LA MUERTE DEL CAPITÁN EMILIO CROUZEILLES (06/01/1883)

En la madrugada del 01 de enero de 1883 el Capitán EMILIO CROUZEILLES fue comisionado por el Comandante de la 2ª.  Brigada en Operaciones en Neuquén, para que, al mando de 45 hombres (20 de su regimiento, 20 del Regimiento 2 de Caballería a órdenes del Teniente 2do NICANOR M. LESCANO y 5 indios auxiliares), saliera a batir a un grupo de aborígenes que procedentes de Chile habían atacado el Fortín.

Lago Pulmarí - WikiwandEl 6 de enero, al llegar la columna al Pulmarí, en proximidades del límite internacional con Chile (imagen), los baqueanos encontraron rastros de un reducido grupo de indios. Ante ello el capitán dispuso que su pequeña vanguardia les diera alcance de inmediato y dificultara su huida. No pasó mucho tiempo para que se escucharan disparos provenientes del grupo destacado. Ante esa nueva situación el capitán fraccionó sus fuerzas, una mitad quedó protegiendo la caballada de repuesto; la otra, a sus órdenes, siguió su marcha hacia el lugar de los disparos.

Cada vez más acuciado por el peligro en que se encontraban sus hombres, en un momento dado, el mismo CROUZEILLES, junto al oficial del Regimiento 2 de Caballería y 10 hombres, dejaron atrás a quienes los seguían. Con esa reducida fracción y sin alcanzar a establecer contacto con su pequeña vanguardia el capitán ingresó al estrecho desfiladero donde fue emboscado por un centenar de indios. Cuando el resto de su tropa llegó al lugar, a órdenes del Sargento 2do JOSÉ MALLORCA, ya era demasiado tarde.

Los atacantes se habían esfumado dejando tres heridos y cuatro muertos: los dos oficiales, el soldado CARRANZA y un indio amigo. El informe del General CONRADO VILLEGAS, derivado de la investigación que generó el combate, además de juzgar lo ocurrido, registró lo siguiente: “…al llegar a Pulmarí se toparon con un grupo de indios encabezados por quien al parecer, era un oficial uniformado que avanzaba sable en mano. El malogrado Capitán CROUZEILLES, al ver al frente de las fuerzas opuestas un oficial, ordenó no abrir fuego a las suyas, pues temía chocar con alguna de nuestras partidas. Los enemigos (que luego se comprobó eran chilenos), aprovechando ese momento de indecisión, lo atacaron…”  El Capitán CROUZEILLES recibió 36 heridas de lanza y tres balazos.

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