PARROQUIA NUESTRA SEÑORA DE BALVANERA (1804)

Nuestra Señora de Balvanera, es un Templo católico vinculado a numerosos hechos de nuestra historia y a cuyo amparo se constituyó uno de los más característicos Barrios de la ciudad de Buenos Aires, sin duda hoy perdido un poco en medio del ajetreo del Once y del Congreso, pero igualmente vivo en el sentimiento de los porteños (ver Barrio Balvanera)..

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Imprecisos son los orígenes de esta Iglesia y la versión más aceptada es que en 1786 el sacerdote franciscano DAMIÁN PÉREZ, hizo contruír un albergue para religiosos, conocido popularmente como el “Hospicio Franciscano”, con una Capilla que se puso bajo la advocación de la Virgen de Valvanera, venerada por los monjes benedictinos en el famoso santuario sito en. La Rioja, Logroño, España. Estaba ubicado en un terreno que fuera donado por GONZALO VALDÉS (apodado “Miserere”), un descampado lugar, que en ese entonces, anticipaba el comienzo de la campaña y que hoy ocupa el Barrio de Balvanera..

En 1797 el padre PÉREZ, esta vez acompañado por otro franciscano, el padre JUAN RODRÍGUEZ, en el mismo terreno que ocupara la Capilla, iniciaron la construcción de un nuevo Templo. La obra, fiel exponente de la arquitectura del Renacimiento, fue financiada mediante el aporte de los vecinos que vendiendo lo que quedaba de la antigüa Capilla y aportando el dinero que faltaba, lograron que finalmente en 1804 se inaugurara. Si bien su exterior era sumamente austero y discreto, su interior ofrecía una serie de detalles de singular belleza y simbolismo religioso, que le permiten ofrecer un sereno ámbito propicio para el recogimiento y la oración.

Tanto el albergue como el Hospicio Franciscano e incluso la zona que los contenía, comenzó a recibir el nombre de Barrio del Hospicio, aunque también tuviese el más habitual de Barrio de las Quintas. Era ya un caserío con prevalencia de afrodescendientes, donde pronto surgieron el “barrio del Tambor” y el de los “Congos de Angunga”, otorgándole una inesperada importancia al lugar, más cuando fue frecuentemente visitado por JUAN MANUEL DE ROSAS y sus adictos, que se constituyeron en sus protectores.

La reforma eclesiástica de Rivadavia suprimió el Hospicio, y la Capilla se redujo a un mero oratorio. Pero la población aumentaba. A comienzos de 1833 se dispuso la construcción de una nueva Parroquia, cuyo primer cura párroco fue el presbítero ANDRÉS LEONARDO DE LOS RÍOS. Eran años ásperos y a menudo el fragor de luchas intestinas conmovió los muros del humilde Templo.

Entre 1859 y 1865, siendo Párroco el presbítero W. BRID,  se erigió el actual Templo, trazado en estilo románico neoclásico híbrido, con sus torres indefinidas  y su rosetòn románico, pero hermoso y solemne. Por muchos años estuvo casi desprovisto de decoraciones, lo que hacía resaltar más la belleza impecable de sus altares: el Mayor, consagrado a Jesús Nazareno, y los menores a San Juan Nepomuceno, al  Santo Cristo y a la Virgen del Carmen.

El Santuario de San Expedito que allí se halla,  un personaje de la liturgia cristiana al que se le atribuye gran aptitud para hacer milagros, es un especial motivo de atracción para que gran cantidad de peregrinos acudan al Templo, en busca de ayuda. La ubicación de la Parroquia de Balvanera, un lugar especialmente habitado hacia el siglo XVIII por descendientes de aquellos primeros esclavos que llegaron al Río de la Plata, justifica la presencia en ella, de una imagen de San Baltazar, el “santo negro”, cuya figura de 1,50 de altura cubierta con túnica, manto de terciopelo rojo y corona, fue venerada por los “Morenos Congos” hasta 1875.

En los libros parroquiales de la Parroquia de Balvanera,  entre las anotaciones correspondientes al mes de marzo de 1842, figura que allí se bautizó con el nombre de LEANDRO a un niño que años después, con el nombre de LEANDRO ALEM se erigiera en un hombre importante de la política argentina y que fundara el partido de la Unión Cívica Radical. Más tarde, ya en el año 1852, meses después de la caída de JUAN MANUEL DE ROSAS, también recibió allí los óleos bautismales JUAN HIPÓLITO DEL SAGRADO CORAZÓN DE JESÚS YRIGOYEN ALEM, sobrino de LEANDRO y futuro Presidente de la Nación (1916-1922 y 1928-1930).

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