CORVALÁN, Manuel (1774-1847)

General y Legislador. Nació en la ciudad de Mendoza el 28 de mayo de 1774. Se radico en Buenos Aires a edad muy temprana e ingresó en el Colegio de San Carlos, donde cursó humanidades. Años más tarde abandonó los estudios y se dedicó al comercio.

En 1806, incorporado como oficial del cuerpo de Arribeños, se destacó participando en la resistencia durante las invasiones inglesas y combatió en los Corrales de Miserere, revelando en ésa y en todas las acciones que se desarrollaron en Buenos Aires un gran valor.

Cuando se produjo el movimiento de Mayo de 1810, los patriotas le encomendaron que hiciese estallar un movimiento análogo en Mendoza. Se dirigió hacia esa provincia y antes de llegar a ella, ya lo había hecho el capitán José Bautista Morón, llevando comunicaciones de la capital fechadas el 27 de mayo de ese año, dando cuenta de haberse verificado exitosamente aquel movimiento. Corvalán pudo entonces, difundiendo y exhaltando el valor de lo acontecido en Buenos Aires, crear un entusiasta movimiento de apoyo a la Revolución, sin que se derramase una sola gota de sangre.

Al año siguiente fue ascendido a teniente coronel y en 1812 regresó a Buenos Aires. Poco después marchó a San Juan y en 1814 se lo designó vice gobernador de esa provincia, cargo que desempeño desde el 24 de noviembre de ese año hasta el 1º de enero de 1815, fecha en que renunció para incorporarse al Ejército de los Andes, como Jefe del Batallón de Cívicos.

En tales circunstancias fue llamado por el general JOSÉ DE SAN MARTÍN, quien le delegó el mando militar, cuando debió ausentarse a reconocer los campos del sur. Durante ese tiempo organizó la infantería cívica de la ciudad de Mendoza y estuvo encargado del equipo, armamento, pertrechos y demás preparativos del Ejército de los Andes. “En estas labores tan complejas como necesarias, -ha apuntado un investigador-, dadas las circunstancias especiales, hasta invirtió su patrimonio personal para concretarlas y puede decirse que su gestión colaboró muy eficazmente para que San Martín pudiera atravesar la Cordillera, listo para combatir en perfectas condiciones”.

Fue fiscal ad hoc en la causa formada a los hermanos Carrera, y comisionado para pactar con el general Quiroga. En 1825 fue electo representante de Mendoza ante Congreso que convocado por Bernardino Rivadavia debía reunirse en Buenos Aires para redactar una Constitución y en 1826 ocupando esa banca fue un vibrante defensor del federalismo.

En 1827, se desempeñó como Edecán de Manuel Dorrego, cuando éste ocupó la gobernación de la provincia de Buenos Aires y en 1833, acompañó a Rosas durante la Campaña del Desierto. En abril de 1835, al asumir Juan Manuel de Rosas, el gobierno de Buenos Aires, lo designó como su primer edecán. Se constituyó en uno de los más celosos defensores y amigos privados del éste y en el ejercicio de su cargo “desempeñó funciones múltiples e importantes, como que era el eco de la representación de la autoridad de Rosas ante los ministros extranjeros y altos empleados y funcionarios nacionales. Era el único que tenía acceso inmediato a Rosas, fuera de día o de noche, por lo que a cualquier hora se le veía vestido de uniforme de gala, siempre discreto y afable.

El 10 de enero de 1837 lo promovió al grado de coronel mayor y acompañó a Rosas en su campaña contra el general Juan Galo de Lavalle. Falleció en Buenos Aires el 9 de febrero de 1847. El general Corvalán fue un hombre meritorio por sus servicios, aunque de carácter débil. El doctor Adolfo Saldías recuerda a este militar en su Historia de la Confederación Argentina

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