TOMA DE LA FORTALEZA DE EL CALLAO (19/09/1821)

A partir del 8 de setiembre de 1821, los ejércitos de JOSÉ DE SAN MARTÍN y el General realista CANTERAC, empeñados en la lucha por la libertad de Perú, se mantienen enfrentados aunque inactivos y el choque parece inminente. BERNARDO DE MONTEAGUDO se ocupa de exaltar el patriotismo de los limeños  y la consigna “libertad o muerte” se propapa hasta desde el púlpito de las iglesias y las mujeres, entusiasmadas, prometen emular el heroísmo de las porteñas cuando las invasiones inglesas a Buenos Aires.

Fortaleza ubicada frente al mar del Callao. Se puede también ...

A las 7 de la mañana del 9 de setiembre CANTERAC rompe la inmovilidad y marcha con su tropa, siguiendo el río Surco, hacia San Borja en procura de una mejor posición. SAN MARTÍN a su vez, apoya el ala derecha de sus efectivos a la altura de Pino y la izquierda sobre el mismo río Surco, con lo cual, ambos ejércitos quedan nuevamente enfrentados pero ahora en posiciones paralelas.

A las 3 de la tarde, el ala izquierda de SAN MARTÍN avanza hacia el enemigo y por la noche, el ala derecha presiona de tal forma, que CANTERAC se ve obligado a combatir o a retirarse hacia El Callao. Llegada la mañana del día 4 de setiembre, SAN MARTÍN no aceptando la opinión de COCHRANE, que le aconseja atacar antes de que CANTERAC se refugie en La Fortaleza, deja que éste desprenda sus efectivos y se retire sin presentar combate (1). CANTERAC aprovecha esto que estima es un error estratégico de SAN MARTÍN y avanza resueltamente hacia El Callao. Entonces SAN MARTÍN le revela su plan a LAS HERAS diciéndole: “El Callao es nuestro. En quince días, o se rinden, o se mueren de hambre”.

Los realistas ocupan El Callao y el 11 de setiembre el Comandante del Fuerte, el General JOSÉ DE LA MAR, reúne una Junta de Guerra, en la que se resuelve que CANTERAC con su tropa, deben retirarse de inmediato del Fuerte porque faltan víveres para todos. Cuando el día 16, los efectivos de CANTERAC ya se han retirado, la guarnición del Fuerte queda mermada y exhausta. SAN MARTÍN ordena entonces la persecución de CANTERAC y simultáneamente intima a DE  LA MAR su rendición. El 18 se inician las gestiones y el 19 se firma la capitulación de la Fortaleza de El Callao y el Fuerte más poderoso de América del Sur, queda en poder de SAN MARTÍN, sin que su conquista hubiera costado una sola gota de sangre a los independentistas.

(1). Luego de un brusco intercambio cambio de opiniones SAN MARTIN corta radicalmente la insistencia de COCHRANE para imponer la suya, diciéndole: “Mis medidas, señor, ya están tomadas”.

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