CALFUCURÁ Y COLIQUEO, DOS CACIQUES EMBLEMÁTICOS

Calfucurá y Coliqueo, dos caciques araucanos, protagonistas principales de las luchas en la patagonia argentina. Estos dos, fueron los grandes “loncos” (caciques) mapuches que cruzando la Cordillera de los Andes, desde la Araucania (Chile), se instalaron en la pampa argentina e influyeron en forma fundamental en el desarrollo de los sangrientos sucesos que tuvieron por escenario la frontera sur de la provincia de Buenos Aires, aunque su actuación tuvo diferentes matices y formas de actuar.

El primero de ellos, fue IGNACIO COLIQUEO un lonco mapuche boroano, nacido en Huincul, en la actual provincia de Temuco en Chile, Se decía que era descendiente del líder indígena CAUPOLICÁN, famoso por la resistencia que le opuso al conquistador español. A principios de 1820, abandonó Boroa junto con otros boroanos ―incentivado por parientes y amigos que ya vivían en los territorios de la pampa argentina y luego de cruzar la Cordillera de los Andes, se instaló primero en la zona que luego se denominó Los Toldos, en la provincia de Buenos Aires, para trasladarse luego a las cercanías de Masallé, en tierras próximas a la  localidad de Carhué, entre los médanos que rodeaban la Laguna Epecuén.

Fue uno de los más encarnizados enemigos que tuvieron los criollos en su avance sobre la frontera sur de Buenos Aires hasta 1830, pero luego, comprendiendo que a largo plazo el pueblo mapuche perdería la guerra contra los “huincas”, buscó un acuerdo con los hombres blancos, logrando que se lo reconociera como un “indio amigo” por las autoridades argentinas.

Logró escapar de la “matanza de Masallé” encabezada por CALFUCURÁ  (9 de setiembre de 1834) y con su tribu, se refugiaron entre los ranqueles de YANQUETRUZ en la Laguna Pubué, entrando en relaciones con el coronel MANUEL BAIGORRIA, un militar unitario que vivía entre ellos y que se casó con una de sus hijas. Cuando CALFUCURÁ, después de Caseros convocó a todas las tribus para lanzar una guerra total contra el blanco, COLIQUEO no aceptó unírsele, prefiriendo aliarse con JUSTO JOSÉ DE URQUIZA, junto a quien combatió con su gente en la batalla de Cepeda (23 de octubre de 1859), obteniendo por ello el indulto definitivo por sus anteriores correrías y la posesión de tierras para su tribu (ver “Cacique Coliqueo” en Wikipedia)

El otro fue CALFUCURÁ, un cacique (lonco) mapuche que en 1830, luego de atravesar la Cordillera, se instaló con su tribu en la pampa argentina, llamado por los boroanos, que eran perseguidos por JUAN MANUEL DE ROSAS decidido a castigarlos por haber incumplido el Tratado de Paz que habían firmado con él. Los caciques boroanos, especialmente Rondeao y Melín y tal vez otros como Cañuquir y Cañuillan, pidieron la protección de Calfucurá, pero éste llegó después de que éstos, ya habían parlamentado y acordado nuevamente la paz con Rosas, por lo que trataron de impedir que Calfucurá maloneara y atacara poblados y establecimientos instalados en la provincia de Buenos Aires. CALFUCURÁ, al verse traicionado y furiosos por la ejecución de su amigo el cacique TORIANO en Tandil, decidió tomar venganza y el 9 de setiembre de 1834, en la llamada “masacre de Masallé”, mató a los caciques boroanos y a los hombres de sus tribus, incendió y destruyó sus tolderías y ante el resto de los caciques de la región, se proclamó, “por voluntad del dios “Güenechén”, Jefe supremo del gobierno de las Salinas Grandes (o cacique general de la Pampa), iniciando a partir de entonces, una feroz escalada de la violencia contra el blanco y contra las trubus que no acataban sus órdenes, cubriendo de sangre los territorios de la frontera sur de la provincia de Buenos Aires. Hasta que en 1841, cuando el feroz cacique se convenció de la imposibilidad de imponerse sobre tantos enemigos que se había creado, entró en tratos con ROSAS, logrando que éste reconociera su liderazgo, otorgándole el grado de coronel del ejército de la Confederación Argentina (ver “Cacique Calfucurá” en Wikipedia).

Dejar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.