SE EXPIDE LA PRIMERA CARTA DE CIUDADANÍA CONCEDIDA UN EXTRANJERO (29/11/1811)

En el año 1900, la dirección del diario “El Tiempo”, consultó opiniones acerca de a quien se le había concedido la primera Carta de Ciudadanía argentina y entre las figuras que opinaron estuvieron el general BARTOLOMÉ MITRE, los doctores CARLOS PELLEGRINI, ROQUE SÁENZ PEÑA, VICENTE FIDEL LÓPEZ, JUAN M. GUATAVINO, CARLOS BERG, JOAQUÍN V. GONZÁLEZ, A. FERREIRA CORTÉ, MIGUEL CANÉ, FELIPE YOFRE, entonces Ministro del Interior y al señor ANTONIO DEVOTO

Lo resuelto por los nombrados, se publicó mediante un folleto impreso de 26 páginas, que comenzaba diciendo que “la cuestión era muy compleja y que había merecido un profundo estudio”, luego del cual quedaba establecido que el 29 de noviembre de 1811, el gobierno del Primer Triunvirato, con las firmas de FELICIANO ANTONIO CHICLANA, MANUEL DE SARRATEA, JUAN JOSÉ PASO y BERNARDINO RIVADAVIA, teniendo en consideración, según dice el documento, sus relevantes servicios, le había concedido al ciudadano británico ROBERTO BILLINGHURST, la primera Carta de Ciudadanía expedida en el país, en los siguientes términos:”“ROBERTO BILLINGHURST, natural de Inglaterra, Ayudante mayor de artillería, le expide el título de “Ciudadano”, admitiéndolo solemnemente en el gremio del Estado”, .

Roberto Billinghurst había nacido en el condado de Surrey, Inglaterra el 3 de febrero de 1781 y llegó a  Buenos Aires, siendo uno de los primeros ingleses en hacerlo. En estas costas se dedicó al comercio hasta que empezaron los días de la Revolución de Mayo. Entonces, identificado con la causa de los criollos y como buen inglés enemigo de los intereses de España, se ofreció a pelear junto a los revolucionarios. Fue ayudante mayor de artillería a las órdenes de RONDEAU durante el sitio a Montevideo. Actuó en el asalto al Fuerte Santa Teresa en la Banda Oriental y en el combate de Las Piedras, donde fue herido. Participó en el sitio de Montevideo y en el transcurso de estos enfrentamientos sufrió graves pérdidas comerciales. En el mes de octubre el general Rondeau le envió una carta donde le prometía compensaciones por los daños materiales y le aseguraba que la Patria sabía reconocer sus servicios. No hay noticias de la indemnización material, pero el Primer Triunvirato le otorgó el título de ciudadano a través de un rimbombante documento como se estilaba en aquella época. Siendo ya ciudadano argentino en 1815, Billinghurst ofreció su apoyo y participación al Director Supremo Álvarez Thomas, ante un posible desembarco español. Pero su actividad siguió siendo el comercio al que dedicó el resto de su vida. Era un profundo admirador de otro inglés, el almirante GUILLERMO BROWN, y un día, penetró con un pequeño carruaje en las aguas del Río de la Plata, para ir a buscar a su héroe después de una batalla. Se casó con una criolla y tuvo un hijo al que bautizó con el nombre de Guillermo, en homenaje a Brown. Billinghurst murió en 1841 y una calle de Buenos Aires recuerda su nombre.

Con respeto a este tema, en necesario aclarar que existen controversias, pues algunos historiadores sostienen que Billinghurst fue en realidad el segundo en recibir su Carta de Ciudadanía ya que el primero habría sido otro inglés, el doctor DIEGO PAROISSIEN que sirviera como Cirujano del Ejército de los Andes, según consta en un acta del Cabildo y para otros estudiosos, sería otro ciudadano inglés, DIEGO WINTON, quien recibió esta acreditación antes que Billinghurst, aunque su nombre fuera incluido en el mismo Decreto que les otorgaba carta de ciudadanía.

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