COLONIZAR?. SI, PERO DÉMOSLE SEGURIDAD (19/09/1829)

El gobernador de la provincia de Buenos Aires, general JUAN JOSÉ VIAMONTE dictó un decreto disponiendo la  colonización de tierras, garantizando vidas y propiedades mediante el establecimiento de una fortaleza militar en la zona que se destine a su poblamiento. A consecuencia de esto, se levantaron el Fortín de Santa Catalina, el de San Benito y el Cantón Silva.

El más importante fue el de Santa Catalina. Tenía 200 metros de lado, estaba rodeado por un foso de aproximadamente 2,50 metros de ancho y 2 metros de profundidad, con un contra-foso a 20 metros del  del primero. En su interior había tres ranchos para vivienda de la guarnición, que pertenecía al Regimiento 6 de Caballería de Línea, que contaba con la ayuda de los  caciques pampas VENANCIO y CACHUL, para casos de extrema necesidad. Estaba ubicado entre el arroyo Santa Catalina, el arroyo Videla y el arroyo Azul, 4 km al sur del cruce de la actual Ruta Nacional 3. Para entender cómo se hacían las cosas, ya en aquel tiempo, digamos que en 1830 el coronel PRUDENCIO ROSAS, hermano del gobernador JUAN MANUEL DE ROSAS, obtuvo el control de esas tierras, por lo que el fortín tuvo también que cuidar su hacienda. El de San Benito, estaba ubicado en tierras hoy ocupadas por el el actual balneario de Azul y estaba defendido por una guarnición compuesta mayormente por negros libertos del Regimiento de Blandengues.

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