PRIMERA IGLESIA ORTODOXA RUSA EN HISPANOAMÉRICA (06/10/1901)

El 6 de octubre de 1901 se inauguró en Buenos Aires la Iglesia Ortodoxa Rusa de la Santísima Trinidad, en una ceremonia que fue presidida por el presidente JULIO ARGENTINO ROCA.

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Se trataba de la primera iglesia ortodoxa de Hispanoamérica y la única que data de la época imperial. Hoy declarada Monumento Nacional, fue construida en la calle Brasil 315, frente al Parque Lezama. El primer oficio religioso ortodoxo ya se había celebrado en 1889, en una casa particular y la piedra basal de este Templo había sido colocada dos años antes.

“A fines del siglo XIX, la colectividad rusa era muy pequeña. En 1904, había 3208 rusos en la ciudad de Buenos Aires y no todos eran cristianos ortodoxos, pero había ciudadanos de otras nacionalidades; montenegrinos, serbios, griegos, etc.- que practicaban ese rito, por lo que consiguieron, emular en muy pocos años, lo que habían logrado los británicos anglicanos y presbiterianos, los alemanes luteranos y los norteamericanos metodistas que habían cumplido el anhelo de disponer de un templo propio en la Capital, en tiempos de Rosas”.

El templo se levantó siguiendo los diseños de las iglesias rusas de los siglos XVII y XVIII. Pero la historia del edificio se remontaba a varios años antes. Ya desde 1887 habían empezado las peticiones al zar, por parte de quienes se presentaban como “hijos huérfanos de la madre iglesia”, para la creación de una iglesia ortodoxa en Buenos Aires”.

Pero fue a partir de setiembre de 1891, cuando el padre CONSTANTINO IZRASTZOFF, que había sido sacristán en la iglesia de La Haya, Holanda, fue designado superior de la Iglesia Rusa en la Argentina y que llegó junto con su esposa en 1891, que el proyecto tomó notable impulso.

Como los recursos locales para comprar el terreno y financiar la obra eran escasos, en 1897, IZRASTOFF viajó a Rusia para recaudar fondos y acudió al propio Emperador, NICOLÁS II. Como había sido su padre, el zar Alejandro III, quien había dispuesto la creación de la Iglesia Ortodoxa en Buenos Aires, su hijo Nicolás II, se mostró muy dispuesto a apoyar la obra y aportó el dinero necesario para realizarla, sumándose además a este aporte, el efectuado por campesinos que se solidarizaron con sus hermanos en América.

Entonces comenzó la construcción bajo la dirección del arquitecto ruso MIHAIL TIMOTEIVICH PREOBRAZEISKY, arquitecto oficial del Santo Sínodo, mientras que la dirección de las obras estuvo a cargo del arquitecto noruego ALEJANDRO CRISTOPHERSEN.

Su estilo
“Con respecto al estilo del edificio, podría caracterizarse como una muestra de la arquitectura “religiosa-historicista” rusa, de marcados rasgos moscovitas del siglo XVI, tributarios de las estéticas bizantinas”. Una gran cúpula rodeada de “cuatro torrecillas angulares que terminan en cupulines con forma bulbosa, popularmente llamadas “cebollas”, construidos con planchuelas de zinc escamadas, pintadas de azul y tachonadas con estrellas doradas”. De cada una de estas cúpulas azules, se eleva una cruz orientada hacia el Este, sostenida por cadenas, como se acostumbra en Rusia.

La fachada presenta tres vitrales que ilustran distintas escenas bíblicas y, en el frontispicio, un mosaico realizado en San Petersburgo que representa a la Santísima Trinidad. Lamentablemente, el encierro entre dos medianeras resta ángulo de visión al edificio, pero la hermosa fachada puede apreciarse bien desde el Parque hacia el cual mira.

La iglesia tiene una Planta en forma de cruz griega, típica de las Iglesias bizantinas. La cerámica fue traída desde Ucrania. Tiene cinco cúpulas, la central revestida con láminas de cinc azul y estrellas doradas y todas decoradas con mosaicos y pinturas; las estrellas de colores que las adornan simbolizan las estrellas del cielo. Las torres representan a Jesús y los cuatro evangelistas.

En el interior del templo, se distingue un lateral ya restaurado de otro que sigue en obra. Eso no fue obstáculo para que la colectividad celebrara sus doce décadas de existencia en la Argentina con una ceremonia, un concierto y una exposición. La placa en el frente de la catedral, recuerda que también la Iglesia ortodoxa tiene vocación católica y universal.

Hay además hermosos vitrales, mosaicos dorados con la imagen de la Santísima Trinidad y una escalera de mármol de Carrara. A partir de 1904 se trajeron de Rusia gran cantidad de piezas artísticas donadas por el zar Nicolás II y la zarina Alejandra, como íconos, alfombras y vitrales de incalculable valor, últimos vestigios de un imperio que estaba cayendo, que se sumaron al mobiliario del templo. Entre las imágenes de las paredes se encuentran las del último zar y su esposa, realizadas en estilo bizantino (ver «Un tesoro semioculto …).

Características del ritual ortodoxo
“Los ortodoxos veneran a los mismos santos que los católicos y también entre ellos la Virgen María ocupa un lugar muy relevante, pero no comparten el dogma de la Inmaculada Concepción, que por otra parte es relativamente reciente en la Iglesia de Roma. Data de mediados del siglo XIX y establece que también la madre de Cristo nació sin pecado original”.

Los ortodoxos veneran a los mismos santos que la Iglesia de Roma. Obviamente, tampoco comparten el dogma de la infalibilidad papal. También hay una diferencia teológica en la concepción de la Trinidad. Los ortodoxos se atienen a una traducción más antigua de la fórmula: el Espíritu Santo procede del Padre, es decir de Dios, y no “del Padre y del Hijo”, como en la versión del catolicismo romano”. pero, a diferencia del cisma originado por Lutero en el siglo XVI, que dará origen a las iglesias protestantes, las diferencias con Roma son más de orden administrativo y ritual que de credo”.

“El bautismo se realiza dentro de los 40 días de nacida la persona y es por inmersión -en la Iglesia Católica romana, por aspersión-. También tienen comunión, confirmación y confesión. Este último sacramento no se cierra con la frase “Ego te absolvo”, sino con un “Que Dios te perdone”, es decir, que el sacerdote es solamente un intercesor, un intermediario, explica Iwaszewicz”.

“En el Padrenuestro, dicen “líbranos del maligno” y no “líbranos del mal” y en la comunión, usan pan con levadura y los fieles comparten un vino rojo y dulce, sin aditivos químicos, lo más natural posible”.

Fuentes: “Edificios emblemáticos de Buenos Aires”. Folleto editado por el gobierno de la Municipalidad de Buenos Aires, 1994; “La Iglesia ortodoxa rusa de Buenos Aires. Historia de su templo y memoria identitaria de su comunidad”. Oscar de Masi, Ed. ÁGAPE, Buenos Aires, 2021.

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