LA ECONOMÍA DURANTE EL SEGUNDO GOBIERNO DE ROSAS

La política económica de JUAN MANUEL DE ROSAS durante su segundo gobierno (1835/1852), fue decididamente conservadora y  significó la confirmación del modelo agroexportador,  insinuado durante la década inicial de la independencia y puesto en práctica durante el gobierno de BERNARDINO RIVADAVIA. Se basó principalmente en la expansión de la ganadería y la exportación de los  productos de los saladeros (el cuero, el  sebo y el tasajo). Mantuvo la exclusividad del Puerto de Buenos Aires y de  las rentas aduaneras,  y el control  de la navegación en los ríos.

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Su administración por otra parte, fue sumamente prolija ya que controló con mano de hierro los gastos públicos y  aunque precario, mantuvo un equilibrio fiscal,  sin emisiones de moneda ni endeudamiento y no pagó la deuda externa contraída en tiempos de Rivadavia, salvo en pequeñas sumas durante los pocos años en que el Río de la Plata no estuvo bloqueado, .

El estricto control que Rosas impuso a los gastos públicos, la rigurosa adminisración de las rentas y su negativa a permitir emisiones de papel moneda sin respaldo,  le permitieron a la provincia de Buenos Aires mantener equilibradas sus finanzas, aún en los períodos en que éstas se vieron afectadas por los bloqueos navales. El papel moneda porteño mantuvo muy estable su valor  y circuló por todo el país, reemplazando a la moneda metálica boliviana, en uso hasta entonces, con lo cual contribuyó a la unificación monetaria del país.

Como el trigo constituía el principal cultivo en el litoral, Rosas protegió su producción prohibiendo que fuera importado. Prohibió también que se exportaran cueros caballares; impuso fuertes impuestos a las harinas extranjeras para favorecer a los agricultores locales y promovió el desarrollo de la cría de ganado ovino y el comercio de la lana. Protegió a incipientes  industrias manufactureras, prohibiendo la importación de cueros trabajados, velas, escobas y plumeros y hierro forjado, pero, aunque el crecimiento económico que se produjo durante su gobierno,  permitió diversificar las actividades industriales y artesanales, no hubo un gran desarrollo de industrias fuera de las ligadas a la producción rural: saladeros, curtiembres y molinos.

Hacia 1853 había en la Confederación 1.075 fábricas y 743 talleres, lo que evidenciaba un notable crecimiento de la actividad industrial y manufacturera durante los gobiernos de ROSAS, ya que en 1830, eran solamente 590 los talleres que había.

La Ley de Aduanas
El 18 de diciembre de 1835, como respuesta al reclamo de varias provincias,  ROSAS  sancionó la Ley de Aduanas que establecía  la prohibición de importar algunos productos y la aplicación de aranceles diversos para otros casos, medida que aunque tuvo algunos tropiezos en algunos casos, fue bien recibida por las provincias (1). Buenos Aires abandonaba así el librecambio que la favorecía exclusivamente a ella  y adoptaba el proteccionismo de las industrias y manufacturas locales, con un triple objeto: a) quitar los recelos del interior hacia el «puerto» consolidando la unión nacional; b) crear una riqueza industrial y agrícola argentina, en procura de su independencia económica; y c) hacer poco vulnerable el país a un bloqueo extranjero, como ocurriría si la entrada o salida de productos por Buenos Aires, fuese el fundamento de su vida económica.

La Casa de Moneda
El 30 de mayo de 1836 ROSAS firma el Decreto clausurando el Banco Nacional creado por BERNARDINO RIVADAVIA  (que estaba controlado por comerciantes ingleses y que había provocado una grave crisis monetaria con continuas emisiones de papel moneda, sin valor alguno).  Creó un Banco estatal, llamado Casa de Moneda,  que fue el primer antecedente del actual Banco de la provincia de Buenos Aires y dispuso que se le acordaran créditos a los estancieros y acopiadores de frutos.

La Ley de Aduanas y la clausura del Banco dominado por los ingleses, fueron dos de las medidas que provocaron luego las agresiones Anglo-francesas (bloqueo francés 28/03/1838 al 29/10/1840 y bloqueo anglo.francés del 02/08/1845 al 321/08/1850) que querían imponer el libre comercio y la navegación de los ríos para vender su mercancía en el interior. Estos bloqueos, finalmente causaron un gran descalabro de la economía nacional, debido a que, perjudicaron gravemente el desarrollo del comercio exterior y a que,  a pesar de las medidas proteccionistas impuestas por Rosas al comercio y la exportación, el mercado interno no llegó a ser abastecido por la producción nacional, el comercio era trabado por las aduanas interiores, entre provincia y provincia y la falta de libre circulación dentro del país contribuía a la ruina de las industrias locales.

La ley de Aduanas, que según algunos historiadores, fue el puntapié para un cambio de política económica más profundo, luego de Caseros, fue rápidamente desactivada. La Argentina se insertó en la División Internacional del Trabajo y pasó a ser solamente un eslabón más de todo el imperio Británico, como proveedor de materias agrícolas.

(1).Con el propósito de obligar a la República del Paraguay a incorporarse a la Confederación Argentina ahogándola económicamente,  impuso una fuerte contribución al tabaco y los cigarros. Como temía que estos productos entraran de contrabando por Corrientes, impuso los mismos impuestos a los correntinos, provocando graves consecuencias a la economía de esa provincia,  sin que se lograra obtener la pretendida anexión paraguaya.

Fuentes: “Argentinos”, Jorge Lanata, Buenos Aires, Editorial Sudamericana, Buenos Aires, 2008; “La economía en época de Rosas y la Ley de Aduanas”, Lourdes Albano, Camila Arce y Giuliana Masseo; Historia económica de la argentina durante 1830 ? 1860”. Juan Manuel González, Diego Tamura; “Historia de los argentinos”. Carlos Floria y César García Belsuince, Editorial Larousse, Buenos Aires 1992.

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