PETRÓLEO EN LA PATAGONIA (13/12/1907)

Desde la creación de  la División Minas, Geología e Hidrología, dependiente del Ministerio de Agricultura de la Nación, en octubre de 1904, eI titular de dicha dependencia, el ingeniero ENRIQUE M. HERMITTE, con la colaboración del ingeniero JULIO KRAUSE, Jefe de la Sección Hidrología de dicha dependencia, programó la realización de perforaciones en diversas provincias argentinas, no sólo para la confección de un mapa hidrogeológico, sino también con el objeto de reconocer el subsuelo y relacionarlo con el estudio geológico de superficie.

En 1905 los pobladores de Comodoro Rivadavia, en la provincia de Chubut, faltos de agua potable, lograron que las autoridades nacionales enviaran una máquina para perforar en busca de dicho elemento. El equipo enviado a poco de ponerse en funcionamiento se rompió y la perforación del pozo fue interrumpida. A fines de 1906 llegaron al país nuevos equipos, esta vez, con una capacidad de perforación de hasta 500 metros, que fueron adquiridos por el ingeniero KRAUSE en Europa.

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Una de estas máquinas fue enviada a Comodoro Rivadavia para efectuar nuevas perforaciones en busca de agua y como jefe de sondeos,  fue enviado el pocero JOSEF FUCHS, un alsaciano contratado en Alemania (imagen a la derecha). Las tareas que se realizaban en Comodoro Rivadavia se vieron frustradas una y otra vez, hasta que se llegó a un punto en que el pesimismo terminó por adueñarse de los hombres que realizaban la perforación. Se habían superado los 300 metros y no se encontraba agua. El ingeniero KRAUSE envió entonces a HUMBERTO BEGHIN, un hombre de su confianza, para que impusiera orden en el campamento y continuaran con la perforación que dealentados, habían interrumpido.

Los trabajos continuaron así a partir de setiembre de 1907 y renacida la esperanza, continuaron en forma ininterrumpida hasta que se alcanzaron los 500 metros, límite de la capacidad perforadora de los equipos que manejaba JOSEF FUCHS, sin que hubiera aparecido el precioso elemento que se buscaba. FUCHS, con la fiscalización de BEGHIN, efectuó algunas reparaciones y mejoras en el equipo y los trabajos continuaron.

En la mañana del 13 de diciembre de 1907, al alcanzar el pozo los 539 metros, brotó incontenible un oscuro chorro de algo que no era precisamente agua: era Petróleo. Y así se produjo el descubrimiento del petróleo patagónico. Rápidamente, luego de disponer los trabajos que fueron necesarios para controlar el flujo de petróleo, Beghin dirigió un telegrama al ingeniero HERMITTE, para anunciarle el descubrimiento de «kerosene de la mejor calidad», como reza su texto histórico.

Pero ya antes del descubrimiento del yacimiento de Comodoro Rivadavia se conocía la existencia de manifestaciones superficiales de petróleo en el actual territorio argentino. En 1797, en Mendoza, el general JOSÉ FRANCISCO AMIGORENA hizo reconocer el yacimiento del cerro Los Buitres, en San Rafael (hoy El Sosneado), y él personalmente exploró el de Agua del Corral (Cacheuta). Posteriormente, en 1865 se constituyó en Jujuy la “Compañía Jujeña de Kerosene”, destinada a buscar petróleo en el norte del país. En 1886 se formó la “Compañía Mendocina de Petróleo” con el objeto de explotar los yacimientos de Cacheuta ya mencionados; y al año siguiente,  se realizaron perforaciones, con suerte varia. En tres años se llegaron a perforar 22 pozos.

En 1894, en un informe del ingeniero GUNARDO LANGE al perito FRANCISCO P. MORENO se consignan datos sobre  los depósitos de alquitrán de La Brea, en San Rafael y  la existencia de petróleo en El Sosneado, según fuera comprobado y documentado en la última década del siglo XIX

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