EL ZONDA

El Zonda es un viento muy seco, cálido e intenso, característico de la región Cuyo de la República Argentina y como el Pampero y la Sudestada, propio de nuestro país (ver Los vientos propios de la Argentina). Su nombre procede de la Quebrada de Zonda”, ubicada en la provincia de San Juan, que es por donde penetra, viniendo desde el oeste, a través de la Cordillera de los Andes y la  mayoría de sus apariciones ocurren entre mayo y noviembre y más de la mitad de las veces es entre mayo y agosto (es decir en otoño-invierno).

Resultado de imagen para viento zonda

Originado como un viento muy frío y húmedo en el anticiclón del Pacífico Sur, en el oeste andino, se va elevando progresivamente conforme llega a la cordillera y va disminuyendo su temperatura. Esto provoca una condensación de la humedad, formándose las nubes que dan lugar a la precipitación de lluvia y a veces nieve o nevisca. A una velocidad cercana a los 50 kilómetros por hora, atraído por un centro de baja presión instalado en el sector orental de la precordillera de La Rioja, San Juan y Mendoza, desciende por la ladera oriental andina, haciendo que su temperatura aumente por la fricción de las moléculas del aire entre sí al ser comprimido durante la caída.

Así transformado, llega al pie del monte como un viento cálido y seco y al ingresar al territorio ocupado por las provincias de San Juan y Mendoza, se recalienta por el efecto Föhn por los meteórologos. Llega a sí a la Quebrada del Zonda como un viento con temperaturas cercanas a los 40º C, arrastrando el polvo y la arenillas de la cordillera.

“En las montañas del oeste argentino, , el viento zonda suele soplar tras la salida del sol. En cambio, en las llanuras, el zonda se hace sentir sobre todo en horas de la tarde, cuando la temperatura alcanza su pico máximo, y es entonces cuando sopla más fuerte. En Argentina, los efectos se perciben en las provincias de San Juan, Mendoza, La Rioja, Catamarca y San Luis y las ráfagas más fuertes se registran en las regiones de mayor altitud, que es donde también es más frecuente que sople (es decir que el viento zonda se advierte mucho más en la altura que en el llano), su violencia hace que a su paso, se produzcan graves destrozos materiales (techos de casas volados, árboles derrumbados, incendios debidos a la sequedad del ambiente, servicios de agua, luz y teléfono interrumpidos, etc.) y Los expertos advierten que el viento Zonda carga el aire con múltiples iones positivos, una particularidad que puede incidir en el estado anímico del ser humano y generar diversos inconvenientes de salud (severos dolores de cabeza, cambios de humor, dolores articulares, languidez, ansiedad y depresión)”

Dejar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.