FUSILAMIENTO DE BERNABÉ ARÁOZ (21/3/1824)

FUSILAMIENTO DE BERNABÉ ARÁOZ. Es fusilado el fundador de la llamada “república de Tucumán”. El coronel BERNARDO ARAOZ es ejecutado en Las Trancas, Tucumán, por orden del general FRANCISCO JAVIER LÓPEZ. Aráoz había nacido en Tucumán en 1782. Miembro de una familia numerosísima, partidaria decidida de la Revolución, y que, andando los tiempos, ejerció grande influencia en su provincia y tuvo activa participación en diversos sucesos que se produjeron entre 1812 y 1817. A los primeros rumores de los sucesos de Mayo, Araoz, que estaba empleado en un comercio, dejó su ocupación para servir a la patria, y cuando en 1812 volvía Belgrano, derrotado, “don Bernabé” y toda su familia fueron de los que con más calor abogaron para que el general se hiciera fuerte en Tucumán y de los que con mayor entusiasmo trabajaron para organizar tropas y reunir elementos de guerra. Tomó parte en la célebre victoria de la Ciudadela y por su participación en la batalla de Tucumán, obtuvo el grado de coronel. También actuó en la batalla de Salta con su flamante grado de coronel de milicias. Por sugerencia de Belgrano, fue nombrado Gobernador intendente de Salta y por una iniciativa suya, el Cabildo de esa provincia, elevó al Director Supremo POSADAS, una solicitud pidiendo que se recogiesen los pagarés otorgados a favor de los europeos residentes en la provincia y se los endosara a favor de los nativos perjudicados por los ejércitos españoles, proyecto que el gobierno rechazó. En 1814, el Director Supremo, GERVASIO POSADAS lo designó gobernador de Tucumán y al año siguiente fue derrocado por una revolución. En mayo de 1815, el poder central premió su adhesión a la causa de la patria extendiéndole los despachos de coronel mayor y en el mismo año organizó, con gran presteza, una división de 1.800 hombres, que, al mando del general French, fue en auxilio de Rondeau. No se apresuró tanto, sin embargo, para proporcionar los elementos de movilidad que se le pidieron para facilitar el envío de fuerzas y elementos al ejército del Norte. Reunido el Congreso de 1817, fue relevado del mando y resentido, se retiró a su hacienda de Río Seco, desde donde entabló relaciones con ARTIGAS Y CARRERAS, caudillos federales que dieron horas muy sombrías a la naciente nacionalidad argentina. De acuerdo con ellos, Aráoz, que era un sincero y entusiasta patriota, se hizo un caudillejo, impulsado por una insana ambición de mando. En 1817, por intermedio de uno de sus secuaces, llamado ABRAHAM GONZÁLEZ, promovió un movimiento armado, que derrocó al gobernador legal, FELICIANO DE LA MOTA BOTELLO, a quien suplantó, el día 14 de noviembre del año 1817, con el carácter de jefe de la provincia, encendiendo así la chispa inicial del incendio que devoró, poco tiempo después, a la República entera. El 14 de noviembre de 1819, después de un breve período, durante el cual fue gobernador JOSÉ VÍCTOR POSSE, Aráoz, cuya ambición de mando y poderío se exacerbaba por momentos, se hizo adjudicar de nuevo el mando de la provincia y ejerció el cargo hasta que el 22 de mayo de 1820, un Congreso de representantes de los pueblos de Tucumán Santiago del Estero y Catamarca, auspiciado por Aráoz, declaró a estos pueblos, nación independiente, con el título de “República Federal del Tucumán”, y a instancias de éste, nombró “Presidente Supremo de ella, al general Bernabé Araoz, con tratamiento de Excelencia, uso de banda Directorial, escolta y honores de capitán general”. Siguió luego un período de anarquía, en que distintas facciones se disputaron el poder y para mantenerse al mando, tuvo que sostener luchas encarnizadas con otros caudillos que aspiraban a ocupar su puesto y con las provincias limítrofes, especialmente con Santiago del Estero, cuyas autoridades cobijaban y protegían a todos los que, de un modo u otro, combatían o molestaban al supremo jefe de Tucumán, hasta que el 5 de junio de 1823, FRANCISCO JAVIER LÓPEZ, uno de sus más encarnizados adversarios y que antes fuera muy protegido suyo, organizó una revolución con el apoyo de FELIPE IBARRA y DIEGO ARÁOZ, primo del gobernador e invadió el territorio tucumano. Aráoz fue vencido en el Rincón de Mariopa, cerca del río Lules y López se apoderó del gobierno. Araoz se asiló en Salta y desde su refugio organizó una conjura contra López, que, decidido a terminar con su adversario se dirigió al general ÁLVAREZ DE ARENALES, Gobernador de Salta, pidiendo la extradición de Aráoz. Este noble patricio tuvo la debilidad de conceder lo solicitado y. López, una vez que tuvo en su poder a su antiguo jefe y protector, ordenó que se lo fusilara antes de llegar a Tucumán con el prisionero, orden que el piquete que lo conducía cumplió a la vera de un camino. La Historia ha concluído que los objetivos de Aráoz, realmente, no eran separatistas. Aráoz honestamente comenzó su mesiánica carrera aspirando a establecer una federación de provincias, hasta tanto se organizase el país, pero en este camino, se encontraron las ambiciones personales y las disputas por el poder, rémoras que envenenaron las buenas intenciones para convertirlas en una lucha feroz que tuvo a la Patria como su víctima principal.

2 Comentarios

  1. JOSE MARÍA POSSE

    Es acaso, la PEOR, mas TENDENCIOSA Y MENTIROSA VERSIÓN JAMÁS PUBLICADA SOBRE BERNABÉ ARÁOZ…HACE MÁS DE 14 AÑOS QUE ESTUDIO AL PERSONAJE Y ESTOY PUBLICANDO UN LIBRO SOBRE ÉL…MANDEN DIRECCIÓN PARA ENVIARLES EL MISMO…ASÍ ABRIMOS UN DEBATE HONESTO. GRACIAS-

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    1. Horacio

      Bienvenida sea su colaboración para aclarar los hechos de nuestra Historia. Le agradeceremos envíe el resultado de sus estudios a elpregon@hotmail.com
      Nos comprometemos a publicarlos junto con el texto que ha causado su rechazo, material que por otra parte, fue extraído de obras publicadas con la firma de reconocidos historiadores (que aceptamos, no siempre fueron ecuánimes en sus observaciones de sucesos no contemporáneos)

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