LA VESTIMENTA DEL GAUCHO ARGENTINO

Mucho se ha dicho y sobre todo se ha escrito acerca del gaucho como tipo humano y muchas páginas han sido dedicadas a su especial vestimenta, una de sus características que más lo identifican y que le ha sido impuesta sin duda, por la existencia de varios factores que influyeron para ello.

Resultado de imagen para vestimenta del gaucho argentino

El poblador de la pampa argentina, nuestro gaucho vernáculo, surgido de la unión entre aborígenes y españoles, exponía en su vestimenta,  la influencia de ambos orígenes, mezclando sombreros y guardamontes del andaluz  y camisas flotantes y pañuelo al cuello extremeños, con sombreros, boinas y botas con pie afuera.

Porque debido a las exigencias que le imponían su forma de vida, su trabajo y hasta sus distracciones, .tuvo que adaptarse a su medio y lo hizo con sabiduría y hasta con elegancia. Las ropas del gaucho eran muy distintas de las del habitante de las ciudades de entonces y aún, de las del hombre de campo de hoy. Para componer su vestido, buscó todo lo que podía hacerle más cómodo su modo de vivir y de trabajar. Los pantalones citadinos lo apretaban, la corbata lo oprimía y necesitaba aire y libertad. Por eso, rasga en el medio un trozo de paño y pasando la cabeza por la hendidura, hace una especie de casulla que llama «poncho» (10), una prenda que le sirve de abrigo, de protección contra la lluvia, de manta para pasar la noche y hasta de puerta para su rancho. Y así fue conformando su atuendo.

 

En el siglo XIX, su vestimenta estaba compuesta por botas de anca de potro (7), calzoncillos cribados (12), camisa con puños y mangas holgadas (2) y chiripá (6). Las «botas» (7) eran confeccionadas manualmente utilizando el cuero crudo y sobado de las patas de caballo, vaca o gato montes. Carecían de taco y plantillas y las  punteras eran abiertas para dejar al descubierto los dedos del pie para poder estribar.

El calzoncillo cribado(12) era una especia de pantalón de algodón, de piernas anchas como de enagua, cuya parte inferior, la que salía por debajo del “chiripá” (6), llevaba bordados calados y “cribas”, y hasta flecos (13) más o menos largos que caían sobre las botas. Esos “cribos” eran los que le daban nombre de “calzoncillos cribados”. La parte superior del cuerpo, la cubrían con una camisa (2), que era de mangas holgadas con puños abotonados, encima de la cual llevaban un “chaleco” (1), prendido bien abajo con botoncitos de metal precioso y encima la “chaqueta”, corta, de cuello parado y abierta en la parte inferior delantera, dejando ver el chaleco.

El “chiripá”(11) , era un paño rectangular de tela delgada que se pasaba por entre las piernas y se ceñía a su cintura, cayendo en amplios pliegues sobre los muslos, dejando desnudas las piernas, que después cambió por la “bombacha” en razón de la mayor comodidad que esta le brindaba (A). Rodeando su cintura llevaba una “faja”, que le servía para sostener el chiripá y encima de ésta un cinto ancho de cuero, adornado con monedas de plata (y hasta de oro), que se cerraba con la “rastra(3), un lujo que reemplazaba a la hebilla en el cinturón o en el tirador (B).

Completaban su vestimenta, un amplio pañuelo de algodón anudado alrededor del cuello y otro, llamado “serenero” (9) que cubría su cabeza, la nuca y parte de la cara, la vincha para sujetar la melena y un «sombrero»  (6)que podía ser pajizo o copudo de alas cortas, con forma de cubilete, o el “panza de burrro”, hecho con cuero extraído de la barriga de un asno. Un conjunto en fin, de prendas para las que no se necesitaban costuras ni cortes artísticos, pero que era el más simple, el más cómodo que pueda improvisarse, cuando no se disponía sino de unos trozos de tela y  unos cueros.

Espuelas con enormes “rodajas” y ajustadas con tientos al tobillo, boleadoras (4) un «lazo» (5) y un “rebenque” eran el complemento infaltable de su atuendo, sin que podamos además olvidar, el temible «facón», un cuchillo de grandes dimensiones atravesado atrás a la altura de la cintura, (se dice que el de Santos Vega medía casi 70 centímetros de largo), un elemento vital para su supervivencia, que además de facilitarle su alimento, para “despenar” a su presa, cuerearla y depostarla, le servía de improvisado martillo, pala, cortador de nudos rebeldes, tensador de los alambrados y mil usos más que su destreza para manejarlo, le permitían hacer, además de ser en sus manos, un arma formidable para dirimir sus diferencias en feroces duelos criollos.

Una vestimentas para cada ocasión
En marzo de 1992, el Correo Argentino emitió una serie de estampillas, alusivas a la vestimenta del gaucho y en esas viñetas, podemos encontrar la ratificación de lo expuesto. En cada una de las circunstancias que se tuvieron en cuenta para hacer estas ilustraciones, puede observarse la variedad de las prendas, que para cada una de esas ocasiones vestían nuestros gauchos.

Vemos que mientras se hallaba abocado a la conquista amorosa, el modelo nos muestra que tenía un sombrero de fieltro de alas levantadas, un gran pañuelo “serenero”, poncho pampa, tirador de cuero, boleadoras, chiripá listado, botas de potro despuntadas, altas y hasta la rodilla sujetas con ligas, y grandes espuelas “nazarenas”. En la imagen de un gaucho  “Posando con su caballo”, lleva el típico sombrero de copa alta, con forma de cono truncado, una gran pañuelo “serenero” anudado bajo el mentón, una amplio poncho listado, camisa blanca y chiripá. Calzoncillos con largos flecos y botas de potro despuntadas y rebenque  “porteño” de cuero crudo de cabo corto.

Por su parte, el “Gaucho en la pulpería”, muestra un poncho muy colorido, chiripá, sombrero de fieltro de alas levantadas y pañuelo a la cabeza, debajo del sombrero, mientras que el “Gaucho propietario” se viste con sombrero de copa con forma de cono truncado con divisa federal a modo de cintillo. Camisa blanca de lino con chaleco, pañuelo a modo de corbata y chaqueta a la cintura con botones dorados. Calzoncillos cribados, poncho, a modo de chiripá y faja bordada. Calza botas de potro con espuelas y lleva un lazo en su mano.

Resultado de imagen para gaucho con bombacha de campo en el siglo xviii

Actualmente (imagen), la vestimenta de nuestros hombres de campo varía de acuerdo a la región en la que habita. En los valles calchaquíes usan una bombacha derivada del chiripá y una chaqueta lisa de color blanco, gris o negra. El sombrero es de ala blanda y copa redondeada y se lleva echada hacia atrás. En los montes de Salta y Jujuy suelen utilizarse prendas de cuero cosidas con tientos, una especie de delantal, también de cuero llamado “guardamontes” y un sombrero retobado.

El la Patagonia, el atuendo consta de amplias bombachas, ceñidas abajo con las botas, poncho de lana, chaqueta corta, faja de lana tejida, pañuelo al cuello y cinturón con rastra de plata o de tientos trenzados. Por su parte, el gaucho del Litoral,  luce boina o sombrero de ala angosta, cinturón de cuero sobre faja rayada, bombacha ajustada al tobillo, alpargatas o zapatillas y poncho anudado al cuello.

A pesar de sus diferencias en el vestir, los hombres de campo, siempre llevaron y llevan la cabeza cubierta. Todos usan espuelas, cuchillo (o facón) y rebenque, pero es indudable que la prenda que le es común y que mejor los identifica es el poncho.

(A)..- Según algunos autores, la palabra «chiripá» deriva del quichua, «para el frío».
(B)..- De las prendas de adorno que eran usadas por el gaucho, “la rastra” es una de las que aún hoy subsisten y quizás es la que goza de la mayor preferencia por parte de nuestros hombres de campo. “La rastra” es un lujo que reemplaza a la hebilla en el cinturón o en el tirador. Consiste en una chapa de metal (plata u oro), modelada de diversas formas, llevando por lo general, grabado o calado las iniciales del nombre y apellido del dueño (a veces ambos completos), adornadas con artísticos dibujos..

2 Comentarios

  1. Nazareno

    Me gustó mucho la vida y la constumbre de los hombres que anotaron nuestra pampa hijos auténtico desendientes de mestizaje entre el español y el indio.

    Responder
  2. Anónimo

    HOLA

    Responder

Dejar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.