DESTITUCIÓN DE SOBREMONTE (10/02/1807)

Resolución de la Junta de Guerra del 10 de febrero de 1807, destituyendo al virrey Sobremonte. En la muy noble y muy leal Ciudad de la Santísima Trinidad, Puerto de Santa María de Buenos Aires, a 10 de febrero de 1807: los Señores del Tribunal de la Real Audiencia, los señores Fiscales de lo Civil y Criminal, Contadores del Real Tribunal de Cuentas, Intendente y Ministros de Real Hacienda,  Muy Ilustre Cabildo, Jefes y Comandantes Militares, Real Consulado y Vecinos que firman; Dijeron: que mediante haberse acordado y resuelto que el Señor Marqués de Sobremonte cese por ahora desde la intimación de este auto, en el uso y ejercicio de los cargos de Virrey, Gobernador y Capitán General de estas Provincias del Río de la Plata, por considerarlo preciso para la defensa de la tierra, y conservación en ella de la Sagrada Religión, que quieren extirpar y extinguir los Ingleses enemigos de la Santa Iglesia Católica, Apostólica, Romana, se le haga saber no use ya más de dichos cargos, hasta que Su Majestad, noticiado y bien instruido de todo, resuelva lo que tenga por conveniente, se asegure la persona de dicho Señor Marqués con el debido decoro, se le tomen todos sus papeles, cartas y correspondencia. Firman al pie los asistentes a la Junta General (Archivo General de la Nación. División Colonia, Sección Gobierno, Real Audiencia de Buenos Aires, 1806-1809)

2 Comentarios

  1. Horacio Guillermo Vazquez Rivarola

    El 10 de febrero, debería conmemorarse en Argentina el Día de la Soberanía, pues precisamente el acto que se narra (la destitución de un virrey e inmediatamente el nombramiento de otro que incluso fue refrendado por el rey) eran actos que solo podía tomar el soberano, es decir, el rey. Pero -y así lo decían las propias leyes de indias- en ausencia del rey (en ese momento cautivo de Napoleón) la soberanía retrovenía en el pueblo y éste tomo la decisión soberana (la primera de su historia) de destituir un mandatario y designar a otro (Liniers)… El primer acto de soberanía del pueblo argentino…

    Responder
  2. Anónimo

    Muy buen comentario Horacio!

    Responder

Dejar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.