RIQUEZAS DE ESTA TIERRA (1658)

“Todo el país entre el río Recife y Saladillo, aún cuando no está poblado, abunda en ganados y árboles frutales de todas clases, menos el nogal y el castaño. Hay montes enteros de durazneros, de tres a cuatro leguas de extensión que producen excelente fruta, que no sólo comen en su estado natural, sino que también la cuecen, o secan al sol, para conservarla así como hacemos nosotros en Francia con las ciruelas… Del Saladillo hasta Córdoba, se sigue costeando un hermoso río que abunda en pes­cados, y que no es ni ancho ni profundo, pudiéndose vadearlo. Sobre las barrancas de él, SE  encuentran  haciendas a cada tres o cuatro leguas, que son como casas de campo, habitadas por españoles, portugueses e hijos del país, cuya principal riqueza consiste en caballos y muías con los que trafican con los habitantes del Perú…

Los habitantes de Córdoba  son ricos en oro y plata, adquiridos por el comercio que hacen de mulas, supliendo de ellas al Perú y otros puntos y es tan considerable éste, que venden de 28 a 30.000 al año, que crían en sus haciendas. Generalmente las conservan hasta que tienen dos años, poniéndolas entonces a venta, obteniendo por ellas a razón como de 6 patacones por cada una. Los mercaderes que vienen a comprarlas las llevan a Santiago, a Salta y a Jujuy, donde las conservan tres años hasta que se hayan criado y robustecido bien, llevándolas después al Perú”. Fdo. Acarete du Biscay (“Relación de los viajes de Acarete Du Biscay al Río de la Plata” citado en el Tomo V, Nº 49 dela Revista de Buenos Aires)

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