FRACASADO INTENTO DE HACER CUMBRE EN EL ACONCAGUA (03/03/1833)

Concluyó en fracaso el primer intento de ascensión al Aconcagua, la máxima cumbre americana, encabezado por el científico alemán PAUL GÜSSFELDT. El protagonista de aquella increíble hazaña, a pesar de su frustrado final, se encontraba de exploración por los Andes centrales cuando concibió la idea de llegar a la cumbre del Aconcagua de 6.959 metros.

Para concretar su plan debió enfrentar la falta de dinero, la escasa información y las leyendas populares que aseguraban que los cerros rechazaban a los intrusos. Además tenía en contra el paso del tiempo porque ya había quedado atrás la época más favorable para el ascenso.

Con gran esfuerzo reunió 5 peones y con una caravana de 15 mulas partió a principios de febrero desde la Hacienda Vicuña, en Chile. Comenzó a ascender por la cuesta de La Jarilla y mientras subía tomaba notas de cada acontecimiento y registraba las alturas con maniática precisión.

A medida que avanzaban, las condiciones del camino se volvían más duras y 2 peones desertaron. El 19 de febrero instaló su quinto vivac en el río Volcán, a 3.592 metros de altura y allí encontró un esqueleto humano. Continuó ascendiendo por caminos cada vez más difíciles hasta que se hizo imposible continuar con los animales y debieron seguir el trayecto a pie.

Superados los 6.200 metros, el aire enrarecido, el frío y la pobre alimentación eran obstáculos cada vez mayores pero Güssfeldt siguió marchando y estimulando a sus acompañantes con promesas de gloria y dinero. El 2 de marzo intentaron llegar a la cumbre pero debieron regresar al campamento base. Y 3 días después, agotados, hicieron un último y fracasado intento. Güssfeldt anotó en su diario: «… ya hemos soportado mucho», y comenzó el descenso.

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