RICCHERI, PABLO (1859-1936).

Al Teniente General PABLO RICCHERI se lo considera como el organizador del actual ejército argentino. Nació en San Lorenzo, provincia de Santa Fe, el 8 de agosto de 1859 y era hijo de un inmigrante italiano que sirvió a las órdenes del general José Garibaldi, cuando éste luchaba contra el gobierno de JUAN MANUEL DE ROSAS en el Río de la Plata y que llegado al país, se radicó en San Lorenzo, provincia de Santa Fe, donde instaló un comercio. A los 15 años se incorporó al Regimiento de milicias de San Lorenzo, unidad movilizada por el gobierno nacional con motivo de la revolución del 24 de setiembre de 1874 contra el presidente Avellaneda y que estaba bajo el mando del coronel SILVERIO CÓRDOBA.

A comienzos de 1875, pocos meses después del triunfo de las fuerzas leales, ingresó becado al Colegio Militar y en 1878  egresó como Subteniente de Artillería. Fue destinado al Regimiento 1º de Artillería, con el que luchó contra las tropas rebeldes de Carlos Tejedor en la revolución de 1880. Conforme iba ascendiendo en su carrera, se le fueron confiando tareas cada vez más importantes. Fue enviado a Europa para estudiar en Bruselas donde se recibió de Oficial de Estado Mayor y luego fue agregado a la embajada argentina en ese país. En 1886 regresó a la Argentina y se le asignaron tareas generales administrativas hasta que en 1890 fue enviado nuevamente a Europa, pero esta vez para comprar en Alemania, armas para el Ejército Argentino, logrando que en 1893, los fusiles Máuser que adquiriera durante esa misión se incorporara como arma de dotación regular de toda nuestra Infantería.

Recordemos que en esa oportunidad cumplió su cometido en forma más que satisfactoria y, observando su gestión con la perspectiva que otorga un siglo de distancia, puede calificarse como ejemplar. Y ejemplar por varias razones. En primer lugar, por las bondades del fusil que adquirió, y porque exigió al fabricante una serie de modificaciones que mejoraban sensiblemente la performance del arma. Pero también ejemplar porque pidió que con el dinero que se le daba como «comisión» (o coima), se agregaran 3.000 fusiles más a su compra, actitud que fue destacada más tarde cuando rindió cuentas de su gestión ante la Cámara de Diputados de la Nación (ver “Paradigmas de nuestro pasado)..

El fusil es el legendario Máuser, que luego de los arreglos sugeridos pasó a lla­marse  “Mauser Argentino” y motivó que el propio ejército germano lo adoptara como armamento de tropa. RICCHERI también logró ahorrarle mucho dinero al estado argentino cuando contrató la compra de material de artillería: los no menos legendarios cañones Krupp, también alemanes. A su regreso de esta exitosa gestión, fue nombrado Jefe del Estado Mayor General del Ejército.

En 1900 fue Ministro de Guerra del presidente julio A. Roca y se le asignó la responsabilidad  de crear un nuevo ejército nacional, profesional y moderno.  Con el apoyo del mismo Presidente ROCA, logró que el Congreso aprobara su proyecto de Ley, creando en Servicio Militar Obligatorio (Ley Ricchieri) y el Estatuto Militar Orgánico de 1901 (ley N0 4301) que declaró obligatorio el servicio militar.  RICCHERI había logrado así la estructura legal que le permitiría crear un ejército en armonía con la potencialidad del país, capaz de frenar cualquier intento de vulnerar nuestro patrimonio nacional. Y para ese ejército hizo adquirir tierras en Campo de los Andes y vecinas a Bella Vista, que denominó Campo de Mayo, para hacer los cuarteles de Cuyo y de Buenos Aires respectivamente, donde se deberían asentar y ejercitar las tropas. Dividió la nación en siete regiones militares, reorganizó la Secretaría de Guerra y el Regimiento de Granaderos a Caballos. Logró instalar otros campos de maniobras en e interior del país e impulsar la construcción de cuarteles y diversos edificios necesarios. Estableció escalafones, creó el Cuerpo de Archivistas, organizó un archivo de  legajos personales, los tribunales de calificación y planes de instrucción metódica, desarrollando así una labor constructiva y fructífera durante sus cuatro años de gestión ministerial.

En 1910 fue ascendido a general de división y en 1922 en reconocimiento a sus distinguidos servicios militares, el presidente Justo lo nombró Teniente General. Recibió honores del extranjero, incluyendo el del águila roja en Alemania, medallas al mérito de Francia y de Chile y fue nombrado gran oficial de la Corona de Bélgica. Pasado a retiro por imperio de la ley, se acogió a la paz de su hogar, falleciendo en Buenos Aires en el año 1936. Sus restos fueron sepultados en el cementerio de la Recoleta, donde tres años después se levantó una estatua que lo recuerda

1 Comentario

  1. Jose Gomez

    Este militar,nacido y criado en Argentina,formado en el ejercito dejo un legado dificil de igualar.
    desde sus distintos puestos fue digno de las tareas asignadas!!!

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