LA REBELIÓN DE LOS CARTEROS (1888)

El Director de Correos RAMÓN J. CÁRCANO ratifica la vigencia de la ordenanza que dispone que los carteros de Buenos Aires vistan uniforme, lleven una bolsa de cuero colgada al hombro para llevar la correspondencia y porten una linterna para repartos nocturnos, pero los carteros se rebelan contra la medida.

En realidad CÁRCANO no imponía nada nuevo, sino que recordaba la existencia de una norma que no era cumplida por todo el personal. Ya desde 1826, por una disposición de BERNARDINO RIVADAVIA los carteros debían usar uniforme, pero la medida del Director de Correos, le sirvió a los grupos de anarquistas que en aquellos años comenzaron a llegar como inmigrantes, para exacerbar los ánimos de los asalariados.

Inaudito!! Proclaman los más exaltados. “No somos soldados para que nos uniformen”. Respaldados por la opinión pública y capitaneados por un inmigrante catalán llamado JOSÉ CORELEU se hacen fuertes y llevan su protesta a las calles de Buenos Aires (serán acaso lo primeros piqueteros??). En medio de la crisis el español propone un dramático auto de fe: “quemar los trajes en presencia de los verdugos”. “América,  proclama enfervorizando a sus seguidores, es pueblo libre y no de esclavos.

Finalmente los huelguistas ganan y se deja sin efecto la medida, pero CORELEU no lo disfrutará mucho.  Verá a sus ahora excompañeros vestido de civil, porque él ya no llevará cartas: fue exonerado por “inconducta, hostilidad y amotinamiento”

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