GAUDERIOS O GAUCHOS?

En idioma español, “gauderio” significa desocupado; en portugués, ocioso, vagabundo, tunante, vago (ver Los gauderios). Quizás en estas definiciones esté la respuesta a las preguntas Quiénes, eran los gauchos?, Porqué se llamaban así (aunque aún se los conoce como tales), a los primitivos hombres de nuestra campaña?. Son los “gauderios” los antigüos gauchos?. Los gauchos nacieron en Argentina o en Uruguay?. Si nos remitimos a viejos relatos de viajeros que recorrieron las tierras del antigüo virreinato del Río de la Plata durante los siglos XVIII y XIX, podremos comenzar a comprender quienes eran los gauderios, quienes son los gauchos y porqué se los llama así.

Para los ingleses, franceses y europeos en general que recorrieron estas  tierras, nunca les fue posible comprender la forma de vida de los antigüos criollos. Sorprendidos por la extraordinaria cantidad de ganado vacuno que veían hacia donde miraran, impresionados por la sencilla vida que sus escasas necesidades, le permitían vivir una vida de holganza a nuestra gente de campo y quizás incapacitados para comprender una forma de vida, totalmente alejada de la que les imponía en sus patrias,  la modernidad, la puja por el poder, la necesidad de progreso económico personal, las imposiciones de una sociedad en vertiginoso desarrollo, etc., etc., recogieron esa palabra común a los idiomas español y portugués, para designar a los primitivos pobladores criollos de estas tierras.

Verlo moverse solo si era necesario. Verlo marchar a caballo leguas y leguas, llevando por todo equipaje, solamente su cuchillo, un lazo y quizás unas boleadoras y hasta sus avíos para “matear”. Oírlo cantar debajo de un árbol, sin más urgencias que la de contemplar la inmensa pampa que le daba albergue, dormir bajo las estrellas acomodando su cabeza sobre el recado y abrigándose solo con su “poncho”, eran todas experiencias que lo llevaron a pensar, que esos hombres eran unos vagos. Unos lamentables sujetos  que no cumplían con los parámetros de los que ellos consideraban “gente civilizada”.

De ahí, a llamarlos “gauderios” no faltó nada. Porque llamándolos así lo ubicaban en la categoría de vagabundos, sin detenerse a pensar que eran simplemente hombres y mujeres que tenían otro modo de vida. Más sencilla, sin pretensiones, sin afanes de riqueza. Que podían satisfacer sus necesidades de alimento, solamente montando a caballo y desgarretando una res, para hacerse de un rico y sustancioso “asado”. Que tenían a su disposición, sin tener que ir a comprarlo, liebres, ñandúes, vizcachas, nutrias, guanacos e infinidad de otras especies que le brindaban su carne para alimentarse, su cuero y sus pieles para abrigarse y su sebo para iluminarse en las noches..Tunas y frutales silvestres que les ofrecían sus dulzuras, agua de los arroyos y manantiales y nada más, porque nada más precisaban.

Quizás si en vez de juzgarlos desde el confortable refugio de una calesa o una galera y hasta montados a caballo, pero sin convivir largamente con estos personajes, su opinión habría  sido distinta. Porque solamente compartiendo sus jornadas, hubieran podido descubrir su verdadera idiosincrasia. Habrían descubierto que eran hombres y mujeres aferrados a su tierra y que vivían de ella, adecuándose a sus posibilidades. Hombres y mujeres de costumbres sencillas, austeros, endurecidos por la vida a campo raso, frugales y diestros jinetes. Altivos como lo son los hombres liebres, ejerciendo ya desde aquellos lejanos tiempos, una libertad, que con coraje, supieron conquistar luego para todos sus compatriotas (ver Los Gauderios).

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