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BOMBEROS VOLUNTARIOS DE LA BOCA (02/06/1884)
Promovido por TOMÁS LIBERTI y otros ciudadanos italianos y argentinos residentes de La Boca, barrio de la provincia de Buenos Aires, el 2 de junio de 1884 (1) se funda la «Sociedad de Bomberos Voluntarios de la Boca. Con sus cuarteles ubicados en una precaria casilla de la calle Necochea, entre Lamadrid y Pedro de Mendoza y guiados por su consigna «Volere e Potere» (Querer es poder), serán los primeros en prestar este valorado servicio a la comunidad que los alberga y ejemplo a seguir a lo largo de los años para la creación de Cuerpos similares en todo el país.
Un decreto del 8 de diciembre de 1860, firmado por el gobernador interino MANUEL JOSÉ DE LA CRUZ OCAMPO y suscripto por DOMINGO FAUSTINO SARMIENTO, en carácter de ministro, es la primera medida oficial referente a la formación de un cuerpo de bomberos en la República Argentina. El Jefe de Policía RAFAEL TRELLES debía poner a disposición del Juzgado de Paz de Barracas al Norte una bomba con sus útiles y luego “organizar una compañía de bomberos de los vecinos idóneos, para que adiestrándose en su manejo, puedan ocurrir a extinguir los incendios que ocurriesen”.
El 23 de agosto de 1870, el barrio de La Boca del Riachuelo se independiza de Barracas al Norte, al crearse la parroquia San Juan Evangelista y el Juzgado de Paz siendo sus límites las calles Defensa, Martín García, Pedro de Mendoza y el Riachuelo. Mientras tanto los incendios se combatían de manera primitiva, con vecinos voluntarios, sin organización ni experiencia. Aunque la carta orgánica de la Municipalidad de Buenos Aires obligaba a tener servicios contra incendios; el gobierno seguía ignorando su necesidad.
Fue desde la repartición policial a cargo de ENRIQUE O’ GORMAN, que un 2 de enero de 1870 se destinaron treinta vigilantes para ejercer como bomberos, con lo que teóricamente se estaba creando el Cuerpo de Bomberos de la Capital. Una ciudad que encontraba su límite oeste en las calles Castro Barros-Medrano. Una superficie demasiado grande para atender las necesidades de los vecinos.

En 1876 el presidente NICOLÁS AVELLANEDA sancionó la primera Ley a nivel nacional de inmigración y colonización. La afluencia inmigratoria creció a ritmo sostenido, transformando la vida social de la Argentina. La Boca del Riachuelo, que por aquellos tiempos era un suburbio, comenzó a recibir el flujo incesante de inmigrantes, mayormente italianos y de origen humilde, que buscaban progresar en esta nueva patria. El barrio crece y se puebla de conventillos, viviendas construidas a partir de los rezagos de los astilleros de la zona, maderas, chapas, pinturas. Viviendas muy precarias y de fácil combustión. Las calles eran de tierra y el acceso se hacía intransitable en días de lluvia, por lo que el pedido de auxilio y el posterior socorro del cuerpo de bomberos se hacía imposible. La sudestada solo podía empeorarlo. Muchas veces los incendios terminaban cuando ya no había nada más combustible.
En diciembre de 1883 se declaró un voraz incendio en “Corti & Rivas”, un reconocido comercio ubicado cerca de la ribera y en lo que hoy es la avenida Almirante Brown. Las lenguas de fuego salían por las puertas y ventanas del comercio y las llamas se esparcían velozmente amenazando propagarse y extenderse hacia las construcciones vecinas. De entre el público que estaba mirando surgió un joven de 20 años gritando: “¡Adelante los que se animen, vamos apagar el incendio!” Rápidamente se formó una cadena en la que hombres y mujeres portaban baldes con agua, que se llenaban en el río, para atacar el fuego. ORESTE LIBERTI era ese joven y se había convertido en el improvisado jefe de ese grupo de improvisados bomberos.
Motivados por este suceso, a principios de 1884, TOMÁS LIBERTI junto a sus hijos ORESTE y ATILIO y un grupo de reconocidos vecinos reunidos en su casa, decidieron organizarse y hallando viable la iniciativa, hicieron circular una invitación escrita en italiano y cuya traducción decía: “Ciudadanos: Una chispa podría desarrollar un voraz incendio que reduciría a cenizas nuestras habitaciones de madera. Tenemos necesidad de una sociedad de Bomberos que en los momentos de peligro salven nuestros bienes y nuestras familias. Con tal motivo los invitamos a la reunión que tendrá lugar el domingo próximo a las 3 pm en el Ateneo Iris. Ciudadanos: La idea iniciada por pocos tiene la necesidad de todos vosotros y de vuestro válido apoyo, y tendremos el orgullo de haber constituido una Asociación Filantrópica. El domingo entonces en el Ateneo Iris. Que nadie falte”.
LIBERTI expuso los propósitos y la conveniencia de la institución y tras un breve debate, se aprobaron las bases para la formación de la “Asociación Italiana de Bomberos Voluntarios de la Boca”, cuya primera Comisión Directiva quedó definida con los siguientes ciudadanos: Presidente: Tomás Liberti; Tesorero: Lázzaro Baglietto; Secretario: Andrés Benvenutto; Vocales: José Ragozza, Ángel Descalzo, Luis Paulinelli, Santiago Ferro, Romeo Scotti y Esteban Denegri.
Mientras la masa societaria aumentaba en forma paulatina, en 1885, el “Círculo Dante Alighieri” hace su primera representación a beneficio y organizan una rifa–bazar, emitiendo 500 acciones que fueron cubiertas en forma total en poco tiempo. La institución ya contaba con 25 bomberos voluntarios. Con los fondos reunidos adquirieron la primera bomba de incendio de tracción a sangre, a la que bautizaron con su lema.
El 14 de noviembre de 1885, los “Bomberos Voluntarios de la Boca” tienen su bautismo de fuego (nunca mejor dicha la expresión). El Cuerpo tiene su primera gran intervención oficial en un incendio de gran magnitud que se declaró en una fábrica de velas en Barracas al Sud (actual Avellaneda), y ya muestra la excelencia de un servicio que se irá consolidando a través de los años.

Recién en 1925 donada por la Capitanía General de Puertos contarán con una «moderna» autobomba a motor, marca «Brockway, que reemplazó a las antiguas bombas de tracción a sangre (a vapor o manuales) utilizadas en los inicios del primer cuartel del país. Bautizada con el nombre de «La Argentina» fue la primera autobomba que garantizaba cierta potencia con motor y a partir de entonces, la nueva entidad podrá ser más efectiva en sus esfuerzos y comenzará a recorrer un arduo camino que le brindó satisfacciones y frustraciones, sin que ninguna la apartara de su vocación de servicio, ni menguara su espíritu de sacrificio ni el coraje que le exigía su trabajo.
El 15 de julio de 1900, inauguran en Brandsen 567, en el mismo barrio de La Boca, la que será su Sede Central y Centro de Documentación Histórica hasta el presente, consolidándose como el Cuartel de Bomberos más visitado del país y un referente histórico, recibiendo a turistas y colegios, y manteniendo una estrecha relación con el barrio y el Club Boca Juniors.
(1). Se elige esa fecha, con el objeto de conmemorar así, un nuevo aniversario de la muerte del “Héroe de dos mundos y caballero de la humanidad José Garibaldi”, un personaje tan caro al afecto de los italianos..
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