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LA LEY DE PRESIDENCIA (06/02/1826)
El Poder Ejecutivo Nacional se creó el 6 de febrero de 1826 mediante la llamada “Ley de Presidencia” sancionada por el “Congreso General Constituyente de 1824” y el 7 de febrero, BERNARDINO RIVADAVIA fue elegido para que asumiera como “primer Presidente de las Provincias Unidas del Río de la Plata.
En esos días, el país estaba inmerso en una impopular guerra con Brasil y el desorden que había caracterizado hasta ese momento el manejo, no sólo de las Relaciones exteriores, sino que también las Fuerzas Armadas y el frente interno estaban desorientados y con la cadena de mandos desarticulada. Se hacía necesario entonces centralizar el poder, estableciendo un mando único, lo que como era lógico, generó fuertes resistencias provinciales por el carácter de unitario que se le atribuía a la medida.
La Guerra con Brasil (1825-1828) exigía el urgente establecimiento de una autoridad centralizada para dirigir el ejército y la diplomacia, ya que las provincias se gobernaban autónomamente y no aceptaban medidas o disposiciones dictadas por Buenos Aires.
La situación llegó a hacerse insostenible y entonces, a instancias y la fuerte presión ejercida por su ex ministro BERNARDINO RIVADAVIA, el gobernador de Buenos Aires, coronel MARÍN RODRÍGUEZ envió al Congreso, un proyecto de Ley creando el cargo de “Presiente de las Provincias Unidas” como cabeza del Poder Ejecutivo.
El Congreso, reunido en Buenos Aires, sancionó la llamada “Ley de Presidencia” el 6 de febrero de 1826, que establecía la figura del Presidente de la República y el 7 de febrero de 1826 nombro a BERNARDINO RIVADAVIA para que asumiera el cargo.
Rivadavia, unitario y destacado político, fuertemente relacionado con la dirigencia del Reino Uno, se hace cargo del gobierno dándole una clara impronta unitaria y centralista, por lo que es tenazmente resistido por las provincias que desean seguir siendo autónomas.
Sin oir ni aceptar injerencias, RIVADAVIA avanza con sus proyectos: Impulsó la ley que nombró a la ciudad de Buenos Aires capital de la República; Nacionalizó la aduana, el Banco de Descuentos (que pasó a ser Nacional) y las tierras públicas mediante la Ley de Enfiteusis; promovió la minería; gestiono el primer préstamo que tomó la Argentina e impulsó la sanción de una Constitución de neto corte unitario que fue rechazada por la mayoría de las provincias.
La falta de consenso, la oposición federal a su manejo centralista y las dificultades en la guerra, por fín, llevaron a RIVADAVIA a renunciar el 27 de junio de 1827. A pesar de ser considerado el primer presidente argentino, su gobierno funcionó en una etapa de transición antes de la verdadera organización nacional, sin una constitución consolidada que fuera aceptada en todo el territorio y sin el cogobierno de una estructura parlamentaria por lo que podría ser ilícito llamarlo así.