LA CALLE FLORIDA EN BUENOS AIRES

La  existencia de la calle Florida en Buenos Aires, se remonta hasta  los tiempos de la segunda fundación de la ciudad, realizada por JUAN DE GARAY en 1580. En un mapa que data de 1582  (apenas dos años después), aparece trazado un primitivo sendero que subía desde el río de la Plata y que luego de varios siglos se transformó en la actual calle Florida, una calle emblemática de Buenos Aires, que se caracteriza por la inexistencia absoluta de viviendas y la presencia en cambio, de elegantes comercios donde se exhiben las marcas más renombradas del mundo.

Sus diversos nombres a través del tiempo.
Inicialmente se la conoció como la “Tercera Calle” y era importante vía de tránsito entre las chacras y huertas que abastecían la ciudad. Entre 1744 a 1856 cambió varias veces de nombre: San José, Del Correo, Del Empedrado, Unquera, Valle de la La Florida y Perú. Según documentos de la época, el Cabildo de Buenos Aires la denominó “San José”, al ponerla bajo su advocación, nombre que oficializó en 1734 el Gobernador MIGUEL DE SALCEDO y así fue, hasta que hacia fines del siglo XVIII, comenzó a ser llamada popularmente como “la calle del Correo”, debido a que el la esquina de las actuales Perú e Hipólito Yrigoyen, se encontraban las oficinas del Correo.

Fue en 1789, durante el gobierno del virrey LORETO,  cuando por haber sido la primera  calle que se mejoró con cantos rodados traídos desde Montevideo y comenzó a llamarse “Del empedrado” (1). Después de las invasiones inglesas, en 1808, cumpliendo un Decreto del virrey LINIERS que dispuso el cambio de nombre de algunas calles de la ciudad para honrar a los héroes de la resistencia y la Reconquista, se llamó “Baltasar Unquera”, en homenaje a quien fuera su, edecán, caído en en el Convento de Santo Domingo, durante la defensa de Buenos Aires.  En 1814 el Gobierno del Directorio le dio, el nombre de “Valle de la Florida”, para conmemorar el triunfo obtenido por el coronel ANTONIO ÁLVAREZ DE ARENALES ante los realistas en la batalla de La Florida, en el Alto Perú, librada en mayo de ese año. En  1828, volvió a cambiar de nombre y comenzó a llamarse simplemente “Florida”, nombre que conservó hasta hoy, salvo durante el período que corrió entre 1837 y 1857  que se llamó “del Perú”, por disposición de JUAN MANUEL DE ROSAS.

Protagonista y pionera.
Florida es una calle que desde sus comienzos estuvo llamada a ser protagonista y pionera, pues en ella, tuvieron lugar algunos sucesos de trascendencia, que comenzaron en 1789, cuando fue la primera calle de Buenos Aires que se mejoró, con la colocación de un “empedrado y siguió cuando el 14 de mayo de 1813, en la casa de MARIQUITA SÁNCHEZ DE THOMPSON en Florida 98 (hoy 271, esquina con la actual calle Presidente Perón), la misma casona donde el general SAN MARTÍN pensaba y discutía la independencia y unidad americanas, se dice que se ejecutó por primera vez el Himno Nacional, en arpa y clavicordio, por lo que esa casa aún se conserva y ha sido declarada Monumento Histórico Nacional.

A fines del del siglo XIX comenzó a circular por Florida una línea de tranvías y hacia 1910, tempranamente, se constituyó  en asentamiento de las tiendas más famosas de comercio y lugar de paseo para las damas elegantes de la por entonces Buenos Aires colonial, por lo que fue la primera calle definitivamente comercial de Buenos Aires.

Fue pionera también, porque en ese escenario, tuvieron lugar importantes expresiones culturales, políticas, sociales y costumbristas de la historia de Buenos Aires y de la Argentina. Fue la primera calle en ostentar vidrieras transparentes e iluminadas día y noche. Constituyó a principios del Siglo XX el centro de la moda argentina; cuando Buenos Aires era aún una aldea, fue el emporio de las novedades importadas de Europa que adoptaba el gusto nacional. Hasta en las letras de tango se hace permanente referencia a la calle Florida como sinónimo de elegancia y buen gusto.

Fue además, donde se instaló en 1605 la primera panadería y confitería que tuvo la ciudad. La instaló PEDRO COPACHO y pronto sus confituras tuvieron gran éxito entre las familias del Buenos Aires colonial. En 1852 desfilaron por Florida las tropas del general Urquiza, que regresaban a Buenos Aires luego de vencer a JUAN MANUEL DE ROSAS en la batalla de Caseros. En 1872 se colocaron en la calle Florida las primeras vías para que circularan por ella los tranvías a caballo, pero en 1889, para no afectar con la presencia de estos “armatostes y peligrosos caballos” su categoría, como síbolo de una ciudad pujante y moderna como ya se la calificaba, el Presidente JUÁREZ CELMAN prohibió su circulación .

En 1889 también, la calle Florida vio nacer a la Unión Cívica Radical, con el nombre de “Comité de la Juventud” y se instaló en la casa de Torcuato Tornquist, el  primer ascensor a vapor que funcionó en la ciudad. También en la calle Florida sonó por primera vez la campanilla de un teléfono, en la casa de Bernardo de Irigoyen, cuando el 4 de enero de 1899, se conectó con el Presidente de la República, JULIO ARGENTINO ROCA, durante el acto fundacvional de ese servicio en Buenos Aires.

En 1924 la calle Florida dio nombre además a.un grupo literario integrado -entre otros- por GIRONDO, JORGE LUIS BORGES, GONZÁLEZ LANUZA, MALLEA  y LEOPOLDO MARECHAL, rival del grupo Boedo, donde estaba ROBERTO ARLT, CASTELNUOVO, ÁLVARO YUNQUE, ROBERTO MARIANI, LEONIDAS BARLETA y CÉSAR TIEMPO entre otros.

Su transformación en centro comercial
Hacia 1870,  las clases altas se estaban trasladando más al norte de la ciudad, hacia los actuales barrios de la Recoleta y Palermo, en busca de una tranquilidad que no tenían viviendo en el centro, cada vez más bullicioso,  debido al intenso tránsito de vehículos y personas que eran ahora su característica. La búsqueda de terrenos más amplios y abiertos fue otro de los motivos de tal éxodo y así nacieron esas nuevas casonas de mayor tamaño y lujo. Primero, se trasladaron hacia los alrededores de la Plaza San Martín: allí se construyeron algunas residencias de un tamaño nunca visto: el Palacio de la familia ORTIZ BASUALDO (1904), el Palacio ANCHORENA (1908), el Palacio PAZ (1912), hoy sede del Círculo Militar. Pero pronto, tampoco allí se encontraban cómodos y migraron hacia la actual avenida Alvear, el barrio Norte,  la avenida del Libertador y “Palermo Chico”

Se confirmaba así, el destino estrictamente comercial que le aguardaba a nuestra calle Florida, aunque sobrevivieron al éxodo la residencia de la familia PEÑA (luego sede de la Sociedad Rural Argentina), la Confitería “Richmond”, la sede del “Jockey Club”y algunas pocas más que se resistían a abandonar su antigüo barrio, aunque ya no era lo mismo.

Nace la actual Florida
Poco después de acallados los rumores del festejo del “Centenario de la Revolución de Mayo”, Buenos Aires ya contaba con los grandes edificios y establecimientos comerciales que caracterizarán a esta zona de la ciudad. Apelando a una arquitectura ecléctica,  en ella se instalaron construcciones representativas de distintos estilos europeos, predominando el inglés, francés, español, italiano y postmoderno.

Así vemos el “Centro Naval”, ubicado  en la esquina de Florida y Córdoba. Inaugurado en 1914 es un edificio majestuoso inspirado en motivos de la guerra y la paz del Palacio de Versailles y del que sobresale la gran puerta central fundida en hierro y bronce, metales  obtenidos de los viejos cañones usados en las guerras de la independencia argentina, la que constituye una singular pieza de artesanía. El “Kavanagh”, un imponente edificio contruídol en 1836 para viviendas y oficinas, ubicado frente a la elegante Plaza San Martín y que en su época fue el edificio de concreto más alto de Sudamérica y el primero en la Argentina en contar con aire acondicionado central. La “Galería Güemes” en Florida 165, que no solo mostraba un lujo desconocido para Buenos Aires, sino que era una muestra de la excelencia de nuestra arquitectura  y técnicas para la construcción que comenzaban  a ser una realidad argentina, ya que además del pasaje comercial la Güemes tenía un edificio con profusión de mármoles valiosos, bronces artísticos y formidables luces y que fue el precursor de los rascacielos, ya que alcanzaba una altura de 80 metros. La “Galería Pacífico”, nacida de un frustrado proyecto para instalar una gran tienda inspirada en “Au Bon Marché” de París y en la Galería “Vittorio Emanuele” de Milán. La obra, que había quedado inconclusa debido a la crisis de los 90, fue transformada en la “Galería Florida” y en 1908 fue comprado por el Ferrocarril al Pacífico, tomando su actual nombre de “Galería Pacífico”, una maravilla arquitectónica, plena de luz y color, donde cohabitan locales en constante puja por ofrecer las mejores y más variadas prendas de vestir, elementos para la decoración, joyas y biyouterie, calzados, electrodomésticos, etc. etc.

Y fundamentalmente, las grandes tiendas que caracterizaron a la calle Florida: lujosos edificios comerciales de un tamaño que la ciudad no había visto jamás. Como en Paris, empezaron a verse esas grandes tiendas (con varios pisos y ascensores), organizadas con Departamentos dedicados a diversos rubros ofreciendo muy buenas mercaderías en su mayor parte importadas de Europa, que se promocionaban hacia el interior, mediante lujosos “figurines” y folletos ilustrados, por medio de los cuales, se podía encargar la mercadería por correo desde cualquier lugar del país.

En 1911, ya decididamente instalada como un centro de definida actividad comercial y sede de eventos trascendentes, a pedido de los comerciantes de la zona, se prohibió el tránsito vehicular entre las 11 y las 21 horas y finalmente, más acá en el tiempo, en 1971 se dispuso que fuera definitivamente peatonal.

En 1912 se construyó en la esquina de Cangallo (hoy llamada Presidente Perón) el gran edificio de la Tienda “Gath y Chaves”, seguida dos años después por la instalación de las “Tiendas Harrods”, paseo obligado de los elegantes durante décadas y sede de los más glamorosos desfiles de moda y  la “Mueblería Thompson” a su lado (entre las calles Córdoba y Paraguay, ocupando casi una manzana entera). En 1915 se abrió la primera sucursal de la “Tienda inglesa” que se inauguraba fuera del Reino Unido y en ese año, también se abrió al público la Tienda “Ciudad de Méjico”

Hoy, la calle “Florida”  es un orgullo para los .porteños y es un placer recorrerla desde su nacimiento, cerca de la Plaza San Martín hasta la avenida Rivadavia (donde cambia de nombre por Perú) y es evidente que su fama ha trascendido los límites de nuestro país, porque, distinguida como una de las catorce calles comerciales más importantes del mundo, fue invitada a concurrir al Primer Seminario Mundial de las calles comerciales más famosas del mundo, que se realizó en mayo de 2002 en Beijín, República de China.

(1).-Pablo Solari Parravicini cuenta en sus manuscritos «Recuerdos de un viejo porteño» que según su abuelo, la primera calle que se empedró con adoquines en Buenos Aires fue Bolívar en el tramo que iba entre Victoria y Alsina y que la obra fue realizada a pedido de los vecinos que abonaron el costo total de la misma, luego de ser autorizados para ello, mediante una ordenanza  emitida el 12 de diciembre de 1780 por el virrey Vértiz.

2 Comentarios

  1. WALTER

    Por supuesto estoy orgulloso de nuestra calle florida,estudio la historia de la moned argentina y por eso llegue a este sitio y quede maravillado con su crónica
    FELICITACIONES

    Responder
  2. WALTER

    Por supuesto estoy orgulloso de nuestra calle florida,estudio la historia de la moned argentina y por eso llegue a este sitio y quede maravillado con su crónica
    FELICITACIONES

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