LA EDUCACIÓN EN LA ÉPOCA COLONIAL (1601)

LA EDUCACIÓN EN LA ÉPOCA COLONIAL. Algunas familias mandaban sus hijos a los conventos, donde se les daban lecciones particulares. Sin embargo a mediados del siglo XVIII existían en Buenos Aires escuelas primarias y algunos centros de altos estudios creados bajo la influerncia cultural española. Universidad de Córdoba. Había en Córdoba una Universidad que dio mucho nombre a la ciudad. Fue iniciada en 1613 por los padres jesuitas, que fueron sus directores y maestros y el obispo del Tucumán, fray HERNANDO DE TREJO Y SANABRIA, franciscano, criollo por su nacimiento, hermano materno de HERNANDARIAS. Destinada en un principio a los estudiantes eclesiásticos, se fue modificando desde los primeros años de la Independencia hasta llegar a ser la actual Universidad de Córdoba. Entre sus profesores jesuitas, debe recordarse al padre PEDRO LOZANO, nacido en Madrid en 1697, muerto en Humahuaca en 1752, autor de varias obras históricas de suma importancia y en particular de una “Historia de la conquista del Paraguay, Río de la Plata y Tucumán”. En la misma Universidad estudiaron el padre BUENAVENTURA SUÁREZ, de Santa Fe, astrónomo que, en las reducciones guaraníticas, se fabricó los complicados instrumentos necesarios para sus trabajos científicos y el padre GASPAR JUÁREZ, nacido en Santiago del Estero, que después de su expulsión con los otros jesuitas, en 1767, publicó en Europa varias obras sobre las plantas de estos países. De esta Universidad, también fueron sus alumnos el deán GREGORIO FUNES, que nacido en Córdoba, fue el primer historiador argentino y uno de los personajes más importantes de la Revolución de Mayo; JUAN JOSÉ PASO, oriundo de Buenos Aires, miembro del Segundo Triunvirato; el paraguayo JOSÉ GASPAR FRANCIA, que por desgracia se sirvió de su ciencia para implantar una tiranía en su país; JUAN CRISÓSTOMO LAFINUR, nacido en el Valle de la Carolina, en San Luis, autor de las mejores poesías escritas con motivo de la muerte de Belgrano; su amigo JUAN CRUZ VARELA, de Buenos Aires, el poeta de la victoria de Ituzaingó y Santiago Derqui, nacido en Córdoba y que fuera luego, en 1860, presidente de la Confederación Argentina, sucediendo a Urquiza. Colegio San Carlos de Buenos Aires. A fines del siglo XVIII y sobre todo en los principios de la Independencia, los más conspicuos personajes de todo el país fueron preocupándose cada vez más por desarrollar la instrucción pública. En Buenos Aires, en 1773, bajo el gobierno de VÉRTIZ, inició sus actividades el Colegio de San Carlos o Carolino (así llamado en honor del rey de España, Carlos III). Se estableció en una parte de la que había sido casa principal de los padres jesuitas, calle Perú, entre Alsina y Moreno. Al principio en sus aulas se enseñaba castellano, latín, filosofía y teología pero después se añadió el estudio de la la física, pero como no había instrumentos, para explicar la ascensión de los líquidos en los tubos vacíos de aire, por ejemplo, los maestros se valían del ejemplo de la bombilla de tomar mate. Por esos años, fue director del colegio, el presbítero JUAN BALTASAR MACIEL, oriundo de Santa Fe y uno de los hombres más sabios de toda América. Entre los primeros alumnos se encontraron CORNELIO SAAVEDRA y FELICIANO CHICLANA.Luego fueron ingresando sucesivamente HIPÓLITO VIEYTES, JUAN JOSÉ CASTELLI, MANUEL BELGRANO, JUAN RAMÓN BALCARCE, MARIANO MORENO y su hermano y primer biógrafo MANUEL MORENO; el presbítero SATURNINO SEGUROLA, hombre de inmenso saber y protector de los niños desvalidos en la época de Rosas; VICENTE LÓPEZ; TOMÁS GUIDO, uno de los principales ‘auxiliares’ de San Martín, padre del poeta GUIDO Y SPANO; ESTEBAN DE LUCA, que celebró en sus versos los triunfos de la revolución y murió ahogado en el Río de la Plata, trágico destino que luego compartiera su no menos desgraciado condiscípulo, MANUEL DORREGO. Otras escuelas. Entretanto, bajo la influencia de BELGRANO, Secretario del Consulado por lo pronto y más tarde miembro de la primera Junta, se habían abierto escuelas especiales de matemáticas y en 1815, otra de dibujo, que se debió al franciscano FRANCISCO CASTAÑEDA. Los estudios de Medicina se iniciaron como simples cursos que comenzaron a dictarse en 1801 hasta que en 1821, con la creación de la Universidad de Buenos Aires tuvieron carácter más formal, agregándose a ellos, la carrera de Derecho, estudios que hasta esa época debían ir a cursarse en España, como lo hiciera MANUEL BELGRANO o a Chuquisaca, como lo hizo Mariano Moreno o a Santiago de Chile, donde fueron a estudiar numerosos hombres de la época.

1 Comentario

  1. Anónimo

    SUScribite al demente y contárselo a tu gente y que quede en su inconsciente ieieieieieieieieeee

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