LA DÉCADA INFAME (1930/1943)

Aunque para algunos autores realmente se inicia en 1930, con la caída del Presidente HIPÓLITO YRIGOYEN, derrocado por una revolución cívico-militar encabezada por el General FÉLIX URUBURU, el período político que va desde 1932 hasta 1943, es decir, desde la forzada “normalidad constitucional” que inauguró el general AGUSTÍN. P. JUSTO, hasta la crisis forzosa que se remata con el derrocamiento del Presidente constitucional RAMÓN S. CASTILLO, es conocido como “la década infame”, calificativo que le adjudicara el periodista tucumano nacionalista JOSÉ LUIS TORRES.

También fue calificado como el “período de la «restauración neoconservadora», período de «restauración política” o de «restauración conservadora”, o «república conservadora”, abarcando esos años que han merecido, por parte de muchos autores, ser considerados cruciales para el desarrollo, político, económico y social de la República Argentina («La República imposible» (1930-1945);  «Crisis económica, avance del Estado e incertidumbre política (1930-1943); “Crisis económica y restauración política (1930-1943), de Alberto Ciria;  “Crisis económica, avance del Estado e incertidumbre política (1930-1943),de Alejandro Cattaruzza.

Fue en este período cuando comienza a observarse un  profundo cambio en las ideologías  y en las creencias dominantes en la Argentina. Se produce un desgaste del pensamiento liberal que hasta ese momento se caracterizaba en general, por la confianza en el progreso continuo del país, que acompañaba al progreso general de la civilización (cuyo ejemplo era Europa,);  en lo político, por la defensa de la democracia republicana;  en lo cultural, por la adopción de pautas culturales europeas, preferentemente francesas e inglesas; en lo económico, por el libre intercambio de bienes y capitales a nivel local e internacional y en lo social, por la movilidad de las personas en cuanto a la posibilidad de ascenso en los niveles de vida.

Mientras se observa en la población un creciente descreimiento en la democracia y en sus instituciones, al igual que en Europa, donde ya campeaba el “fascismo”, ciertos sectores políticos y de las Fuerzas Armadas vieron con desconfianza al sistema democrático porque creían que no sería capaz de contener a la sociedad y de mantener el orden”

La puja entre los “conservadores” que llegaban al poder luego de dieciséis años, con los radicales que veían interrumpido su proyecto de gobierno y políticas más populares y de orientación nacionalista, hizo eclosión y los diferentes gobiernos que se sucedieron en este período, fueron débiles, impopulares y caracterizados por su nefasta dependencia del capitalismo, según sus críticos (ver.Argentina 1930-1943)

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