DESTIERRO DE MANUEL DORREGO (15/11/1816)

MANUEL DORREGO, destacado líder federal y gobernador de Buenos Aires (1820 y 1827-1828)., fue desterrado el 15 de noviembre de 1816 por orden del Director Supremo JUAN MARTÍN DE PUYRREDÓN, acusado de sedición, debido a su manifiesta oposición al gobierno.

Aunque en el pasado actuó bajo las órdenes de MANUEL BELGRANO (durante la lucha por la Independencia) y en el inicio de su actividad pública, tuvo conflictos con los federales del Litoral (ARTIGAS y RIVERA), para el momento de su muerte (1828), Dorrego se había consolidado como la principal figura federal contra el unitarismo y era enemigo declarado de BERNARDINO RIVADAVIA, líder intelectual unitario, principal opositor, mencionado como mentor de la conspiración que lo derrocó; JUAN GALO DE LAVALLE, militar que encabezó el golpe de Estado de diciembre de 1828 y finalmente ordenó el fusilamiento de Dorrego, JULIÁN SEGUNDO DE AGÜERO, secuaz de Rivadavia y clave en la conspiración, lord PONSONBY, Embajador británico, opuesto al patriotismo de Dorrego, MARIANO ACHA y BENARDINO ESCRIBANO, sus dos oficiales que lo traicionaron y lo entregaron a Lavalle después de Navarro, JUAN CRUZ VARELA y BONIFACIO GALLARDO redactores ultra unitarios en la prensa de la época.

A fines de 1816, DORREGO se desempeñaba como jefe del Regimiento 8 de Infantería y había censurado duramente a PUEYRREDÓN, por su inacción ante la invasión portuguesa a la Provincia Oriental y su política pro-lusitana, con palabras que el Director Supremo consideraba que atentaban contra la estabilidad de su gobierno

Viajo a los Estados Unidos de Norteamérica y durante cuatro años vivió en Baltimore. Mantuvo una activa correspondencia con sus amigos (1) y reafirmando su identificación con la causa “federal”, escribió “Cartas apologéticas”, donde además, polemizó con PUEYRREDON y rebatió cada uno de los cargos los cargos que le atribuían

Disuelto el Directorio el 11 de febrero de 1820, fue amnistiado y en abril de 1820 regresó a Buenos Aires, donde fue rehabilitado, logrando que su figura como “líder federal” se consolidara de tal manera que fue el árbitro indiscutido de los acontecimientos que se produjeron en la llamada “década del 20” hasta que fue fusilado, sin juicio previo, en Navarro por orden de JUAN GALO DE LAVALLE (09/12/1828), un hito trágico de nuestra Historia, definido por los enfrentamientos entre unitarios y federales que se produjeron.

(1). JUAN MANUEL DE ROSAS, aliado político y militar, en cuya estancia buscó refugio después de ser vencido en Navarro), ESTANISLAO LÓPEZ, gobernador de Santa Fe y aliado federal, MIGUEL DE AZCUÉNAGA, un gran amigo al que le escribió antes de morir y diversos líderes populares que apoyaban su lucha.

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