PRIMERA TRAZA Y PLANO DE LA ANTIGÜA CIUDAD DE BUENOS AIRES (1580)

La primera traza y mensura de Buenos Aires fue realizada por JUAN DE GARAY en 1580 y el primer plano que se confeccionó data de 1583. En él, puede percibirse que las dimensiones de los grandes espacios que los españoles encontraron en América, superaron la imaginación de los europeos del siglo XVI, y causaron la modificación práctica de ciertas normas existentes para la fundación de ciudades. Una “comarca” (poblado) con su centro urbano, ejido, chacras y estancias, debía tener como perímetro máximo unas 4 leguas (20 kilómetros) por lado y de allí hasta otra comarca había que dejar una distancia mínima de 5 leguas.

Entre Santa Fe y Buenos Aires, ambas ciudades fundadas por JUAN DE GARAY,  hay más de 500 kilómetros, superando veinte veces la previsión legal. La primera abarcaba once cuadras de frente sobre el Paraná por seis al oeste. La segunda era de quince cuadras sobre el Río de la Plata por nueve al oeste y en ambos casos,  eran cuadras cuadradas. La comarca bonaerense, que iba desde el actual Departamento de Magdalena hasta el norte del río Luján,  abarcaba un territorio veinticinco veces superior a las normas establecidas por la Corte de España.

La Plaza Mayor en una y en otra,  ocupaba una manzana completa, con la Iglesia matriz situada al norte, posición ésta que era igual en ambas, por no habérselas  situado al centro de la traza, sino desfasadas hacia el río y a una cuadra de distancia de la costa. El Templo y Convento de San Francisco fue ubicado a una cuadra al sudeste de la Plaza en las dos ciudades, como puede comprobarse hoy en Buenos Aires, donde estos referentes aún conservan  la misma ubicación fijada por Garay.

Primer Plano de la antigüa Buenos Aires (1583)
En 1583, JUAN DE GARAY procedió al repartimiento de solares, luego de lo cual ordenó la confección de un Plano (el original de este plano confeccionado en pergamino, fue encontrado en 1766 y copiado por orden del Cabildo de Buenos Aires. Actualmente se halla en España). La traza urbana había sido ubicada en terreno alto, entre dos zanjones o «terceros» por donde desaguaban algunos bañados del interior: el Zanjón de Granados bajaba diagonalmente desde Constitución y desembocaba a la altura de la calle Chile y el Zanjón de Matorras, que bordeaba la actual calle Viamonte y zigzagueando, llegaba al río a la altura de la calle Tres Sargentos.

Abarcaba 144 manzanas de 140 varas de lado, separadas por calles de 11 varas de ancho (1 vara castellana = 0,835 m). El fundador destinó 45 manzanas, en su mayor parte divididas en cuartos, para solares urbanos, entre las actuales calles 25 de Mayo, Balcarce, Chile, Bolívar, Venezuela, Perú, Alsina, Chacabuco, Maipú, Lavalle, San Martín y Viamonte. A partir de los solares urbanos, se adjudicaron las huertas, hasta las actuales calles Cochabamba, Salta-Libertad y Arenales, configurando, con la traza urbana, un frente de 25 cuadras, que era el ancho del ejido.

Éste se extendía una legua hacia el interior, es decir, hasta las actuales avenidas La Plata y Río de Janeiro, aproximadamente. Desde la chacra de LUIS GAITÁN (calle Arenales) y la ermita de San Sebastián (en los alrededores de la plaza San Martín), hasta San Fernando, se repartieron chacras que tenían de 350 a 500 varas de frente. Las diez primeras se extendían hasta colindar con el ejido (calle Arenales), y las demás tenían una legua de fondo. Más tarde se repartirían suertes de estancias desde el Riachuelo hasta Santa Ana (arroyo Tubichamini, hoy Río Salado), que desemboca en la Banda Occidental del Estuario del Río de la Plata, a los 35° S y 57° 35′ O, más allá de la Ensenada de Barraán, ya en los parajes del río Luján, Cañada de la Cruz y Paraná de las Palmas

A fines de 1608, HERNANDARIAS presidió la primera mensura oficial de la ciudad de Buenos Aires. De su plano original, se conserva una copia dibujada por el piloto agrimensor MANUEL OZORES (1792). Abarca la planta de la ciudad, con 25 cuadras de frente, su ejido y las «suertes de chacras y estancias» parceladas en las afueras, hasta el río de Las Conchas. En dicho plano se observa la boca del Riachuelo, por donde debían entrar los navíos, embocando desde frente a Retiro, a un tiro de cañón. A medida que fue cegándose, el Riachuelo abrió su desembocadura por la Boca del Trajinista, que salía hacia el sudeste.

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