PALENQUE PAMPA

En los lugares donde no había árboles o pastos duros que pudieran servir para sujetar a ellos su caballo, nuestros gauchos aprendieron a utilizar el palenque pampa, también llamado “muerto. Para obtenerlo, con el cuchillo cavaban un pequeño pozo de 25/30 centímetros y en él introducían la punta del cabestro o “atador” con un hueso o un palo atravesado o un simple nudo bien grueso. Una vez tapado el pozo, el caballo, tirando del cabestro a ras del suelo, se veía imposibilitado para escapar, aunque conservaba cierta libertad que le permitía pastar. Para liberarlo basta un simple tirón, tirando hacia arriba (ver Voces, usos y costumbres del campo argentino).

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