LOS ALTOS DE LA CIUDAD DE BUENOS AIRES

A comienzos del siglo XIX la ciudad de Buenos Aires presentaba un aspecto poco atractivo, pues su edificación no ofrecía variantes dignas de llamar la atención del visitante, salvo las torres de sus numerosas iglesias, que se erguían señalando la presencia divina a una población sumamente piadosa.

Las casas eran, en su mayoría, de una sola planta y los detalles de construcción dejaban mucho que desear, careciendo los frentes de adornos arquitectónicos importantes. A pesar de existir algunas pocas mansiones que se destacaban por ciertos detalles de incipiente lujo, como el famoso «salón dorado» de 1a propiedad donde vivía MARIQUITA SÁNCHEZ DE THOMPSON Y MENDEVILLE, en la calle del Empedrado, donde se celebraban las famosas tertulias, que congregaban a las familias más espectables de la ciudad, pocos eran los edificios que constaran de dos plantas.

Eran éstos llamados “los altos”, y así se conocía el hogar de los ESCALADA, el de los ALTOLALARIGUE, el de URIOSTE, el de la familia de JOSÉ DÍAZ CAVEDA, conocido como “los altos de Crisol” y el de la familia de MIGUEL RIGLOS, entre esos pocos.

Los “altos de Escalada”, fue la casa donde nació la esposa del Libertador, Remedios Escalada de San Martín. Era una de las cuatro o cinco casas de alto existentes en Buenos Aires en 1812 y se levantaba en la esquina sudeste de la calle Defensa (hoy Hipólito Yrigoyen). Debido a su balcón corrido, con los años, terminó transformándose en inquilinato. Se la conocía como «de la cuartería» y «de la balconada» y estuvo allí hasta 1894.

Los “altos de Crisol», el hogar de JOSÉ DÍAZ CAVEDA y su familia estaba en el Nº 76 (antigua numeración) de la calle Victoria. Era de un solo piso, se levantaba en la esquina sudeste de Bolívar y la actual Hipólito Yrigoyen y se destacaba por el mirador de forma circular que la coronaba.

Los “altos de Riglós”. Era la residencia de don MIGUEL RIGLOS y su esposa doña DOLORES VILLANUEVA. Construída en 1807, para Pedro Duval, un traficante de esclavos, pocos años después fue adquirida por el Congreso General Constituyente para obsequiársela al General SAN MARTÍN, en reconocimiento por las victorias logradas en su lucha por la libertad en Hispanoamérica y a los servicios que le prestara a la Patria. Cuando se retiró al ostracismo en Francia, su hermano político MANUEL ESCALADA, le vendió la propiedad a MIGUEL RIGLÓS y ésta pasó a ser conocida como “los altos de Riglós”.

Conservó a partir de entonces su sencilla fachada con un extenso balcón enrejado, pero ahora, en su interior se apreciaban lujosas muestras de buen gusto: muebles, cortinados, cuadros y otros detalles de refinada calidad, así como vajilla de porcelana importada, y cubiertos de oro y de plata, que eran digno marco para las fiestas y banquetes que allí se realizaban, colmando los amplios salones que la distinguían.

Su ubicación, a escasos metros de la Iglesia Catedral Metropolitana y frente a la Plaza Mayor, le confería además el carácter de “palco ideal” para observar desde sus amplios balcones, los desfiles, fiestas y actos públicos que se desarrollaban allí, durante las fechas patrias y/o religiosas.

Nada sucedía en Buenos Aires que no se reflejara en “los altos de Riglós” y tampoco faltaron allí los romances, las “aventuras” y los famosos compromisos como el del general LUCIO MANSILLA y doña AGUSTINA ORTIZ DE ROZAS (hermana menor de Juan Manuel), que finalmente se casaron el 2 de abril de 1831 y tuvieron su primer hijo (lucio Victorio Mansilla) en diciembre de ese mismo año.

Tres generaciones de la familia RIGLOS pudieron gozar de esos elegantes y acogedores ambientes, A comienzo de 1913 comenzó la construcción de la futura Diagonal Norte y el histórico edificio fue demolido, no antes que el doctor JOSÉ MARÍA ACHÁVAL, yerno de RIGLÓS, pudiera adquirir el histórico balcón y lo instalara en su propiedad de la avenida Callao y Las Heras, donde estuvo hasta que finalmente esta finca también desapareció.

Altos de Elorriaga - Wikipedia, la enciclopedia libre

Los “altos de Elorriaga” (imagen). Fue la vivienda particular de dos plantas más antigua de Buenos Aires. Construída entre 1812 y 1820 por encargo de JUAN BAUTISTA ELORRIAGA, según se dice a su cuñado, el arquitecto SATURNINOI SEGUROLA. También conocida como “los altos de Atolarrigue”, por ser éste el nombre de uno de sus primitivos ocupantes, está ubicada en la esquina de las actuales calles Defensa y Alsina, pleno barrio de Monserrat.

Como era usual en esa época, la planta baja estaba destinada a locales comerciales y la alta, a vivienda de sus propietarios. La fachada era lisa y pintada a la cal, con grandes balcones enrejados en el primer piso y un sencillo mirador, desde donde se podía contemplar el paisaje hasta el Río de la Plata. Aún se conserva en pié y en 1997 fue declarada Monumento Histórico Nacional.

Los “altos de Urioste”. Construída en 1810, fue la primera casa de tres pisos que hubo en Buenos Aires, aunque la verdad es que por temor a un derrumbe, el segundo piso es de menor altura (no se sabe que destino tenía). Estaba ubicada en la esquina SO de las actuales calles Rivadavia y Bolívar y fue demolida en 1911. Hoy en día se encuentra ahí el Palacio Municipal

La base de esta nota fue confeccionada con es un original de Pablo Solari Parraviccini, un entrañable amigo del responsable de esta página.

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