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LA TERMINAL RETIRO DE LA CIUDAD DE BUENOS AIRES (01/05/1983)
La “Terminal Retiro”, que en realidad debería llamarse “Terminal de Ómnibus de Retiro”, es un inmenso edificio donde tienen su punto de partida casi todas las líneas de “buses” que operan prestando servicios hacia el interior del país y de larga distancia, hacia el extranjero. Se inauguró el 1 de mayo de 1983 y es la principal terminal de ómnibus de la ciudad de Buenos Aires, y la segunda más grande de Argentina, después de la Terminal de Ómnibus de Córdoba.
Está situada sobre la avenida Ramos Mejía y Ramos Mejía, en el barrio “Retiro”, a 300 meros de la Estación Retiro de Trenes, una zona donde convergen la estación de “Subterráneo Retiro» (Línea C) y numerosas paradas de colectivos urbanos, formando el mayor nudo de trasbordo de la ciudad.
La Terminal de Ómnibus de Retiro fue pensada como una solución a los problemas de tránsito que sufría la ciudad como consecuencia de la falta de una terminal única de la cual partiesen todas las compañías de servicios de larga distancia. Fue construida por la firma Baiter S.A., según el proyecto de los arquitectos Fernando Serra, Jorge Valera y Raúl Petrucci ganadores del concurso que a esos efectos se realizara en 1980.
Durante el desarrollo del proyecto, se hizo oír en los medios la oposición de las compañías de ómnibus, que criticaron la obligatoriedad de trasladarse a la nueva terminal, y el aumento de los costos que les supondría el operar allí y por eso, originalmente, fueron 58 las empresas que se animaron a aceptar el cambio que se les ofrecía para el transporte de sus pasajeros. Sin embargo, con la clausura de la mayor parte del sistema ferroviario de la Argentina entre 1991 y 1993, el número de compañías aumentó de forma considerable y la terminal sufrió de forma cada vez más notable la inadecuación de sus instalaciones para semejante demanda. Por ello fue remodelado en 1995, construyéndose un nuevo camino de acceso curvo, cubierto y en rampa desde la Avenida Ramos Mejía. Se ensayaron diversos planes para una nueva terminal, incluso unificándola con las tres ferroviarias, y un proyecto de los arquitectos Baudizzone-Lestard-Varas fue elegido ganador del concurso realizado en 1997, pero jamás fue concretado.
Es un edificio de una marcada horizontalidad, con casi 400 metros de extensión lineal, pero posee tres niveles. En el primero (por debajo de la superficie) se encuentra el sector de encomiendas, una playa de estacionamiento con capacidad para 327 vehículos, locales varios afectados a diversos servicios, depósitos de las Empresas y el Servicio de Emergencias Médicas.
En el segundo nivel (a ras de la superficie), encuentran las 75 plataformas desde donde diariamente parten o llegan los modernos y confortables vehículos que realizan los diferentes servicios. Se calcula que durante la temporada alta (diciembre a marzo en la Argentina), llegan a esta Terminal unos 2.000 ómnibus por día por lo que más de 40.000 personas pasan por allí en una jornada y en el mismo nivel, a todo lo largo de esa inmensa estructura, confiterías y locales gastronómicos y una galería donde diversos locales comerciales exponen su mercadería hacen más llevaderas las esperas. Finalmente, en el tercer nivel, se encuentran las boleterías de las Empresas que prestan el servicio de transporte desde y hasta esta Terminal.