EL CONGRESO FEDERATIVO DE CÓRDOBA (00/09/1821)

En 1820 la primera Batalla de Cepeda marcó el fin del sistema de centralización política y el surgimiento del federalismo en la Argentina. El Estado Nacional se disolvió y las gobernaciones e intendencias se desintegraron siendo remplazadas por las provincias, surgidas en el núcleo de influencia de las antiguas ciudades del período hispano de las cuales tomaron sus nombres. Con la disolución del Gobierno Nacional se inició el llamado “período de las autonomías provinciales”, donde cada provincia se autogobernó, sancionó su propia Constitución y sus Leyes y manejó su economía. A partir de este período, al no existir un gobierno nacional que estuviera por encima de las provincias, la importancia de los caudillos provinciales se acentuó y en virtud del artículo 2º del “Tratado de Venegas”, los representantes de los pueblos acordaron  reunirse dentro del término de dos meses en la ciudad de Córdoba, para organizar el país con una tendencia federativa, aunque también se impusieron crear las condiciones que permitieran colaborar, a través de Bustos (amigo de San Martín), en el proyecto de tomar el Alto Perú desde dos flancos: uno, bajando una fuerza desde los Andes al Perú y el otro,  con un ejército que debía partir desde el territorio argentino hacia el alto Perú.

Ya desde principios de 1820 el  caudillo cordobés, general BUSTOS, trataba de convocar a un Congreso General, al margen del de San Lorenzo, que fue establecido en el Tratado de Pilar y fue luego de la firma del “Pacto de Benegas”, que la aspiración de Bustos se vió satisfecha al conseguir que entre las clausulas de este convenio, se fijara expresamente la residencia del futuro congreso y se abrogó el papel de mediador y por sobre todo, de fiador del compromiso pactado. La verdad es que Bustos trataba de desviar de su centro al movimiento federativo, sacándolo de su órbita. A pesar de todo, sus intenciones eran loables pues participaba del sistema de gobierno propugnado en el acuerdo logrado en Pilar. El gobernador de Santa Fe, ESTANISLAO LOPEZ, a pesar de que se le sacara protagonismo a su provincia, descartando la ciudad de San Lorenzo para la realización de este Congreso, no se opuso al Congreso de Córdoba e hizo todos los esfuerzos posibles para lograr su éxito.

Rivadavia,  al percibir que este Congreso era rotundamente federativo, utiliza todos los recursos posibles para hacerlo fracasar y lo boicotea. Aprovechando que el Congreso carecía de representatividad debido a que las provincias del norte no podían intervenir por razones económicas y sociales, logra que las provincias del litoral, luego de la caída de los pueblos libres quedaran a merced de Buenos Aires y por lo tanto tampoco envían representantes.

En 1822 las provincias de Santa Fe, Buenos Aires, Corrientes y Entre Ríos, firman el “Tratado del Cuadrilátero”,  con el que se comprometían a no concurrir al diminuto Congreso de Córdoba y acuerdan que cuando las provincias estuvieran en paz, volverían a convocar a nuevo congreso. Quedando así claramente expuesto el boicot que se le hacía, el Congreso Federativo de Córdoba, fracasa rotundamente y finalmente, como se sabe, el proyecto de San Martín naufraga en Guayaquil y la Argentina pierde los territorios del Alto Perú.

1 Comentario

  1. Anónimo

    Está bueno

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