JUAN JOSÉ URQUIZA, EL VIEJO SOLDADO MAZAMORRERO (1900)

 

En los comienzos del siglo XX, solía verse transitando por las calles de Buenos Aires, un personaje que era muy conocido, especialmente en los barrios del sur, donde llevando un gran cuenco que rebosaba de una blanca mazamorra, voceaba su mercadería.

TIPOS POPULARES - EL MAZAMORRERO JUAN JOSE URQUIZA. Es conocidísimo en los  barrios del Sur, el mazamorrero Juan José Urquiza, africano, de 96 años de  edad. Hasta 1898 recorría diariamente su antigua

Conocido como el último mazamorrero tradicional de Buenos Aires, se decía que en su juventud, había luchado con la infantería del Ejército de Línea y que en un encuentro con los correntinos había recibido un lanzazo que le había dejado una cojera que llevaría de por vida. Pero eso no le impedía conservar el gallardo porte propio de quienes van por la vida, orgullosos de la que viven.

Era un hombre moreno, anciano ya, quizás tenía cerca de 98 años cando murió y desde su infancia, había experimentado los rigores de la esclavitud. Decía llamarse Juan José Urquiza y a quien se detenía a escucharlo, le relataba una historia hecha de fantasías, recuerdos ciertos y mucho de demanda de comprensión y afecto.

Como esclavo, había pertenecido a la familia del vencedor de Caseros, JUSTO JOSÉ DE URQUIZA y como era costumbre en esos días, había adoptado el nombre y apellido de “su amo” y era tal el orgullo con que lo decía, que eran muchos los que detenían su paso, para escucharlo desgranar anécdotas y recuerdos de su pasado, sentado ante algún portal, cuando sus viejas piernas le pedían un descanso.

Había acompañado a URQUIZA en Caseros y en sus campañas en Corrientes y en la Banda Oriental; era uno de los pocos actores de Pago Largo, Vences e India muerta que aún vivían y hasta recordaba algunos de los encuentros que sostuvo contra la indiada, durante la Campaña al Desierto de Alsina.

Por su labor como soldado recibió la libertad viajando a Buenos Aires donde trabajó como mazamorrero hasta los 94 años, mientras que los numerosos hijos que tuvo en su larga vida, trabajaban de ordenanzas, habiendo heredado de él,el apellido patricio (ver Personajes pintorescos de antaño).

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