LA SINAGOGA DE LA CONGREGACIÓN ISRAELITA ARGENTINA (1897)

Durante años la comunidad judía residente en Buenos Aires, se reunía en una casa particular para celebrar sus oficios religiosos, hasta que en 1871, el Gobierno de DOMINGO FAUSTINO SARMIENTO autorizó por primera vez, el ejercicio del Rabinato Judío en el país. Pero recién en 1897 se colocó la piedra fundamental de la Sinagoga de la Congregación Israelita Argentina, en la calle Libertad 785, casi esquina Córdoba, de la ciudad de Buenos Aires.

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Es la sinagoga más antigua de Buenos Aires. Conocida como “El Templo Libertad”. Posee tres naves, asientos corridos de madera y el piso hecho de baldosas graníticas. Tiene capacidad para albergar hasta 1.000 feligreses y contiene en su ámbito el Museo Judaico de la República Argentina, dos iconos de la ciudad que por su arquitectura e historia atraen a turistas del país y el mundo.

El frente del edificio con influencias románicas y bizantinas con arcos de medio punto enmarcan una enorme estrella de David y las Tablas de la Ley. La cabecera de la nave central está orientada hacia Jerusalén y entre el mobiliario tradicional se destaca un candelabro de 7 brazos y el Tabernáculo que guarda el Torá, el Libro sagrado de los hebreos, iluminado por la luz natural que procede de un ábside con vitrales ubicado en el extremo oriental del edificio.

La piedra fundamental de la construcción fue colocada el 27 de septiembre de 1897 por los residentes judíos en Buenos Aires unidos en la entonces Congregación Israelita de Buenos Aires, hoy llamada Congregación Israelita de la República Argentina.

El crecimiento de la comunidad judía en suelo porteño hizo que el edificio allí construido fuera modificado en gran parte en 1932, cuando adquirió la fisonomía actual. Las reformas fueron elaboradas por el arquitecto Norman y los ingenieros Alejandro Enquin y Eugenio Gantner, mientras que la firma constructora encargada de llevarlas a cabo perteneció a los ingenieros Ricchieri, Jaroslavsky y Thiexay.

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