GUERRA CON LA CONFEDERACIÓN PERÚ-BOLIVIANA (19/05/1837).

La Confederación Peruano Boliviana (oficialmente conocida como “Confederación Perú-Boliviana”), fue un Estado constituido por la coalición de tres estados: El “Norperuano”, el “Sudperuano”” y el de “Bolivia”, de efímera vida los dos primeros y una República liderada por el mariscal boliviano ANDRÉS DE SANTA CRUZ, uno de los vencedores de la batalla de Ayacucho (el 9 de diciembre de 1824), que asumió el cargo de “Protector de la Confederación Perú-Boliviana”, en 1836, luego de haber sido presidente de la República del Perú en 1827 y mientras era presidente de la República de Bolivia.

En el marco de los intentos que a partir del segundo gobierno de Juan Manuel de Rosas, sus enemigos, comenzaron a ponerse en marcha para derrocarlo. Y  fue el caudillo oriental FRUCTUOSO RIVERA, uno de sus más activos protagonistas. Ese año formalizó un Acuerdo con JUAN GALO DE LAVALLE para lograrlo y le declararon la guerra. MANUEL ORIBE, presidente del Uruguay, aliado de ROSAS, los enfrentó el 19 de setiembre de 1836 y los derrotó en la batalla de Carpintería y los obligó a internarse en Brasil.

Entre el material capturado en la acción se encontraron documentos que demostraban que los unitarios argentinos y la gente de RIVERA mantenían comunicaciones con el presidente de Bolivia, el mariscal ANDRÉS DE SANTA CRUZ y que contaba con el apoyo de ellos en su decisión de conformar una Confederación Perú-Boliviana a costa de Chile, como contrapartida, si él los apoyaba en su lucha contra ROSAS.

Un compromiso que le caía muy bien ya que era de suma importancia para sus planes, eliminar a ROSAS del escenario político de estos territorios ya que uniendo bajo su autoridad a Perú y Bolivia, ya había puesto en marcha su intención de realizar el viejo proyecto de SIMÓN BOLÍVAR para instalar una Confederación de naciones meridionales de Sud América, un plan que ROSAS podía hacer fracasar.

El gobierno de Chile, alarmado por esta trama de SANTA CRUZ y sus aliados unitarios, busco la ayuda de ROSAS, también afectado por esa alianza que ponía en peligro la existencia de su gobierno. Por otra parte, sus relaciones con el Presidente de Bolivia, no eran de las más cordiales: En 1833 SANTA CRUZ no accedió a las reclamaciones de ROSAS, que pedía la devolución de Tarija, que consideraba argentina y ya estaba en alerta por una serie de incursiones que grupos unitarios habían realizado en al menos cuatro oportunidades desde el sur de Bolivia a las provincias del noroeste argentino.

El 13 de febrero de 1837, JUAN MANUEL DE ROSAS en su calidad de Gobernador de Buenos Aires y encargado de las relaciones exteriores de la Confederación Argentina declaró cerrada toda comunicación comercial, epistolar y de cualquier género entre los habitantes de la República Argentina y los de Perú y Bolivia, declarando «traidor a la patria» a cualquiera que cruzara la frontera hacia esos países

El 16 de mayo de 1837, designó a ALEJANDRO HEREDIA General en Jefe del Ejército Argentino Confederado de Operaciones contra el tirano General Santa Cruz” y el 19 de mayo de ese año, declaró que «la Confederación Argentina está en guerra con el gobierno de SANTA CRUZ, y sus sostenedores«, invocando para ello, el auxilio que el mariscal le prestaba a los disidentes argentinos.

Confederación Perú-Boliviana: Causas y Consecuencias - Lifeder

Las tropas bolivianas penetraron en las provincias de Jujuy y Salta y el 15 de setiembre las fuerzas argentinas al mando del General FELIPE HEREDIA las derrotó en las batallas de Santa Bárbara y Rincón de la Casilla y se apoderaron de Carapatí, pero no pudieron evitar que los altoperuanos ocuparan los Departamentos de La Puna, Santa Bárbara e Iruya en Bolivia.

Con muy escasos éxitos para las tropas argentino-chilenas, la contienda continuó durante todo el año 1837, hasta que el 12 de noviembre de ese año, luego de que el Coronel GABINO ROBLES depusiera y asesinara en Lules al Gobernador de Tucumán, el Coronel ALEJANDRO HEREDIA y fueran derrocados los gobernadores de Salta y Jujuy, se entablaron negociaciones de paz.

Mientras tanto, MANUEL BLANCO ENCALADA, Comandante de las tropas chilenas, accediendo a un propuesta de SANTA CRUZ para iniciar conversaciones de paz, el 17 de noviembre de 1837, firmó el cese de las hostilidades, acordando su retirada del Perú y la disolución de la Confederación Perú-Boliviana (ver https://www.colegiomilitar.mil.ar/rediu/pdf/ReDiU_1133_art3-Guerra%20Conf%20Argentina%20vs%20Conf%20Peru-boliviana.pdf.

Enfrentamientos producidos durante esta confrontación

12 de setiembre de 1837

Humahuaca (o La Herradura), combate de. Felipe Heredia al mando de 400 hombres enviado por Buenos Aires, derrota y expulsa a una fuerza de 100 hombres de las tropas de la Confederación Perú-Boliviana, que habían invadido el país y tomado esa localidad, en la provincia de Jujuy

13 de setiembre de 1837

Santa Bárbara, combate de. El teniente coronel Campero derrotó a unos 400 efectivos del ejército de la Confederación Perú-Boliviana apostados a 4 km. de Humahuaca

13 de diciembre de 1837

Vicuñay, combate de. Efectivos argentinos derrotaron a una fuerza de la Confederación Perú-Boliviana que estaba a al mando del comandante Calqui, en proximidades de Tres Cruces, provincia de Jujuy

02 de enero de 1838

Rincón de las Casillas, combate de. El capitán Gutiérrez choca con una fracción del ejército de la Confederación Perú-Boliviana, compuesta por unos 16 hombres que había invadido la provincia de Jujuy y luego de derrotarla, ocupa posiciones en Negra Muerta

02 de enero 1838

Negra Muerta, combate de. En la noche del 2 al 3 de enero de 1838, una fuerza de efectivos de la Confederación Perú-Boliviana, compuesta por una compañía de infantes y un escuadrón de caballería, intentó sorprender a los efectivos argentinos que al mando del capitán Gutiérrez se habían establecido en Negra Muerta, Jujuy. Habiendo anticipado este ataque, Gutiérrez desplazó su gente a unos 500 metros y esto, sumado a la oscuridad de una noche cerrada, provocó el desconcierto de los atacantes, que comenzaron a dispararse entre ellos y luego a retirarse en forma desordenada.

29 de mayo de 1838

Laguna Acambuco, combate de. El general Gregorio Paz al mando de unos 1.000 hombres, designado para repeler a las fuerzas de la Confederación Perú-Boliviana que habían invadido la provincia, tuvo un primer encuentro y los derrotó en Laguna Acambuco, Jujuy (otros autores dicen que fue el 29 de abril de 1838)

03 de junio de 1838

Zapatera, combate de. Gregorio Paz derrotó en esta localidad de la provincia de Jujuy, a las fuerzas de la Confederación Perú-Boliviana que habían invadido la provincia

08 de junio de 1838

San Diego, combate de. El general Gregorio Paz al mando de efectivos de la segunda compañía de Granaderos, 15 tiradores del regimiento Coraceros Argentinos y una compañía del 5 batallón Defensores, logró la victoria en el Combate de San Diego, librado contra efectivos bolivianos, ya en territorio de Bolivia.

09 de junio de 1838

El Pajonal, combate de. Efectivos del general Gregorio Paz se enfrentan en este paraje de Bolivia, con una fuerza boliviana, pero no pudieron impedir su retirada, ya que éstas lograron escapar, perdiéndose entre los montes.

11 de junio de 1838

Iruya, combate de. Los efectivos destacados para rechazar la invasión de la Confederación Perú-Boliviana, al mando de Manuel Virto, luego de desistir del ataque a las posiciones enemigas en Tarija, en su retirada del territorio boliviano, atacan una posición fuertemente fortificada en Iruya, provincia de Salta y son derrotados por las fuerzas bolivianas al mando de Timoteo Raña.

24 de junio de 1838

Coyambuyo o de Montenegro, combate de. El general Gregorio Paz, luego de desistir del ataque a las posiciones enemigas en Tarija, por considerarlas imposibles de tomar, se retira de Bolivia y su retaguardia es atacada y derrotada en Coyambuyo por efectivos al mando de Oto Phillipp Braun. Ante el fracaso de su ofensiva, el 22 de agosto de 1838 las tropas argentinas se retiran hacia Jujuy y luego a Tucumán, disponiéndose luego la desmovilización del ejército y el regreso de las tropas a sus provincias de origen. A partir de entonces el ejército argentino mantuvo únicamente una postura defensiva, aunque el estado de guerra continuó hasta la victoria del ejército chileno-peruano en la Batalla de Yungay.

20 de enero de 1839

Yungay, batalla de. Librada entre el “Ejército restaurador” integrado por efectivos aportados por Chile y Perú con el objeto de detener el avance del Presidente boliviano Andrés Santa Cruz sobre la frontera norte de Argentina. Vencido allí el general boliviano, se pone fin a esta inexplicable aventura que afectaba la seguridad de un territorio que aún no podía sentirse seguro y a salvo de apetencias foráneas.

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