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LA CIUDAD DE SAN MIGUEL DE TUCUMÁN. SU ORIGEN (31/05/1565)
Comisionado por FRANCISCO DE AGUIRRE, DIEGO DE VILLARROEL, el 31 de mayo de 1565, funda la ciudad de San Miguel de Tucumán, a escasa distancia de la actual ciudad del mismo nombre, sobre las ruinas de lo que fue “Cañete”,
En los primeros años de la conquista de América, los españoles instalados en el Perú denominaban “el Tucumán” a la vasta y desconocida región que se extendía hacia el sur de la quebrada de Humahuaca. La conquista del Tucumán fue obra de la corriente colonizadora que llegó del Perú, y el primero en llegar a la región fue DIEGO DE ROJAS, en 1543. La “Gobernación del Tucumán” fue entonces, la primera unidad territorial sólidamente constituída por España en el Río de la Plata. Inicialmente conocida como la «Provincia del Tucumán, Juries y Diaguitas», al iniciarse el siglo XVII, la ahora, «Gobernación del Tucumán», comprendía las actuales provincias de Jujuy, Salta, La Rioja, Tucumán, Santiago del Estero y Córdoba y las ya desaparecidas, Madrid de las Juntas y Talavera de Esteco, un total de 700.000 Km2. con ocho ciudades, alrededor del cual crecieron las leyendas fantásticas que lo asociaban con la mítica “Ciudad de los Césares”, un lugar donde se guardaban incontables riquezas. En este vastísimo territorio había 700 españoles y alrededor de 50.000 indígenas. Los pobladores españoles se concentraban en estas ocho ciudades, que no eran más que simples aldeas y en sus alrededores.
Hubo largas luchas con los «calchaquíes» y otras tribus como los «guaycurúes» y los «abipones», mientras que los «diaguitas», que eran más pacíficos y en seguida fueron sometidos y obligados a trabajar para los españoles que no se querían «degradar» realizando trabajos agrícolas o en artesanías, ya que para mayor mal, había muy pocos esclavos negros y los que llegaban, traídos por los barcos negreros, rápidamente eran enviados al Perú, para trabajar en las minas.
En 1533, viniendo desde Perú, llegó al Río de la Plata el conquistador español DIEGO DE ALMAGRO para explorar las actuales regiones de la Quebrada de Humahuaca y los valles Calchaquíes y en 1543 otro español, DIEGO DE ROJAS, recorrió el territorio. Años más tarde avanzó una nueva expedición comandada por JUAN NÚÑEZ DEL PRADO, que fundó las ciudades conocidas como Barco I, Barco II y Barco III, de muy efímera existencia. Las tres ciudades fueron desalojadas a causa de los conflictos entre las distintas corrientes colonizadoras o por el constante asedio de los indígenas.
La región dependía administrativamente de Chile pero estaba casi en el límite con el territorio dependiente de Charcas, lo que motivó disputas jurisdiccionales que originaron repetidos traslados de los poblamientos. Hasta que, producida la creación del virreinato del Perú, por Cédula Real del 1 de marzo de 1543, la región del Tucumán quedó integrada en él.
El primer asentamiento español en la región fue “El Barco”, fundada en 1550 por JUAN NÚÑEZ DE PRADO, proveniente del Perú. La población fue luego trasladada dos veces (El Barco II y El Barco III), hasta establecerse definitivamente a orillas del río del Estero en 1553, con el nombre de “Santiago del Estero”, fuera de los límites de la jurisdicción chilena. Y fue con los primeros pobladores de “Santiago del Estero”, que la corona española pudo establecer el primer asiento definitivo en lo que actualmente constituye el territorio de la República Argentina.
Entre 1558 y 1560 se sucedieron otras fundaciones en la zona, todas de corta vida. En 1563 el rey FELIPE II creó la Gobernación de Tucumán, que tenía su capital en la ciudad de Santiago del Estero y nombró Gobernador a FRANCISCO DE AGUIRRE. Dos años después, Aguirre ordenó a su sobrino, el capitán DIEGO DE VILLARROEL, que fundara la ciudad de “San Miguel de Tucumán” en el campo que los indígenas llamaban “Ibatín” y que había sido el asentamiento de la antigua “Barco I”.
En 1560 el español JUAN PÉREZ DE ZURITA fundó la ciudad de “Cañete” y en 1564 fue creada una nueva provincia que llamaron “Tucumán, Juríes y Diaguitas” y cuyo primer gobernador fue FRANCISCO DE AGUIRRE, con sede en Santiago del Estero. Más tarde, el 31 de mayo de 1565, por orden de Aguirre, DIEGO DE VILLAROEL, en un sitio llamado ¡Ibatín” por los aborígenes “lule”, clava el poste fundacional o “picota”y declara fundada la ciudad de “San Miguel de Tucumán”, acto que se llevó a cabo en presencia de los funcionarios reales Pedro de Villalba, JUAN NÚÑEZ DE GUEVARA, ANTÓN BERRÚ, DIEGO DE SALDAÑA y otros conquistadores españoles.
El mismo día de la fundación se señaló la plaza de la nueva ciudad y el fundador pronunció las palabras de estilo en esas ceremonias: “en nombre de Dios y de su majestad el rey Don Felipe II”. Con la creación de la “Gobernación del Tucumán”, en 1566 y del Obispado en 1570, la región comenzó a cobrar importancia.
En pleno momento fundacional de la ciudad de San Miguel del Tucumán arreciaba la “Guerra Calchaquí”, una de las más denodadas resistencias habidas a la ocupación española, al punto que en octubre de 1578 los «diaguitas» calchaquíes, estuvieron casi a punto de destruir la ciudad de origen español, en efecto los principales protagonistas de tal resistencia fueron los «diaguitas» quienes tras prácticamente un siglo de enconada lucha fueron debelados pueblo por pueblo y ciudad por ciudad, siendo en muchas ocasiones desarraigados y casi todas sus pequeñas ciudades arrasadas.
Muy lentamente la ciudad y sus alrededores se fueron poblando, pero las aguas del río próximo a la población eran consideradas insalubres y la ubicación, poco segura ante el ataque de los indígenas, por eso, en 1685 la ciudad fue trasladada hacia el lugar que actualmente ocupa. San Miguel de Tucumán, la ciudad capital de dicha provincia.
Esa Primera ciudad de San Miguel de Tucumán fue trasladada a su actual emplazamiento el 27 de septiembre de 1685 por el teniente gobernador MIGUEL DE SALAS Y VALDEZ cumpliendo órdenes del gobernador FERNANDO DE MENDOZA Y MATE DE LUNA.
En 1776 la Gobernación del Tucumán pasó a formar parte del recién creado virreinato del Río de la Plata, con capital en la ciudad de Santiago del Estero. Al subdividirse administrativamente el Virreinato del Río de la Plata, conforme a la Real Ordenanza de Intendentes del 28 de enero de 1782, la actual provincia de Tucumán quedó ubicada dentro de la Gobernación Intendencia del Tucumán, de efímera duración. La Real Cédula del 5 de agosto de 1783, suprimió la Gobernación Intendencia del Tucumán, con lo cual Tucumán junto con Catamarca, Santiago del Estero, Jujuy, Salta, Tarija y la Puna de Atacama, pasaron a integrar la nueva Gobernación Intendencia de Salta del Tucumán, con sede gubernativa en la ciudad de Salta.
Mientras el resto del territorio formó la de Gobernación Intendencia de Córdoba del Tucumán que incluía a Córdoba, San Luis, Mendoza, San Juan, La Rioja y pequeños sectores occidentales de la actual provincia de Santa Fe, siendo la ciudad de Córdoba su capital y metrópoli.
Etapa independiente
Pasados algunos años, el 8 de octubre de 1814, mediante un Decreto del Director Supremo, GERVASIO ANTONIO DE POSADAS, argumentando razones de índole administrativo, dividió la Intendencia de Salta del Tucumán y creó la Gobernación Intendencia del Tucumán, con asiento en San Miguel de Tucumán y cuya jurisdicción integraron, además, Catamarca y Santiago del Estero.
El 22 de marzo de 1820, con el país sumido en una de su más grave crisis, luego de la disolución del Directorio y del Congreso, el Gobernador Intendente de Tucumán, coronel BERNABÉ ARÁOZ, erigió, el 22 de marzo de 1820, la “República Federal del Tucumán», integrada por los territorios que formaban la gobernación intendencia (Santiago del Estero, Catamarca y Tucumán). Sancionando una Constitución el 6 de septiembre de 1820. A fines de 1821 Catamarca y Santiago del Estero obtuvieron su autonomía quedando definida lo que hoy se conoce como provincia de Tucumán.