LA PRIMERA JUNTA DE GOBIERNO, TUVO UN MAL COMIENZO?

Hechos aparentemente insignificantes y actitudes decididamente contrarias a lo previsto, permiten concluir que después del 25 de mayo de 1810, el futuro de las “Provincias Unidas del Río de la Plata” iba a tener que sortear grandes dificultades.

Comenzaremos recordando algo aparentemente nimio, pero concluyente en cuanto a lo que significaba como demostración del descontento que el movimiento de Mayo, había provocado en muchos sectores de la población de Buenos Aires.

Como correspondía, durante los días que siguieron al 25 de mayo de 1810, los funcionarios, militares y clérigos prestaron juramento a la “Primera Junta de Gobierno Patrio”. Muchos manifestaron de viva voz su disconformidad, pero dos funcionarios españoles manifestaron su desacuerdo por el juramento que tenían que emitir, de un modo poco común: el fiscal CASPE Y RODRÍGUEZ acudió a firmar mientras se escarbaba los dientes con un palillo; y el Oidor MANUEL JOSÉ DE REYES mientras se limpiaba las uñas. El hecho le costó al primero de ellos, unos días después, que un grupo de desconocidos le propinara en la calle una paliza. Eran los seguidores de French.

Mal comenzaban las cosas entonces y cuando la Junta de Buenos Aires solicita el reconocimiento de todas las ciudades del Virreinato, algunas de ellas no lo hacen, como Córdoba, la Banda Oriental, Asunción y el Alto Perú y salvo la primera, las otras tres, terminaron escindiéndose de lo que había sido el virreinato del Río de la Plata y se declararon independientes.

SAAVEDRA no cumplirá el rol de líder revolucionario que se le había asignado; embelesado con las superficialidades del poder, dejó que MORENO dirigiera la Junta y éste resultó ser el abogado de los comerciantes ingleses en el Río de la Plata. Con su advenimiento, el libre comercio estuvo asegurado y el plazo excepcional que el virrey Cisneros había dado a los comerciantes ingleses hasta el 19 de mayo sería resuelto favorablemente según las necesidades de estos comerciantes. “Moreno fue el primer criollo —triste privilegio— que habló de desunión de la América española, antigua política alentada por los ingleses”.

Debemos concluir entonces que contrariamente a lo que se cree, la “Revolución” de mayo no fue exactamente eso; no hubo un gran movimiento popular, ni enfrentamientos armados, ni un manifiesto deseo de liberarse de España por parte de los criollos. Fue simplemente un proceso de rechazo a la gestión local; un deseo de equipararse a las otras Juntas de España, para poder manejarse con cierto nivel de libertad; un rechazo a la existencia de un virrey ajeno a nuestra cultura y un deseo de ampliar los horizontes comerciales más allá de lo que decidía España.

El hecho de que la lucha por estas reivindicaciones se diera en el marco del enfrentamiento de las potencias entre sí —Inglaterra, Francia y España— hizo que las reivindicaciones locales se convirtieran en las herramientas de la liberación, la que debió madurar mucho más, hasta 1816, para ser declarada formalmente la Independencia y un poco más aún, para ser asumida.

El proceso de independencia que se había iniciado en Buenos Aires, era similar al que ocurría en toda América. El Congreso de Juntas que estaba latente en los virreyes y criollos de distintas latitudes, debió haber sido el desenlace lógico tendiente a la unión de la España americana. Sin embargo, el rol que Inglaterra jugará a partir de este momento, será el de desunir y dividir. Así, el amplio imperio que Hispanoamérica pudo haber sido, quedó reducido a un gran número de países sin poder ni libre determinación. Para ello crearon un MORENO en cada foco de independencia.

 

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