El arcón de la historia Argentina > Crónicas > TOMA DE HUMAHUACA (02/03/1817)
TOMA DE HUMAHUACA (02/03/1817)
La villa de Humahuaca en la actual provincia de Jujuy, había sido tomada por asalto por el Ejército Real del Perú, fuerzas realistas al mando del mariscal JOSÉ DE LA SERNA en diciembre de 1816 y constituía un inmejorable punto de apoyo estratégico y táctico, para la nueva invasión (la cuarta), lanzada por la corona española con el objeto de retomar el control de estos territorios, declarados libres el 25 de mayo de 1810.
El 2 de marzo de 1817, el jefe realista, PEDRO ANTONIO OLAÑETA, salió de Humahuaca dejando la defensa de la plaza a cargo del coronel GUILLERMO MARQUIEGUI al mando de 100 soldados y avanzó hacia Jujuy para apoyar a DE LA SERNA, que preparaba ya su avance hacia Buenos Aires.
El capitán de milicias MANUEL EDUARDO ARIAS, nombrado Jefe Militar de Humahuaca en 1816 por MARTÍN MIGUEL DE GÚEMES, estaba al acecho de su oportunidad, desde que fuera derrotado en diciembre de ese año y aprovechando la que se le presentaba, dada la debilidad de la defensa que había quedado en la villa, reunió a sus milicianos y con 150 hombres, las milicias de Orán, Iruya, San Andrés, La Quebrada y otras localidades de la zona, armados con lanzas, cuchillos, sables y palos, atacaron por sorpresa el Parque de Artillería realista y la guarnición fue obligada a rendirse luego de un combate que duró siete horas. Cuatro oficiales y 20 soldados realistas resultaron muertos y se tomaron 86 prisioneros, entre ellos, 6 oficiales, 7 piezas de artillería, 100 fusiles, gran cantidad de bastimentos y cabalgaduras.
Quedó también en poder de los patriotas, una bandera perteneciente al célebre Primer Regimiento del Cuzco, conocido como el “Regimiento Picoaga”, que como recuerdo de haber hecho la campaña del Cuzco, llevaba en uno de sus ángulos la efigie del desdichado patriota Pumakahua, degollado por el crimen de haberse pronunciado por la independencia de su país (ver La crueldad no tenía bando).
La fama de invencible que traía este regimiento, esta vez no lo había ayudado y así lo decía después en su parte el comandante ARIAS: “Se jactan los enemigos de que dicho regimiento era invencible; pero sería porque estaba reservado a los gauchos el vencerlos”.
En premio al heroico desempeño de estas tropas, el gobierno de Buenos Aires dispuso la acuñación de una moneda con la inscripción «al triunfo de Humahuaca», que le fue entregada a todos los que intervinieron en este encuentro.