LA SAJURIANA

Esta es una de las danzas que llevó a Chile el general SAN MARTÍN en 1817, en la época de su Campaña Libertadora y JOSÉ ZAPIOLA el gran memorialista chileno dice al respecto: “San Martín, con su ejército, en 1817 trajo el cielito, el pericón, la sajuriana y el cuando”. Es una danza de las llamadas “grave-viva”, como el “Montonero”, la “Condición” y el “Cuando”. La pareja que baila, no integra conjuntos mayores, como los del “Cielito” o el “Pericón”. Es independiente y suelta, porque los bailarines no se enlazan ni se toman de la mano.

Como todas esas danzas llamadas “grave-vivas” de pareja independiente, se originaron en los “minués-gavotas” europeos que prosperaron y se difundieron a partir de la segunda mitad del siglo XVIII, trayendo su movimientos lentos y con mesurado zapateo de salón. En contacto con el modelo picaresco que reinaba aquí, especialmente en la campaña y en las ciudades del interior del país, casi todas reajustaron su parte “viva” de acuerdo con el estilo dominante entre los criollos

Se sabe que la “Sajuriana”, se habría instalado en América poco antes de 1815 y que San Martín la llevó a Mendoza, cuando fue nombrado Gobernador de Cuyo y luego la llevó a Chile, donde tuvo gran aceptación y fue bailada durante varias décadas en los salones, antes de pasar a la campaña. El pueblo chileno la convirtió en un baile picaresco, a su gusto y la colmó de zapateos. Se sabe también que hacia 1870 se bailaba en Perú, según lo comenta RICARDO PALMA en uno de sus escritos referidos a las tradiciones peruanas:    “ una de las mozuelas, bailaba con su respectivo galán, una sajuriana o cueca, como hoy decimos”

Hoy es inútil acudir a las tradiciones orales, para conocer la coreografía y demás aspectos de esta danza, que si SAN MARTÍN la conocía y pudo por eso llevarla a Chile, significa que existió y que además, tenía características tan especiales, que fue una de la elegida por el Libertador. Hoy, nadie en la República Argentina, recuerda la “Sajuriana” y esto indica que se extinguió hace muchos años, tal vez en la primera mitad del siglo XIX o que cambió de nombre, o que, al asumir características de baile popular, haya  adoptado el carácter de las picarescas y se nos perdió o vive con nuevo nombre.

Sin embargo, siguió viviendo en Chile, donde ha tomado una gran variedad de nombres, alterando muchas veces su coreografía: “Sanjuriana”, “Sanjuliana”, “Sinjuriana”, “Sejudiana”, “Securiana”, “Sijurina”, “Sijura”, “Sirujina” y el más común: “Secudiana” son danzas que aún hoy se bailan en Chile

Nunca se publicó la música de la “Sajuriana” en la República Argentina, ni queda recuerdo de ella en los salones provinciales, hecho totalmente opuesto a lo sucedido en Chile, donde se ha conservado hasta hoy, aunque lógicamente transformada por su larga vigencia, especialmente en su campaña, Esta circunstancia, ha hecho posible que hoy tengamos esa música, por las grabaciones y transcripciones al pentragrama que musicólogos argentinos (entre ellos, muy especialmente CARLOS VEGA), han hecho en el país hermano de tras la cordillera.

En cuanto a su coreografía, fue menester recurrir a musicólogos chilenos para conocerla en sus dos versiones: tal como les llegó en 1817 de la mano de San Martín  y como se la baila hoy, casi transformada en un baile similar a la “Cueca chilena”. En ambas versiones, los bailarines se instalan en un rectángulo imaginario cuyos lados mayores miden aproximadamente  tres metros de largo y bailan lo que se llama “los nueve tramos” (amor, dolor, qué hacer?, rogar, penar, desdén, sentir, desciendan los cielos, penar, desdén, sentir, “se apiade tu alma”, y “sonrían tus labios”),  haciendo coincidir sus movimientos con el texto de la letra que los acompaña en sus giros (extraído de “Bailes tradicionales argentinos” de CARLOS VEGA).

 

1 Comentario

  1. Adabel57

    Muy buena para mi tarea

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