CONFLICTOS DE LÍMITES DE ARGENTINA CON PAÍSES VECINOS

El desmembramiento del virreinato del Río de la Plata, lo incierto de algunos de los límites que separaban a sus liberados territorios, las políticas expansionistas de unos y el mal manejo diplomático, lindando con la incompetencia de otros, hizo que pronto surgieran litigios que los enfrentaron. La naciente República Argentina, limitando con cinco de ellos (Bolivia, Brasil, Chile, Paraguay y Uruguay), no quedó al margen de tal situación y mantuvo litigios con todas ellas, felizmente zanjados por medio de la vía diplomática, aunque habiendo podido eludir por muy poco, los riesgos de una confrontación armada.

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Conflicto con Bolivia
Entre 1836 y 1839 Bolivia se unió con el Perú y formaron la “Confederación Peruana Boliviana”, pretendiendo instalar un nuevo foco de poder para su expansión soberana en la región. En mayo de 1837, luego de que SANTA CRUZ  invadiera la provincia de Jujuy, apoderándose de la mayor parte de esa provincia, la Puna de Jujuy y el norte de la provincia de Salta, poniendo en evidencia los planes de su política exterior, JUAN MANUEL DE ROSAS aliado con Chile, que mantenía un largo litigio sobre límites con Bolivia, les declaró la guerra, expresando que Bolivia  “amenazaba la independencia de estas repúblicas americanas”, pero la verdad es que lo hizo porque SANTA CRUZ había permitido a las fuerzas unitarias usar esa nación como base desde la cual lo atacaban.

Luego de producirse una serie de incidentes y escaramuzas sin significación, entre mayo y junio de 1838,  ejército de la Confederación Peruano-Boliviana, el 24 de junio de 1838,  derrotó en el combate de Montenegro a los efectivos enviados por ROSAS, quien a partir de entonces, imposibilitado de enviar más tropas y pertrechos, debido a los problemas que le provocaba su frente interno, decidió dejar en manos de su aliado, el ejército chileno, todo el peso de la contienda.

Y así fue hasta que éstas,  el 20 de enero de 1839,  al mando del general chileno MANUEL BULNES derrotaron a SANTA CRUZ en la batalla de Yungay, poniendo fin a la existencia de la Confederación Peruano-Boliviana.  Argentina obtendrá luego de esto, una victoria diplomática  al lograr que Bolivia abandone los territorios de la Puna de Jujuy que había ocupado (Santa Catalina, Yaví, Santa Victoria, Cangrejillos, Pueso, Abra Pampa, Cochinoca,Pastos Chicos, entre otras poblaciones), menos Tarija, que quedó bajo la soberanía de Bolivia (ver El Alto Perú).

Conflicto con Brasil
En un salón de la Casa de Gobierno de la República Oriental del Uruguay, el 14 de noviembre de 1957, los Ministros de Relaciones Exteriores de la República Argentina y del Brasil, doctores ESTANISLAO S. ZEBALLOS Y QUINTINO BOCAYUVA respectivamente, dieron por finalizado el tratamiento  del famoso y legendario pleito de Misiones, es decir, la cuestión de límites entre nuestro país y el Brasil, firmando un Protocolo por el que , se declaran auténticos los planos del territorio en litigio entre ambos países y luego el Tratado de Límites entre la República Argentina y Brasil que en líneas generales estableció: 1º Fijar la línea desde la embocadura y margen derecha del Chapeco (Pepirí-Guazú) en el río Uruguay hasta la embocadura y margen izquierda del Chopim en el Iguazú. Entre estos extremos se seguirán donde sea posible los mayores accidentes del terreno, y donde no, se trazará línea recta, entendiendo que el Chapecó y Chopim quedan en territorio brasileño. 2º Respetar la posesión de los pobladores. 3º, Oportunamente se entenderán los dos países sobre organización de una Comisión que proponga la línea a que se refiere el artículo 1º

Estuvieron presentes en el momento de la firma de ambos documentos, los jefes y ayudantes de las respectivas Comisiones de Límites. Firmaron al pie del Protocolo el coronel argentino JOSÉ IGNACIO GARMENDIA y el teniente coronel brasileño DIONISIO EVANGELISTA DE CASTRO CERQUEIRA, y en el Tratado de Límites, lo hicieron  el Ministro de Relaciones Exteriores de la República Argentina doctor ESTANISLAO S. ZEBALLOS, el Ministro de Relaciones Exteriores del Brasil QUINTINO BOCAYUVA y los Ministros Plenipotenciarios de la República Argentina en Brasil ENRIQUE B. MORENO y del Brasil en nuestro país barón LEONEL DE ALENCAR.

La cuestión de límites argentino-brasileños en el territorio de Misiones, cuyo principal antecedente era el Tratado del 14 de diciembre de 1857, no había llegado a ratificarse porque el Senado argentino se resistió a admitir como tales límites los ríos señalados en dicho tratado (el Pepirí-Guazú y el San Antonio) y ese era el origen principal de las desavenencias entre argentinos y brasileños, que habían recibido este pleito como herencia do los españoles y portugueses. Con la firma de este Tratado, el asunto Misiones había alcanzado un término feliz y honroso y el Diario Do Commercio, de Río de Janeiro, cuando en su edición del día 9 de enero de 1858 se ocupó del tema, dijo que el Ministro argentino ENRIQUE B. MORENO había sido el principal autor del Tratado y que “había sacrificado la gloria de un triunfo diplomático, a la gran idea sudamericana de unión y paz”.

Conflicto con Chile
La presencia argentina en la Patagonia con motivo de las campañas que se realizaron al desierto, provocaron que Chile hiciera un reclamo diplomático de soberanía que finalmente no prosperó. Pero una ley argentina del 16 de Junio de 1875 —que acordaba subvenciones a los barcos que mantuvieran comunicación marítima con la costa patagónica— volvió el tema a la mesa de discusiones y alteró las relaciones argentino-chilenas.

El Secretario de la Legación chilena en Buenos Aires, MÁXIMO LIRA protestó en julio y agosto de ese año por la sanción de la Ley y la concesión de tierras en la Patagonia a la empresa Galles y Cía., sosteniendo que Chile estaba en posesión  pacífica del estrecho de Magallanes hasta el río Santa Cruz y que la Patagonia se hallaba sujeta a arbitraje, a lo que el Ministro de Relaciones Exteriores Argentino BERNARDO DE IRIGOYEN respondió  que “Chile nunca tuvo posesión indiscutida de las tierras que ocupaba y que no podía avanzar más allá de Punta Arenas, ni ejercer jurisdicción sobre el Atlántico”.

Si bien se iniciaron algunas conversaciones que no arribaron a ninguna solución, a comienzos de 1876 surgieron algunas dificultades que provocaron la interrupción abrupta de las mismas. Meses después, Chile, acreditó en Buenos Aires como nuevo plenipotenciario a DIEGO BARROS ARANA, quien, en junio de ese mismo año, acordó con IRIGOYEN una transacción, limitada a las tierras e islas magallánicas. Pero ésta fue desechada por ambos gobiernos.

El 12 de mayo de 1877 fue firmado un nuevo convenio, pero la Cancillería chilena lo rechazó, causando una gran agitación pública en ambos países y la retirada de BARROS ARANA de Buenos Aires. Pero el enviado chileno regresó nuevamente en diciembre del mismo año y negoció un nuevo Tratado “ad referendum”. Este documento fue terminantemente rechazado esta vez por el gobierno argentino y el 12 de junio de 1877, el Presidente NICOLÁS AVELLANEDA envió al Congreso un extenso mensaje con la historia de estas tramitaciones y el anuncio del retiro de la Legación Argentina en Santiago de Chile y el retiro del enviado plenipotenciario chileno BARROS ARANA de Buenos Aires.

Máxima tensión y aprestos bélicos
En octubre de 18789 la situación se agravó cuando una nave chilena, la corbeta “Magallanes” apresó al barco norteamericano “Devonshire” que estaba cargando guano en la Caleta de Monte León, con licencia argentina. AVELLANEDA dio entonces, orden a la escuadra nacional para que se alistara y marchara de inmediato para poner bajo control argentino ambas márgenes del río Santa  Cruz. El 25 de noviembre de 1878 la escuadra argentina, al mando del Comodoro LUIS PY, tomó posesión  de la desembocadura de dicho río y se instaló en el lugar, forma definitiva la Subdelegación Marítima “Santa Cruz”. Por su parte, el gobierno chileno ordenó a su escuadra que se trasladara al Estrecho de Magallanes y cuando parecía inminente un choque armado, se abrió una nueva negociación que  culminó en el Convenio “Fierro-Sarratea”, firmado el 6 de diciembre de 1878, y mediante el cual se mantuvo el “statu quo”: con la Argentina sobre el Atlántico y Chile sobre el Estrecho.

Vuelve la calma
El 30 de junio de 1879,  en la ciudad de Buenos Aires, sobre la base del Convenio “Fierro-Sarratea”firmado en diciembre del año anterior, fue firmado por los respectivos Plenipotenciarios, un Convenio aplazando por diez años la cuestión de límites entre Chile y la República Argentina. La república de Chile quedó, en tanto, ejerciendo jurisdicción en el mar y costas del Estrecho de Magallanes, canales e islas adyacentes, y nuestro país en el mar y costas del océano Atlántico e islas adyacentes, pero el Congreso argentino vetó este Convenio, después de haberle puesto su conforme el Presidente de la República, doctor NICOLÁS AVELLANEDA.

En marzo de 1879 llegó a Buenos Aires el nuevo representante chileno JUAN MANUEL BALMACEDA, quien el 3 de julio de ese año, firmó un “pacto de modus vivendi” por diez años. El Pacto fue firmado por el Gobierno de Chile pero el Senado argentino  sancionó su rechazo y se abrió así un nuevo impasse.

Roca asume como Presidente de la Nación (12/10/1880)
El General JULIO ARGENTINO ROCA asume la presidencia y heredó el problema que había quedado pendiente desde la anterior presidencia de AVELLANEDA, durante la cual todos los intentos de acuerdo habían fracasado. La situación llegó a tal punto de tensión que hasta fueron suprimidas temporalmente las Legaciones de ambos países. El gobierno chileno quería que toda la Patagonia fuera objeto de arbitraje, pero Roca no aceptó la pretensión. En noviembre de 1880 el representante de los Estados Unidos en Chile se dirigió por carta a su colega acreditado en Buenos Aires, enviándole una propuesta que debía servir de base para una nueva negociación argentino-chilena. Roca dio su apoyo a la gestión de los ministros estadounidenses y, sobre la base de anteriores negociaciones, en febrero de 1881 se reanudaron las conversaciones para solucionar el litigio.

Se firma un nuevo Tratado
Finalmente, el 23 de julio de 1881 los Ministros Plenipotenciarios, doctor BERNARDO DE IRIGOYEN por la República Argentina y FRANCISCO DE ECHEVERRÍA por la de Chile, firmaron, para poner a la consideración de sus respectivos gobiernos, un Tratado de Límites que debía poner fin a la controversia sobre los derechos de soberanía de cada país, sobre el Estrecho de Magallanes y Tierra del Fuego. En mayo el anteproyecto del Tratado fue aprobado por las dos partes y siete meses después del comienzo de las conversaciones se llegó al acuerdo que fue firmado en Buenos Aires por el cónsul general de Chile, FRANCISCO DE BORJA ECHEVERRÍA, y por el ministro argentino de Relaciones Exteriores, BERNARDO DE IRIGOYEN. El Tratado presentaba muy pocas modificaciones en relación con un acuerdo realizado en 1876, que finalmente no había sido aceptado por el gobierno chileno. Establecía la libre navegación del estrecho de Magallanes, su neutralidad a perpetuidad y el compromiso de no fortificarlo en toda su extensión. Además, quedaba para la Argentina parte de Tierra del Fuego y la Isla de los Estados, dejando fuera de la disputa toda la Patagonia, hasta el paralelo 52. En el tratado se sentó el principio de que en adelante los conflictos serían sometidos al fallo de una nación amiga.

Conflicto con Paraguay
Durante la presidencia de NICOLÁS AVELLANEDA (1874-1880), fue necesario atender  a un conflicto suscitado por la posesión de Villa Occidental, una población-ubicada en el Chaco Austral  que se hallaba en posesión de la Argentina y que era reclamada por Paraguay (1), una situación que tensaba más las relaciones entre ambos países que tenían sin resolver aún los términos definitivos de la paz  acordada luego de la Guerra de la Triple Alianza.

A comienzos de 1875 viajó a Río de Janeiro el canciller CARLOS TEJEDOR, a fin de negociar con sus pares de Brasil, los vizcondes  de Río Branco y Caravellas y el de Paraguay, JAIME SOSA ESCALADA, los contenidos de los Tratados de Paz y de Límites que darían por terminados ambas cuestiones. Después de rápidas negociaciones, terminadas el 19 de mayo, SOSA y TEJEDOR firmaron un acuerdo de transacción, según el cual Paraguay cedía Villa Occidental y territorio adyacente,  mientras la Argentina renunciaba al derecho de indemnización previsto por el tratado de la Triple Alianza. Sin embargo, el 6 de Junio de 1875 el Congreso paraguayo rechazó el tratado y declaró traidor a SOSA. “El Paraguay se encuentra sometido a la política Imperial”, diría al Presidente AVELLANEDA, el nuevo ministro de Relaciones Exteriores argentino, BERNARDO DE IRIGOYEN, que por entonces, había reemplazado a TEJEDOR.

El nuevo Ministro, se propuso negociar directamente con Paraguay, sin la intervención de Brasil  y a mediados de noviembre de ese mismo año, acreditó para ello en Asunción al doctor MANUEL DERQUI., quien dio por terminada su misión, con ta firma de un protocolo, que se mantuvo en reserva, de acuerdo con el cual, Argentina aceptaba someter al arbitraje del Presidente de los Estados Unidos la posesión de las tierras al norte del Pilcomayo, que incluían a la Villa Occidental y  Paraguay se comprometía a reanudar las negociaciones por la paz en Buenos Aires, para lo cual se invitó a participar en las mismas a Brasil, quien designó para ello a FRANCISCO JAVIER DA COSTA AYMAR D’ ANDRADE. A principios de febrero de 1876 se firmaron en Buenos Aires  tres Tratados: de Paz, de Amistad y de Límites. Por este último, ratificando lo acordado con DERQUI, la posesión definitiva de Villa Occidental y territorio adyacente hasta el río Verde,  quedaba sometido al arbitraje del Presidente de los Estados Unidos.

Finalmente, el 12 de noviembre de 1878 el Presidente RUTHERFORD HAYES falló a favor del Paraguay (ver Laudo Hayes). La Argentina dispuso la evacuación inmediata de Villa Occidental y el 14 de mayo de 1879 le fue entregado oficialmente al Paraguay,  el territorio en litigio.

(1)..Cuando en 1869 el gobierno provisorio del Paraguay exigió el pago del impuesto de patentes a los habitantes de Villa Occidental, el ciudadano estadounidense EDUARDO HOPKINS que tenía intereses allí, con el objeto de no pagarlo, se dirigió al general argentino EMILIO MITRE, destacado en Asunción luego de finalizada la guerra, instándolo a que se apoderase de la villa. En respuesta,  el general MITRE,  el 17 de noviembre de 1869 notificó al gobierno provisorio de Paraguay que: “Habiendo el señor Hopkins recibido una intimación por la cual se le da conocimiento de una resolución de la Capitanía del Puerto de esta Ciudad ordenándole que saque patente para el establecimiento que tiene en el Chaco, debo dirijirme á V. E. para hacerle presente que el Chaco es exclusivamente argentino y que en él nada tienen que hacer las autoridades paraguayas.— Muy pronto mandaré por tanto á la Villa Occidental una guarnición y un Gefe á fin de que enarbolen allí la bandera y establezcan nuestra jurisdicción. Días después fue ocupada la villa izando la Bandera Argentina en ella. La localidad fue rebautizada “Villa Argentina”, estableciéndose un cuartel militar. Ni lerdo ni perezoso, el 25 de noviembre de 1869, el Ministro de Relaciones Exteriores del Brasil, baròn de Río Branco (apodado o Virrei do Paraguaí), hizo que el triunvirato paraguayo elevara una nota de protesta ante Argentina y así comenzó este litigio que finalizó el 14 de mayo de 1879..

Conflicto con la República Oriental del Uruguay
Argentina y Uruguay mantuvieron durante largos años un conflicto relativo a los límites del río Uruguay y a la posesión de las islas existentes en el mismo. La cancillería argentina sostenía la tesis de que la delimitación debía hacerse siguiendo el trazado de la línea de navegación (el “thalweg”) y por  su parte, la cancillería del Uruguay  sostenía que la línea divisoria debía ser la intermedia. La cuestión fue muy estudiada y debatida hasta que el 16 de enero 1916, el gobierno de Uruguay propuso a su par de Argentina un convenio mediante el cual se estipulaba que se aceptaba la línea del “thalweg o vaguada” para establecer el límite del río en litigio

La propuesta fue aceptada por el gobierno Argentino y el 28 de septiembre de ese mismo año, fue firmado el tratado Brum-Moreno (por BALTASAR BRUM, Ministro de Relaciones Exteriores del Uruguay y ENRIQUE B. MORENO, Ministro Plenipotenciario argentino en Montevideo. El Tratado dejaba bajo soberanía uruguaya a 69 islas y bajo soberanía argentina a 58, pero el acuerdo no fue aceptado por las Cámaras Legislativas de Uruguay, luego de una tenaz oposición ejercida por el Partido Blanco, liderado por LUIS ALBERTO DE HERRERA.

El estado de ambigüedad que se generó a continuación, produjo algunos conflictos locales por el uso de las mismas y fue como consecuencia de uno acaecido en la isla Martín García, que ambos países,, el 13 de enero de 1938 firmaron un  Acta, mediante la cual acordaron mantener en las islas, el “statu quo” vigente al 1º de enero de 1916. Hubo luego otras gestiones, acuerdos y desacuerdos, hasta que finalmente en 1961 se llegó a una solución definitiva y satisfactoria para ambos países (ver Tratado de Límites del Río Uruguay de 1961)

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