Nació en Buenos Aires el 1º de noviembre de 1837. Huérfano de padre, fue enviado a los Estados Unidos y allí realizó sus estudios secundarios en el Colegio jesuita de Maryland. Regresó al país y en 1862 se recibió de agrimensor. En 1867 se inscribió en la Universidad de Buenos Aires para estudiar ingeniería en la recientemente creada carrera de esa especialidad y en 1870, cuando se recibió, habiendo presentado la Tesis “Vías de comunicación”.

Tuvo una profusa actuación en la obra pública y su trabajo profesional, que se extendió por más de 40 años, comenzó cuando viajó a Europa para contratar la construcción de 118 puentes para la provincia de Buenos Aires. Convencido de la importancia de los ríos para el desarrollo económico del país, propuso el estudio de todos los que pudieran ser navegables y presentó un proyecto para construir un canal de navegación entre Córdoba y el río Paraná, y otro desde San Juan al río Paraná –que iba a llamarse canal de los Andes-, pero nunca se realizaron.

Intervino en la canalización de los ríos Tercero, Cuarto, Quinto y Bermejo; en el diseño de un tramo de la línea del Ferrocarril Pacífico de Buenos Aires a Villa Mercedes y del puerto de San Fernando; duplicó la capacidad del dique San Roque y trabajó en los proyectos para la explotación de la cuenca hullera y carbonífera en Mendoza.

También fue diputado y senador provincial y ministro de Obras Públicas de la provincia de Buenos Aires. Cofundador y presidente del “Instituto Geográfico Argentino”, del Centro Nacional de Ingenieros (hoy “Centro Argentino de Ingenieros”), de la “Sociedad Científica Argentina” y presidente honorario del “Congreso Científico Internacional Americano de 1910”.

La controversia Huergo-Madero
En 1882 el Gobierno resolvió la construcción del Puerto Nuevo de Buenos Aires y se le pidió a HUERGO que preparara un proyecto para extender el antepuerto hacia el norte del Riachuelo, profundizar el canal de acceso y construir ocho diques salientes hacia el agua.

Como al mismo tiempo le pidió a EDUARDO MADERO que también él, presentara un proyecto, surgió una fuerte polémica entre las dos concepciones, muy distintas entre sí y a partir de entonces, su nombre quedó ligado para siempre a la historia de la construcción del Puerto de Buenos Aires y a la dura puja que mantuvo con EDUARDO MADERO

Aunque el plan de HUERGO era muy superior porque preveía el crecimiento de la actividad portuaria, se eligió el proyecto de MADERO (1), pero la ampliación de Puerto Nuevo se realizó a partir del plan de HUERGO, que también fue responsable de la construcción de Puerto Belgrano. Dirigió luego la construcción del Puerto del Riachuelo y bajo su dirección se construyó el camino entre La Plata y la Ensenada y el primer dique seco de la República Argentina.

Al final de su vida, ya en 1910, HUERGO aceptó la Dirección Honoraria del primer yacimiento petrolífero descubierto en Comodoro Rivadavia y convencido de la importancia estratégica y el potencial de ese recurso natural que intuía, iba a terminar siendo explotado por empresas extranjeras, su gestión le valió ser considerado un precursor de la empresa Yacimientos Petrolíferos Fiscales, la empresa fundada en 1822, pocos años después de su muerte, acaecida el 4 de noviembre de 1913. En su honor el 6 de junio se celebra el día de la ingeniería argentina.

(1). Su proyecto consistía en cuatro diques cerrados, con esclusas, intercontectados mediante puentes, y dos dársenas, la norte y la sur y demandaba una inversión de tres millones y medio de pesos fuertes, pero Madero corría con ventaja: era el sobrino de FRANCISCO BERNABÉ MADERO, vicepresidente de JULIO A. ROCA y aunque HUERGO debió seguir los canales burocráticos de rigor para llevar su proyecto, MADERO, no demoró en lograr una audiencia en gobierno para presentar su idea, que contemplaba una inversión de 20 millones de pesos fuertes (ver “A ciento cincuenta años del primer egresado de ingeniería”).

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