ESTANCIA SANTA GERTRUDIS (22/11/1695)

UNA ESTANCIA PARA LA CULTURA. Los jesuitas adquirieron la “Estancia de Santa Gertrudis” o Candonga en la provincia de Córdoba, que se convirtió bajo su dirección en un centro de desarrollo agrícola e industrial. A comienzos del siglo XVII la Compañía de Jesús se habían instalado en tierras americanas con el propósito de acabar con el inhumano trato que los conquistadores daban a los aborígenes. Sus representantes fueron en su mayor parte anónimos héroes que dieron a luz las primeras organizaciones culturales y económicas del país, contando con escasos medios y una poderosa voluntad. Se establecieron en muchas regiones, entre ellas la provincia de Córdoba, donde fundaron numerosas estancias. Entre estos establecimientos se contaban los de “Olaen”,”Ayampitín” y “la Candelaria”, que estaban divididos por una extensa franja de tierra correspondiente a la “Estancia Santa Gertrudis”, que pertenecía a una rica viuda llamada JUANA NAVARRO RODRÍGUEZ DE QUEVEDO. Como esta propiedad hacía difícil el paso directo de las haciendas, los jesuitas le propusieron su compra a la viuda. Aunque las condiciones de la venta eran muy ventajosas para la dueña, esta se negó a venderla y a cambio entabló un pleito a los jesuitas reclamando una fracción de terreno que les pertenecía. Pero el problema se solucionó y doña Juana consintió en vender la estancia que desde entonces se llamó “Candonga”, palabra de origen indígena. En el lugar se cultivó la tierra y se crió ganado además de establecerse molinos, sistemas de riego por acequias y cría de abejas. El único testimonio vivo de aquella estancia es una capilla construida hacia 1730 y declarada monumento nacional en 1941.

 

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